Deudas eternas
Publicado: Miércoles, 26 Junio 2019 12:36
Deudas eternas

Por Silvana Melo  (APe).- En marzo se pagaron 8.921 millones de dólares que cayeron en el agujero negro de la deuda externa. Más de 300 mil millones de pesos. Capital e intereses. Mujeres y hombres se levantan cada mañana cuando todavía es noche y es invierno. Y se echan a la vida con sus críos y su desventura. Salen a los asentamientos de Orán, a la escarcha rural de Monte Maíz, a la agonía fabril de Rosario, a las changas del conurbano, al oficio cuentapropista, a la oficina del centro, al kiosquito, a la tercerizada, a la obra. Salen del parador, se despiertan tempranísimo en los colchones estratégicos a la entrada de los bancos, peinan al niño, lo mandan a la escuela y salen a buscar el almuerzo de la una. Menos de la mitad (44,1%) (*) de los que se levantan y es de noche y trabajan pudo acceder a un empleo registrado, con aguinaldo, vacaciones y obra social. La mitad restante (49,3 %) fatigan diariamente un empleo más o menos precarizado, con escaso vínculo con la formalidad. Cobran el 41 % menos que el resto (el 81,7%), no aportan para la jubilación (75,9%). La caída cualitativa y cuantitativa del empleo es un faro en el derrumbe de la calidad de vida de la mayor parte de la población. En una tierra dispuesta a la generosidad pero ahogada por los propietarios del cielo. Ese que de vez en cuando quieren tomar por la fuerza los confinados a todos los subsuelos. Cuatro de cada diez hogares están poblados de trabajadores precarios. O desocupados. En esos hogares crece una infancia hacinada, mal nutrida, con los sueños recortados, una escuela fría y deteriorada, una educación clasista y un futuro perdido en las agendas de los que gobiernan y de los que aspiran a gobernar. Junio supo ser el mes de la mitad del sueldo anual complementario. Cuando la mayoría de los trabajadores podían tirar la casa por la ventana. Porque había casa, había ventana y había, también, qué tirar. Hoy apenas uno de cada dos cobra un aguinaldo. Un sistema que en buenos tiempos crea una multitud de consumidores pero no un sector popular con conciencia, pone en la calle mujeres y hombres resignados ante el destino que viene. Sin la decisión de una pelea colectiva para torcer el rumbo. La trampa eleccionaria ha sabido entronizar a devastadores populares. En actos inexplicables cuando las multitudes, ciudadanías o gentes se disparan en el pie. Más de ocho mil personas viven y duermen en las calles de la capital. Cerca de los carrefoures express, de los cajeros de los bancos, de cualquier chino de donde a alguien se le pueda caer una leche o un pan para esa hora cuando no hay. El Indec de la Ciudad (**) dice que el 10% de mayores ingresos aumentó su participación en la distribución del 30,2 al 33,1% en doce meses. Es exactamente esa parte la que perdieron los demás. Los que van cayendo a la vera de los bancos. Los que están a las puertas de una casa de la que van a desalojarlos un día de éstos. En la arena de los ingresos, la mitad de los porteños recibió el 20%. La otra mitad se quedó con el 80, en una tormenta que arrastra lo poquito que les queda a los que se levantan a las 4 para buscar un turno en el hospital público. Porque lo que les duele les duele ya hace tiempo. Pero nunca hay consultorio vacante. En marzo se pagaron 8.921 millones de dólares que cayeron en el agujero negro de la deuda externa. Más de 300 mil millones de pesos. Capital e intereses. Sea quien fuere gobierno próximo en diciembre tendrá por delante la piedra de Sísifo. Esa pesadísima que cuando lograba remontarla se desmoronaba y había que empezar otra vez. Siete millones y medio de infancias pobres estarán empujando la piedra que se desbandará por la ladera y rodarán con ella una y mil veces. El día que sean tantos para arrojarla al abismo y volverla pedregullo tal vez amanezca. Y haya con qué marcar el sendero. (*) Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (**) Dirección de Estadísticas y Censos porteña.   Edición: 3894

La noche de la bandera
Publicado: Jueves, 20 Junio 2019 22:39
La noche de la bandera

Por Alfredo Grande      (APe).- La bandera tiene su día. La cultura represora se sostiene en cuatro pilares fundantes: mandato, amenaza, culpa y castigo. Como se organizan los mandatos, como se formulan las amenazas, como se prolonga y profundiza la culpa y como se instrumentan los castigos, es lo que llamamos el nivel convencional. O sea: diversas formas, la misma esencia. El mismo terror, distinta lluvia. Por lo tanto, también este día es capturado por la cultura represora. En tanto la bandera hace décadas que está escindida, disociada, separada de su fundante. En palabra de Manuel Belgrano, militar pero no solamente. “¡Soldados de la Patria! En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Excmo. Gobierno: en aquel, la batería de la Independencia, nuestras armas aumentaran las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo ¡Viva la Patria!" Una bandera cuyo fundamento no sea la independencia y la libertad, no es bandera. Es un trapo celeste y blanco, que incluso deshilachado y desteñido, simboliza lo opuesto a su origen. No somos independientes porque estamos sometidos. La libertad severamente vigilada y restringida, es un holograma de la esclavitud. La más perfecta, ya que se la siente y vive como la más perfecta libertad. Y apenas es libertinaje de mercado. Los enemigos interiores no han sido vencidos. Incluso se les niega entidad política, con la piadosa denominación de adversarios. Un afiliado histórico de un partido mayoritario, se pasa a una candidatura top ten en el partido oficialista, y el presidente del partido traicionado dice: “¿y por qué lo vamos a expulsar?”. El mismo modus operandi que con el presidente que mintió para que lo votaran, y vino a cambiar la historia, o sea, anticipando al triunfo de “cambiemos” del 2015. Ahora al senador vitalicio lo tienen que pegar con “pulpito” para que siga pareciendo humano. Pero subestimar a la cultura represora es suicida. El fantasma tétrico de la guerra civil española, que no solamente fue española, y tampoco fue solamente una guerra civil porque en realidad fue un ejército sublevado contra un pueblo, ese fantasma tétrico acecha. Algunos llaman a esto Plan Cóndor 2. Las próximas elecciones serán, en el mejor de los casos, un nuevo maquillaje de la cultura represora. Que ningún partido haya pedido la renuncia del presidente y el urgente adelanto de las elecciones, desmiente el cacareo lacrimoso por la situación de los empobrecidos, el hambre, el genocidio por goteo (de grandes gotas) de ancianes y niñez. Uso el lenguaje inclusivo (¿será inclusive?) por imperativo de época. Pero más allá del lenguaje, la situación de calle mata, la situación de hambre, la situación de desnutrición mata, la situación de frío mata, la situación de desamparo absoluto mata. Todos los “mata” deben ser reemplazados por “asesina”. El hambre es un crimen, como sentenció el Movimiento Nacional Chicos del Pueblo. Y la paz es un crimen, como sin sentenciar puse como título a mi segundo libro editado por APe. Hoy el crimen del hambre ha perforado el fundante mamífero del humano. No hay leche para tomar. No digo rhodesias, yummy, alfajorcitos, etc. Digo leche. Los mamíferos, incluso el mamífero humano, tienen como alimento básico, necesario y no sustituible, la leche. Hoy la eutanasia gubernamental ha desalojado la leche como alimento. Pero al decir de los nuevos candidatos, somos todos buenos muchachos. Impunidad como pacto de gobernabilidad perversa. Nadie se hará cargo de por qué llegaron los malísimos, y ahora la esperanza es volver y si es posible, sin la frente marchita. Volver a un lugar que ya no existe más. La cultura represora se ha encargado de eso. Ni siquiera en la década ganada se pudo o quiso arrasar con lo que dejó atado, y bien atado, al decir del Generalísimo, la dictadura genocida y el menemato. Algunos llaman a esto ley de entidades financieras y privatización de los servicios públicos. Pero todo tiene lejanos antecedentes: “El 3 de marzo de 1812, el Triunvirato responde la carta de Belgrano y le ordena disimular y ocultar la nueva bandera y que, en su lugar, usase la que se usaba en la Capital. La orden se debió a la preocupación por las relaciones con el exterior. Pero, al momento en que la orden salía de Buenos Aires, Belgrano había emprendido la marcha hacia el norte; por esa razón, no se enteró del rotundo rechazo del Gobierno a la nueva bandera” . Por suerte no había wasap. El exterior es el imperio. Granaderos desfilando con la bandera española. Más que granaderos eran ganaderos. Para que la bandera tenga sus días, debería ser abrigo para el congelado, alimento para el hambriento, cobijo para el desamparado, cura para el enfermo, alegría para el desolado, esperanza para el suicida, aire para el sofocado, antídotos para el envenenado, música para el desolado, poesía para el desbellezado, amor para el olvidado. Hasta que no lo sea, entonces no será nada. Apenas será la noche de la bandera. Edición: 3891

Como estas pibas
Publicado: Jueves, 20 Junio 2019 14:18
Como estas pibas

Por Silvana Melo    (Ape).- Y es ésta la insolencia que deben robarse las pibas. Para enfrentar un mundo que despierta todos los días hostil y violento. Con ellas. Y más cuando son morenas, sesgadas en el rumbo que les asestó la vida, confinadas al afuera, fatalmente entregadas a la muerte por ser mujeres, condenadas a ser madres cuando hay que jugar a la mancha. Que a veces es venenosa hasta la sangre. Es ésa la insolencia para ellas y ¿por qué no?, para ellos. Preformateados para una arena en la que hay que desangrarse por nada. En la que hay que atarse al cuello la cadena del sistema heredado. Ellos, que no tienen espejos donde mirarse, fuera de los transformers o el antiterrorismo de counter strike. Esa es la insolencia porque las pibas llegaron desde el subsuelo de este mundo. Salieron de las cajas de los supermercados, desde las probetas del conicet, desde el cartón y la bacha del bar. Se calzaron botines, se pintaron las uñas de rojo y fundaron la revolución. Se cargaron la mochila de sombreros, gambetas y palomitas, arrancaron de cuajo cerraduras y gendarmes y tomaron el cielo por asalto. Ayer fueron heroínas y no importa si llegan a octavos. Porque ellas ya pusieron el mundo patas arriba. A rabia y sueños cortos -de ésos que son colectivos y que inexorablemente llegan al área-, empiezan a profesionalizarse. Porque pelearon desde el submundo de los anónimos. Desde el pie de los nadies. Y ayer levantaron un 3 a 0 en pleno mundial. Eso sólo es posible con fuego. Con esa chispa sagrada que no hay diluvio que sofoque. La AFA les paga 300 pesos por entrenamiento. Tres kilos de pan. Más un viático diario de 150 pesos. Unos siete viajes en transporte público. En los clubes no les pagan más de 5000 pesos. Menos de la mitad de una jubilación mínima. La pelea es por 15.000. Poquito más de un sueldo mínimo. Pocas horas después de que Dalila Stábile consolaba a una escocesa que se había quedado sin mundial, salieron los varones a la cancha. El número 10 apareció en la revista Forbes: es el deportista mejor pago del planeta. El número 9 gana en el Manchester City más de 1.600.000 euros mensuales. No pudieron hacer un gol. Salvo cuando el abracadabra del var colocó un penal a sus pies. Y no jugaban contra la Alemania del 2014. Sino contra los herederos de los estragados de la infame guerra de la Triple Alianza.Por eso a la insolencia las pibas tienen que buscarla en Vanina Correa, cajera de un supermercado en Rosario. O en Gabriela Garton, becaria del Conicet. La rebeldía tiene que ser hija de Virginia Gómez, cartonera, bachera y cocinera en un bar. El fuego sagrado que quemará los cielos será de la antorcha de Adriana Sachs, que trabaja limpiando. O de Aldana Cometti, que vende botones en una mercería. El día en que las niñas y los niños puedan construirse un futuro con sus propios ladrillos será aquel cuando se miren al espejo de las chicas que dejan por un rato el horno de la panadería para entrenar por 300 pesos para el Mundial. Porque ésa es la vida que se vive, la vida verdadera. Donde se deja el aliento por torcer el rumbo que inoculó el sistema. Mientras en las pantallas led los millonarios del planeta prometen una épica que no sienten. Y derraman en las esquinas de los pibes malabaristas la foto más brutal de la desigualdad. Edición: 3890  

AySa y Pelota de Trapo
Publicado: Miércoles, 12 Junio 2019 12:49
AySa y Pelota de Trapo

(APe).- El agua es considerada por las Naciones Unidas como un derecho humano. Sin embargo, el Código Civil argentino de 2015 quitó a último momento el artículo que lo consagraba. En esta tierra, arrasada por brutales políticas neoliberales, el agua se ha vuelto un bien suntuario. El Estado la tercerizó, la concesionó, la privatizó. Y dejó hacer cuando las empresas la comenzaron a vender como a una mercadería de privilegio. Las organizaciones populares como Pelota de Trapo sufren hoy el ajuste monstruoso sobre un servicio básico para la vida: desde el año pasado comenzaron a llegar facturas de AySa de más de 20 mil pesos. Absolutamente impagables para una obra que ha dedicado los últimos 40 años a transformar la vida de la infancia. Y, como si se tratara de una empresa, la concesionaria fue acumulando facturas, intereses y costas de sus abogados que Pelota de Trapo debe pagar. Casa de los Niños de Avellaneda fue el primer programa de la organización, nacida a fines de los 70 para dar respuesta a aquellos niños y niñas cuyos padres iban quedando en el camino, al compás del cierre de sus fuentes de trabajo. Desde los 80 hasta hoy Casa de los Niños no ha dejado de atender cientos de chicas y chicos de lunes a viernes, de 8 a 18, de 1 a 14 años. En ese espacio son felices. Tienen garantizado el desayuno, el almuerzo y la merienda. Los atienden los médicos y el odontólogo. Se ponen lindos para ir al jardín o a la escuela, aprenden otros saberes con los educadores, juegan, son abrazados y reciben el alimento imprescindible para la vida: la ternura que les permita torcer un rumbo que el sistema les tiene fatalmente asignado. Uno de los objetivos de Casa de los Niños es que los chicos y las chicas puedan recibir el baño necesario en una ducha con agua caliente. Tantas veces en sus casas eso no es posible porque no cuentan con agua potable. Es el único baño calentito al que puede acceder la mayoría de los casi 200 que cotidianamente pasan por Casa de los Niños. Sin embargo AySA aplicó su propia tarifa durante los últimos meses de 2018 y envió facturas impagables de más de $ 20.000. Después de varias reuniones con funcionarios de la empresa llegaron menores montos. Pero esas facturas devengadas son implacablemente sostenidas, con intereses acumulados y entregadas a estudios jurídicos que acechan como lobos hambrientos para sacar su propia tajada.Hoy la deuda es de $ 143.327 y el saldo total supera los 155.000 pesos. El magro subsidio que recibe Casa de los Niños por parte del Estado para atender a 190 chicos y chicas es de $ 315.630: cada niño tiene una beca de $ 1.670 mensuales con los que la organización debe garantizar la comida, la educación y su salud. El Censo 2010 determinó que sobre un total de 12.277.937 hogares, unos 10.208.884 tenían acceso a servicios de agua potable (el 83%). Uno de los territorios por debajo de la media nacional es la provincia de Buenos Aires con un 75%. Por lo tanto, el 25% de los hogares no tienen acceso al agua pura y sana. Gran parte de la niñez que transita Pelota de Trapo día tras día está atravesada por esa carencia. Las aguas de las canillas de Pelota no se derraman en dispendios, sino que bañan a los niños y les permiten beber agua de la mejor calidad posible en el sur del conurbano, a diez cuadras del Riachuelo. Agua que no los enferme, que no los pueble de bacterias, que no les provoque diarreas, que no haga peligrar sus vidas. Nuestra organización nació en la resistencia a las políticas neoliberales que antes se sirvieron de las dictaduras sangrientas y luego usaron como herramientas a las democracias esclavas de las deudas con la usura internacional. Los sueños de vida digna languidecían hasta que desde los barrios las organizaciones populares fueron abriendo puertas para aquellas familias que quedaban a la intemperie. Desde la dictadura hasta los años 90 el Estado remató a precio vil el patrimonio más estratégico del país; las empresas que proveían y garantizaban los servicios públicos fueron entregadas a manos privadas. Ese proceso brutal modificó la vida de generaciones. Las organizaciones populares debieron admitir que llegaron para quedarse y ésa fue otra presión: había que sostenerse en el tiempo. Entre los cambios más violentos fue definitorio que, a partir de la década del 90, los servicios públicos que eran absolutamente gratuitos para las entidades de bien público, pasaron a ser pagos y rigurosamente cobrados. No sólo se desconoció la tarea de cada organización sino que se las colocó en la categoría de grandes clientes o comercial. Se las trató como a una empresa. Después de años de sufrir el maltrato permanente del Estado y de las normas que fueron regulando la actividad, las organizaciones -que eran peligrosas para el Estado y había que controlarlas- comenzaron a reunirse y a discutir cada situación. En este contexto, presentaron varios proyectos de ley, entre ellos el cambio de régimen tarifario que reconociera su naturaleza y pudieran tener, al menos, una tarifa razonable. Sin saber aún lo que se venía, en diciembre de 2015 se sancionó la Ley 27218 de Régimen Tarifario Específico para Entidades de Bien Público. Estos cuatro años se reclamó su implementación, apenas llevada adelante, con enormes dificultades por la falta de voluntad política y la resistencia de las empresas por lucrar sin ningún tipo de restricción. En ese contexto, AySA ha sido implacable. El programa Agua para la Promoción y la Comunicación en el marco del Decenio de la ONU y la Organización Mundial de la Salud determinan que se necesitan entre 50 y 100 litros de agua por persona al día para satisfacer las necesidades humanas más básicas.Nuestras niñas y niños juegan y se nutren del agua dulce que, en nuestra organización, está al alcance de sus vidas. En donde buscamos, día tras día, romper con la lógica más perversa del sistema que priva a las personas de los bienes esenciales para vivir. Edición: 3897

La Caja de Pandora
Publicado: Lunes, 10 Junio 2019 13:18
La Caja de Pandora

Por Carlos Del Frade (APe).- -La investigación sobre Alvarado es la más importante de los últimos años. Una organización criminal de extrema inteligencia, con alto poder de corrupción y mucho dinero. A partir de ahora se abre una caja de Pandora en lo que hace a las constancias y los contactos – dijo el ministro de Seguridad de la Provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, en relación a la detención de altos oficiales de la fuerza vinculados a uno de los principales líderes narcos ahora detenido, Esteban Lindor Alvarado. Un nombre sobre el cual alertábamos desde esta columna hace seis años atrás, en absoluta soledad. Y en 2016 informábamos que se estaba quedando con lo más grueso del negocio en la ciudad de Rosario y la zona sur de la provincia. Las actuales investigaciones deben llevar nada menos que a lo más concentrado del poder económico de la ex ciudad obrera. Ese sitio donde el dinero se lava y multiplica, en el centro de otrora urbe obrera y ferroviaria. Ya es hora de decir que en los barrios están las consecuencias de la impunidad de inversores y lavadores del dinero. Que la sangre derramada de pibas y pibes es el destino buscado de los que desvían la atención para que muchas y muchos crean que los negocios mafiosos tienen exclusividad en las calles de tierra y las casas de lata. Fenomenal hipocresía. Alvarado hizo y deshizo porque lo dejaron hacer y deshacer. Desde nichos corruptos de las instituciones pero también desde las grandes empresas que suelen dar cátedra de moral y buenas costumbres. Ojalá que el Ministerio Público de la Acusación empiece a tirar los hilos de los primeros descubrimientos y que aparezcan los nombres de los señores empresarios, los verdaderos responsables, junto a quienes miran para otro lado desde los sectores políticos y judiciales, de los dramas que se lloran en los arrabales de las grandes ciudades. Desde el interior de una cárcel de la provincia, un condenado, ex socio de Alvarado, contaba así el inicio de la fortuna de este hombre en cuyo celular quizás esté el secreto de quiénes ganan mucho dinero con la muerte de las pibas y los pibes. Así cuentan los papeles del viejo socio de Alvarado: “Sus comienzos fueron robos y compra de motos para el desguace. Siguieron los autos y camionetas. Entre los años 2001 y 2002 comienza su negocio con las drogas ya que los robos de autos, motos y camionetas pasaron a ser un complemento. Comenzaron las diputas con Medina por las zonas y arman una sociedad. Antes que Alvarado comience con la droga frecuentaba la jefatura de policía. Almuerzos y cenas, dos veces por semana con altos jefes de la policía. Ahí nace el arreglo con las fuerzas de seguridad. El “Oreja” Fernández (sicario) se encargaba de buscar el dinero de los bunker de zona norte y oeste”, sostiene. “Matar gente de la competencia. Germán Tobo (“Reina Automotores”, “Lume”) varias veces le compró propiedades que eran del Lelo (el de la megaestafa), al igual que varios que comprábamos autos en “Reina”. Por otra parte, Marcelo Jaef también tenía en ese salón autos para la venta y para darle glamour al salón exhibía un Porsche Panamera color blanco, el único en Argentina de cuatro puertas”, indica. Suma otros datos: “socios del cargamento a Portugal, Spadoni, Lelo, Jaef, Navarro, Medina, los demás ponían el nombre. Por cada kilo de cocaína terminado, el monto era 2.400 pesos y su venta al por mayor por kilogramo era de 7 mil pesos por kilogramo de cocaína común, cocaína de alta pureza terminada llegaba a 22 mil. Su venta por mayor, 45 mil pesos. Tenía que ser más de 20 kilogramos. Sin dudas el que manda a matar a Medina es Alvarado”. Y termina diciendo: “Medina y Alvarado dan la orden de tiroteo al ex gobernador Bonfatti por desacuerdo con ellos”. A pocos días de las elecciones que producirán el nuevo gobierno en la segunda provincia de la Argentina como es Santa Fe, es preciso reparar en estas palabras. Detrás de los nombres hay una forma de desarrollo feroz que adquirió el capitalismo en los últimos veinte años en estos atribulados arrabales del mundo. De un lado, el negocio impune. Del otro, el drama de pibas y pibes matadores y asesinados. Ya es hora de terminar con tanta hipocresía. Edición: 3894  

Premetro trágico
Publicado: Martes, 25 Junio 2019 22:47
Premetro trágico

Por Claudia Rafael (APe).- Tienen 5 y 8 años. Son hermanitos. Dicen que quisieron jugarle una carrera al premetro pero no llegaron. Apenas un par de saltos, tres piques, un abanico de segundos que no le hicieran la jugarreta. Pero no. La carrera del tren suele no perdonar las vidas en los márgenes. Empuja. Arroja. Desangra. No hay forma de ganarle la maratón al premetro cuando se tienen 5 y 8 años y se vive en la villa 20 de Lugano, que lleva nombre de Papa pero que arrancó con una toma del pobrerío desesperado. Donde un pedazo de techo que cobije puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Tienen 5 y 8 años y van a la escuela. A uno de ellos le amputaron la pierna, le talaron los sueños, donde los hierros feroces del premetro alcanzaron a asirlo. Al de 8, lo rescataron desde debajo del tren y por estas horas le pelea a los dioses de la muerte que quieren arrebatarlo de la plaza y la pelota, de las hamacas y las risas. Tienen 5 y 8 años. Y son dos niños. Viven en una villa. Como tantos inmigrantes de los países limítrofes que le batallan a los días desde esas cárceles a cielo abierto que representan las barriadas marginales del olvido. Ellos son dos. Van a la escuela. Tienen la piel de las morenidades bolivianas. Y hoy sienten que la vida es pesadilla y amargo desconsuelo. Tienen 5 y 8 años y sintieron, como sentirían a diario, que el mundo entero está a sus pies y que pueden vencer -porque son los héroes de la historia de los días- a un tren, a un premetro, a una autopista de celeridades o al viento huracanado si es necesario. Porque tienen el fuego en la sangre que los hace invencibles e indómitos. Hasta que un día como hoy, ese mismo y eterno premetro de las 16.30, les arrasó las utopías de un sablazo. Edición: 3893

Peque y la hipocresía
Publicado: Lunes, 24 Junio 2019 13:00
Peque y la hipocresía

Por Carlos Del Frade (APe).- Un chiquito de un año y ocho meses ya pasó por tres familias y una institución del estado. La historia de Peque muestra el exacto límite de las palabras y el tamaño de una realidad que suele ser feroz para las pibas y los pibes en una Argentina que, alguna vez, se preciara de privilegiar a las chicas y los chicos. Una cosa es pontificar sobre el interés superior del niño o la niña, otra es la dimensión de un maltrato sin justificación. Gustavo Monduzzi y Carina Médula recibieron a Peque con 34 días. La Secretaría de Niñez de la provincia de Santa Fe se los entregó de forma transitoria. El matrimonio, con dos hijos adultos, se había anotado a mediados de 2016 en el programa Familia Solidaria, ideado para un breve cuidado --no mayor de 90 días-- durante un proceso de adopción. El plazo legal de los 90 días se extendió más de la cuenta. Gustavo y Carina cuidaron al bebé durante 16 meses. El jueves 5 de abril de 2018, el bebé fue separado de sus padres solidarios, aun cuando ellos presentaron un certificado médico porque el menor se encuentra “desencajado emocionalmente por todo el manoseo que se está realizando”. “Sin dejarnos ni siquiera darle un beso” agregó Monduzzi y calificó al hecho como repudiable: “es la violencia del Estado”. Aquel mediodía, los padres solidarios eran “custodiados” por policías por “miedo a incidentes”. Monduzzi agregó que durante la entrega de Peque, un cordón policial separó a su familia de los supuestos funcionarios de la Subsecretaría de Niñez de Villa Constitución que, por otra puerta, y bajando las escaleras con rapidez, abandonaron corriendo el edificio de los tribunales. Llevarse a un bebé corriendo evitando que la familia solidaria se despida, tratarlos como si fueran delincuentes, no parecen ser medidas acordes con la sensibilidad que dicen tener algunas funcionarias y algunos funcionarios en relación a estos temas. Pero la historia continuó. Peque y sus tres hermanitos biológicos se mudaron a Roldán, una localidad del departamento San Lorenzo. Un matrimonio los adoptó a los cuatro. Gustavo y Carina realizaron un planteo de restitución en la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario. Pero los "padres solidarios" están excluidos de cualquier adopción definitiva. En septiembre de 2018, una trabajadora social de Niñez le contó a Gustavo que Peque y sus hermanitos estaban institucionalizados en el Hotel Residencial Casa Pueblo, en la zona sur de la ciudad de Rosario. Habían llegado en julio tras una "adopción frustrada". El matrimonio de Roldán, sobrepasado por la crianza múltiple, pidió al poco tiempo la anulación de la guarda. Los nenes estuvieron de julio a octubre a cargo de la Secretaría de Niñez. Parece que los chiquitos quedaron al cuidado de dos nuevas familias y en nuevo proceso abierto de adopción. Peque y su hermanita (7 años) están en Villa Gobernador Gálvez. Los otros dos chicos (5 y 11) fueron recibidos por una pareja de Rosario. Es decir que Peque, con un año y ocho meses de vida, ya pasó por las manos de tres familias y de una institución del Estado. Una trabajadora social de la Secretaría confirmó la estadía de los chicos en la residencia Casa Pueblo, donde trabajó hasta hace algunos meses. "Peque entró muy desmejorado, casi irreconocible, con sobrepeso y con mucha tristeza a cuesta. No se parecía en nada al niño que había visto por fotos en los medios", contó Carla, acompañante terapéutica, al periodista Andrés Actis. Antes de abandonar la institución, los chicos recibieron la visita de los nuevos adoptantes durante algunas semanas. "El vínculo fue bueno. El tema es que está a la vista que el Estado no los cuidó. Se vulneraron muchos derechos. No estamos hablando de un caso aislado. Pasan muchas cosas graves en Niñez", denunció la trabajadora, quien a principio de año renunció a sus tareas en Casa Pueblo tras conocerse un caso de abuso: "Las irregularidades y el ocultamiento son moneda corriente", advirtió. La vida de Peque, en realidad, marca el tamaño de la hipocresía. La niñez no importa tanto como dicen. Edición: 3892

En la frente de Silvia
Publicado: Martes, 18 Junio 2019 14:39
En la frente de Silvia

Por Claudia Rafael (APe).- Dos bebés santiagueños –de un mes y de dos años- se quedaron sin mamá. Una bala policial se las quitó. Una mamá que era casi niña también. Tenía 17 y ya era madre veterana. Apenas un mes atrás había protagonizado el parto de su cría más pequeña. Ocho policías (siete que participaron del operativo más el jefe de guardia) fueron detenidos en Santiago del Estero. Uno de ellos fue claro: el cabo 1º José Abraham se confesó autor del disparo fatal en la frente de Silvia Maldonado. Declaró que disparó con el arma reglamentaria porque se le trabó la escopeta con balas de goma. El fiscal Luis de la Rúa declaró a Radio con Vos que ya desde el patrullero, con un sospechoso detenido adentro, salió una bala de plomo que impactó en el cráneo de Silvia. Que perduró algunas horas con muerte cerebral en un hospital que lleva nombre de símbolo para este país: Ramón Carrillo. Aquel médico que supo decir que “frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas”. Y el infortunio social de los pueblos está hecho, también, de aparatos represivos que disparan a matar. Hace menos de un mes, cuatro policías bonaerenses fueron separados por la muerte del músico Diego Cagliero, en Tres de Febrero. Y, al día siguiente, se produjo la masacre de cuatro adolescentes en San Miguel del Monte por la que se separó de sus cargos a una quincena de policías, también bonaerenses. Algunos están detenidos. Unos y otros cuadran –a ojos de los detentores de las doctrinas securitarias de eterno peligro inminente- en los extendidos discursos de la arbitrariedad estatal. Hace un año y cuatro meses, la ministra de Seguridad declaraba que “estamos cambiando la doctrina de la culpa de la policía” y que los disparos de Luis Chocobar, a la espalda de Juan Pablo Kukoc, fueron “cumplimiento de deber de funcionario público”. Las historias de gatillo fácil tienen larga data. Llevan décadas que arrastran justificaciones, argumentos, promociones. Hay archivos enteros que pueden dar cuenta de discursos encendidos que alegan la necesidad de disparar primero, preguntar después. En nombre del Estado, todo vale. Vale la bala. Vale el hambre. Valen el golpe y la tortura. Vale que un cabo primero eleve su arma y atraviese el cráneo de una nena que quedó embarazada por primera vez a los 14 y fue mamá a los 15. Porque sí. Porque hay quienes portan permiso oficial para desbarrancar la vida en cualquier sitio y en cualquier momento. Un permiso convenientemente firmado por el poder que dictamina que la buena vida es para muy pocos. Edición: 3899

Tierra Sin Mal
Publicado: Martes, 18 Junio 2019 12:30
Tierra Sin Mal

Por Carlos Del Frade (APe).- La tierra sin mal sufre varios males. El pueblo guaraní, desde Amazonas a las actuales geografías de las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, migraba en busca del lugar donde existiera la plenitud y la igualdad, el aguyje, como la llamaban, la tierra sin mal. Un lugar no solamente físico y natural, sino político y cultural, en que cada una de las personas hiciera realidad los sueños de sus abuelas, de sus abuelos. Memoria como sueño colectivo inconcluso. Memoria como señal para el presente. Memoria como idea y proyecto para los días por vivir. Le llamaban, entonces, la tierra sin mal. En la geografía física, tres mil años después, la dictadura de los negocios que imponen las multinacionales del cereal necesitan de la democratización impune de los venenos. El resultado es la enfermedad, la multiplicación de los males en la tierra sin mal de los antiguos guaraníes. Se enferman las pibas, los pibes, las abuelas, los abuelos, las madres y los padres. Se enferman las tierras, las llanuras, los lagos, los ríos y el aire. Sin embargo la resignación no es unánime. Distintas organizaciones ecologistas luchan contra la inoculación de la indiferencia y las complicidades políticas. El 4 de junio de 2019, en el marco del V Congreso Internacional de Salud Socioambiental, sesionó el llamado Tribunal del Agronegocio. Sus conclusiones merecen difundirse y conocerse. Son palabras que defienden la Tierra Sin Mal: - Poner en el centro de las luchas el fortalecimiento de la organización comunitaria como base para la resistencia y la construcción social. - Fortalecer las resistencias en los territorios en sus múltiples dimensiones (movilizaciones, vía legal, información y denuncia y las miles de formas desarrolladas localmente por nuestros pueblos). - Desde los ámbitos científicos seguir avanzando con el legado de Andrés Carrasco de la Ciencia Digna como paradigma de construcción de conocimiento junto a los pueblos en un diálogo de saberes al servicio del Buen Vivir. Instamos a investigadores e investigadoras a que dirijan sus esfuerzos a la producción de conocimientos sobre la restauración ambiental causado por el modelo extractivista. - Denunciamos la complicidad de los gobiernos, nacionales, provinciales y locales que, por favorecer el agronegocio, del cual son actores interesados, no cumplen con su obligación de precautelar los derechos de las personas y los pueblos. Exigimos que se tomen las medidas para sancionar cualquier actividad que atente contra los derechos humanos y de la naturaleza. - La Agri - Cultura basada en los conocimientos ancestrales de nuestros pueblo y la agroecología, como nuevos paradigma en la producción de alimentos para la soberanía alimentaria y el fortalecimiento de la permanencia de los pueblos en sus territorios. Finalmente compartimos algunas de las recomendaciones que surgen desde este Tribunal para seguir recorriendo estas Rutas por la Verdad y la Justicia: - Extender el conocimiento y la difusión de los Derechos de la Naturaleza como nuevo paradigma para la construcción de una nueva sociedad. - Enviar este dictamen a las diferentes Relatorias de las Naciones Unidas de Derechos Humanos. - Promover la realización de denuncias legales y penales para los casos de afectaciones por agrotóxicos (utilizando en el caso de Argentina la Ley de Residuos Peligrosos Nº 24051). - Crear una Biblioteca Digital en la Web de la Ruta por la Verdad y la Justicia parta poner a disposición documentación útil para la lucha del agronegocio. - Fortalecer la difusión de apoyo desde el ámbito legal, técnico y científico a comunidades, organizaciones y redes. Por todo lo expuesto celebramos la realización de este Tribunal contra el Agronegocio que fortalece la unión de los pueblos en la construcción de una civilización basada en el nuevo y antiguo paradigma del Buen Vivir que heredamos de nuestros pueblos originarios. Firmaron el documento, Mary Murray - Australia, Susana Ramírez - Perú, Carlos Manessi – Argentina, Marielle Palau - Paraguay, Carlos Vicente - Argentina, Cristina Arnulphi –Argentina y Esperanza Martínez – Ecuador, como secretaria. Una respuesta colectiva cargada de dignidad. Una señal de esperanza para seguir construyendo, a pesar de los pesares y los negocios multimillonarios, la Tierra Sin Mal. Edición: 3898

Es el desamparo
Publicado: Martes, 11 Junio 2019 15:52
Es el desamparo

Por Claudia Rafael (APe).- “Necesito un calefactor, hace friiiioooo... como nunca LPM tgo frío. Llega a nevar, me muero”, escribió Nancy Roldán el 9 de junio en su facebook. Sólo unas horas más tarde el fuego y una explosión -tras salvar como una leona desquiciada a siete de sus hijos y nietos- moriría junto a su marido y a un hijo de 16 años. Ya son once los muertos en Comodoro Rivadavia por incendios o por envenenamiento con monóxido de carbono en lo que va de este año. Como Neymar, el 30 de mayo, en el barrio Abel Amaya, con sólo 4 años que se asustó por el fuego que avanzaba y se escondió debajo de la cama. Nancy alcanzó a congelar en una red social una frase tremenda que queda enmarcada para quien quiera ver y escuchar lo que se vendría apenas en la mañana siguiente. Una chispa. Una llama. Una explosión que aturdía. El mundo que se venía abajo. La trampa mortal que devoró la casucha de precariedades viejas. El fuego que se comía todo impiadosamente. Los vecinos desesperados que iban recogiendo uno a uno a los siete chicos –entre 2 y 12 años- que Nancy iba pasando por la ventana. Enmarcada con rejas que pretenden proteger de las inseguridades de la vida. Y la mujer que, desde afuera, veía el instante feroz en que Nancy se caía, golpeaba el mísero suelo de la pobreza extrema con su anatomía y moría calcinada. Ni el frío extremo. Ni el chaperío de la construcción. Ni el techo de desamparos. Ni la barriada de padecimientos tienen la culpa. Porque Nancy y los suyos pertenecen al vasto ejército de los olvidados de la tierra. Los que no saben de la tibieza de la vida porque los marioneteros del poder señalaron quiénes sí y quiénes no. Y el estrago llega como un monstruo que aniquila y serpentea para atrapar a los postergados. Mientras, en la provincia de Chubut se votaba. La gente jugaba a decidir los rumbos. La vida quedó definitivamente baldía de un manojo de historias. Que ya no son. Que ya no serán. Ya sus voces fueron taladas. Y hay culpables con nombre y apellido que construyen a diario una sociedad perversa que empuja a los sobrantes a la pira de todos los sacrificios. Que observan y digitan el mundo desde sus sillones palaciegos. Mientras hubo también –porque siempre, desde algún sitio asoman- quienes portan las luces de otra esperanza. Que estiraron sus brazos para cobijar. Que rompieron con una palanca la ventana para socorrer. Que tejieron las redes del abrigo. Los portadores de utopías cotidianas, diría Gioconda Belli. Que con un gesto o una palabra, un grito o un golpe asestado sobre la mesa de los desesperados dicen basta. Que alzaron en sus brazos, uno tras otro, a siete niñas y niños mientras la muerte gestaba las cenizas del abatimiento. Edición: 3896

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Galería fotográfica

 

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Hechos en imágenes

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Arsénico

Es un semimetal considerado tóxico. Su concentración es muy alta en el agua que consumen en Chaco, Formosa y Santiago del Estero. 


NN

 5.329 personas fueron enterradas como NN desde el regreso de la democracia. 301 fueron identificadas. Quedan aún 160 sin pistas.


En la calle

 Más de ocho mil personas duermen en la calle en Buenos Aires. Se viven los picos de bajas temperaturas.


Precarizados

Casi el 50% de los trabajadores argentinos están fuera del circuito formal y están precarizados.


Campera

Tiene 22 años, estaba muerto de frío y robó una campera en la capital correntina. Lo llevaron a la comisaría.


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