Obsolescencia democrática programada
Publicado: Viernes, 19 Julio 2019 13:33
  Obsolescencia democrática programada

Por Alfredo Grande     (APe).- En la permanente construcción de cultura no represora, es necesario subvertir aquellos mecanismos que la cultura represora inventó para ocultar su carácter represor. El “escotoma” se define como un “punto ciego de percepción”. O sea: nadie ve más allá de sus escotomas. Y tampoco puede pensar más allá de sus escotomas. Un punto ciego de percepción de la partidocracia que gerencia el modo capitalista de producción de bienes, servicios y personas, es poder ver y pensar más allá del campo visual y mental de la representación. O sea: ajustarse a rajatabla al preámbulo de la constitución nacional: “el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”. La representación deviene por lo tanto, necesaria y elemental para todo aquello que se construye con pretensión democrática. Los ciudadanos somos representados, o no somos. Quiero decir: somos sujetos políticos en tanto somos representados por los representantes. La ministra Bullrich con su maquillaje del servicio militar obligatorio, el intendente de Mar del Plata sin maquillaje alguno, dicen representar los intereses de niñas, niños y adolescentes. La medicina para todos los males es el jarabe de las fuerzas de seguridad. Seguridad social, habitacional, alimentaria, climática, y otras necesarias para una vida digna, por su ausencia no brillan hace años.Todo el discurso del arco opositor, arco que se corre con oportunismo digno de peor causa, se basa en las mentiras y falsedad de un Presidente que hizo lo contrario de lo que dijo que iba a hacer. Pienso, luego existo, aunque si pienso como existo entonces no pienso más, que es necesario hacer una curva temporal y política entre los dichos de Menem de la reconversión liberal de los 90, y la impunidad cultural y política actual. “Si decía lo que iba a hacer no me votaban” fue una confesión de parte, que de todos modos no admite el relevo de prueba. Esa afirmación contundente del creador de la historieta “Síganme, no los voy a defraudar” logró cambiar la historia. 10 años y varias votaciones favorables son evidencia de la capacidad de generar escotomas en escala nacional, incluso popular. Pero eran tiempos en los cuales “salíamos de la dictadura”, y por lo tanto todo era mejor que el terrorismo de estado. El accionar golpista de los carapintadas, los golpes de mercado que llevaron a la hiperinflación que sepultó el gobierno de Raúl Alfonsín, fueron rápidamente olvidados. O sea: escotomizados. Quedaron fueron del campo visual y mental de los representados. El momento donde se amplió ese campo visual y mental fue en el 2001. Una de las consignas definidas como utópicas por el progresismo bien pensante y como subversivas por las derechas liberales y fascistas, fue: “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. O sea: al tacho de la basura (o papelera de reciclaje) con todas las formas de la representación. Duró nada. Pero ocurrió. Por eso el fantasma, incluso durante la década ganada, era “no volver al 2001”. Mientras la teoría, mandato y dogma de la representación se mantenga, otro mundo no será posible. Para intentar perforar mis propios escotomas, y con la ayuda matinal de wikipedia, reflexiono que “la obsolescencia programada u obsolescencia planificada es la determinación o programación del fin de la vida útil de un producto, de modo que, tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa durante la fase de diseño del mismo, este se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible por diversos procedimientos, por ejemplo por falta de repuestos, y haya que comprar otro nuevo que lo sustituya. Su función es generar más ingresos debido a compras más frecuentes para generar relaciones de adicción (en términos comerciales, «fidelización») que redundan en beneficios económicos continuos por periodos de tiempo más largos para empresas o fabricantes. El objetivo de la obsolescencia no es crear productos de calidad, sino exclusivamente el lucro económico, no teniéndose en cuenta las necesidades de los consumidores, ni las repercusiones medioambientales en la producción y mucho menos las consecuencias que se generan desde el punto de vista de la acumulación de residuos y la contaminación que conllevan”. La fidelización a la representación mediatizada por la partidocracia está asegurada. Y reafirmada por las Paso y los posteriores pasitos. Donde algunos ven mentiras, engaños, chamuyos, estafas y otras malas yerbas, hay una cuidadosa planificación de la duración necesaria de un producto que permita un saqueo continuo e impune. Ese producto se llamó “Cambiemos” y hoy ya tiene otro nombre “Juntos por el Cambio”. Dime quiénes se juntan, y te diré para que lo hacen. O sea: empecemos a mirar y a pensar en una obsolescencia democrática programada. El otro producto “Frente para la Victoria” también tuvo hace algún tiempo su propia obsolescencia. Lo programado es desde el represor. El reprimido lo siente como engaño y traición. Quizá lo sea, pero la dimensión es mucho mas abarcativa. La obsolescencia programa exige “golpes de estado” continuos. Algunos llaman a esto “decretos de necesidad y urgencia”. El conocido “si pasa, pasa” es a mi criterio, verdadero. Pero: ¿qué es lo que tiene que pasar? Justamente los golpes de estado maquillados como actos de gobierno democrático. Algunos recordamos la “bordaberrización”. El presidente constitucional de Uruguay, Bordaberry, se administró un “auto golpe” con el apoyo de las fuerzas armadas en Junio 1973. El peligro actual es que ante la finalización de la obsolescencia democrática programada, del golpe de estado maquillado, se pase al auto golpe sin maquillaje. El servicio voluntario con gendarmería es quizá un ensayo de esa situación. Espero que el arco opositor no se corra tanto y contemple que cuando a la derecha se le corre el maquillaje y aparece el vero ícono del fascismo, no hay votos que valgan. Ni el fraude electoral, también programado, será necesario. Luchemos para que nuestra potencia de combatir a la cultura represora no sucumba también a su propia obsolescencia, aunque no esté programada. Pintura: Carola Schapals Malerei Edición: 3908

Ferocidad y esperanza II
Publicado: Lunes, 15 Julio 2019 12:54
Ferocidad y esperanza II

Por Carlos Del Frade (APe).- Los cuerpos de las mujeres y los pibes parecen ser la geografía exacta en la que se verifica la ferocidad del sistema. La historia en la carne viva de las mujeres y los pibes es consecuencia de una violencia inoculada para que explote con las personas cercanas y nunca contra los titiriteros del mecanismo que multiplica la exclusión. Repasar estos hechos que suelen aparecer como dispersos nos mete en la dialéctica permanente de las ferocidades y la siempre inverosímil pero real existencia de la esperanza. Por eso esta segunda parte. La pelota manchada El árbitro Martín Bustos, quien ya estuvo implicado en casos de abusos en las inferiores de Independiente de Avellaneda, fue detenido el viernes 7 de junio de 2019 en la ciudad de Rosario porque quiso abusar de un chico que juega en las categorías menores de Ñuls. Se hacía pasar por un masajista deportivo a pesar de que estuvo procesado y en prisión preventiva por abuso sexual ultrajante y corrupción de menores con agravantes en la causa de la pensión del rojo. -En esto la justicia tiene que entender que la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes no requiere de ningún tipo de consentimiento. Las imágenes con contenido sexual explícito de personas menores de 18 años representan no sólo un delito autónomo, sino que también hacen al negocio de la pornografía sexual infantil donde, por la modalidad de grooming, las víctimas con captadas – sostuvo Hernán Navarro, referente de la ONG “Grooming Argentina”. (Diario “La Capital”, sábado 8 de junio de 2019). Un pibe de doce años fue vendido El mercado, en este caso, es el fútbol. Franco Domínguez, categoría 2007, fue retirado de la pensión de Rosario Central por su madre a principios de mayo de 2019 y no supieron más de él. Ni siquiera en la escuela a la que concurría en Granadero Baigorria, a minutos de la ex ciudad industrial. El pibe es volante ofensivo y se cuenta que fue vendido al poderoso Boca Juniors. Negocios del fútbol. Los pibes apenas cuentan como mercadería. La esclavitud, dicen, fue eliminada en la mítica asamblea constituyente de 1813. No es verdad. (Diario “La Capital”, sábado 8 de junio de 2019). Un cachito de estado El programa provincial “Nueva Oportunidad” incluye en junio de 2019 a 13.500 jóvenes en la provincia de Santa Fe. Es una señal. Sus voceros dicen que pueden elaborar opciones laborales, pedagógicas y de crecimiento personal. El problema es la dimensión, el alcance de la medida. Pero no deja de aparecer como una forma de inclusión que lejos está de la repetida estrategia que solamente garantiza el negocio de los que venden las llamadas tecnologías de seguridad y que suelen resumirse en armar rambos de cercanías y que, luego de un tiempo, no detienen la violencia y su principal víctima, la pibada en las grandes barriadas de la provincia. (Diario “La Capital”, martes 11 de junio de 2019). “…todavía el trabajo infantil y adolescente muestra algunas particularidades preocupantes. Por un lado, las tasas se duplican a nivel rural. La categoría que menos se ha reducido y que en la actualidad es la más elevada, es el trabajo doméstico intenso, principalmente de niñas y adolescentes que se hacen cargo del cuidado de sus hermanos y hermanas menores y de adultos mayores. El trabajo infantil genera además efectos negativos en la asistencia escolar, particularmente en los niños y adolescentes varones que realizan actividades al interior del hogar. A modo de ejemplo, en el ámbito rural, la niñas que no trabajan tienen una tasa de asistencia al sistema educativo del 89 por ciento, mientras que entre aquellas que trabajan en sus hogares sólo llega al 68 por ciento…”, escribió Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF, miércoles 12 de junio de 2019. "Allí donde el Estado está ausente, muchos niños y adolescentes trabajan apilando ladrillos o pisando barro…Distinta es la situación de muchos dueños de ladrillerías que explotan a niños y adolescentes, por las necesidades económicas que estos traen. El patrón conoce las leyes, sabe que las está infringiendo, porque ante la presencia de una inspección del sindicato, los hace esconder. Pero a la vista quedan las condiciones deplorables en las que trabajan y el maltrato que padecen”, dice Ramón Romero, delegado normalizador de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina de Santa Fe. Agrega que “esta situación de vulneración de derechos a los niños, niñas y adolescentes se vio agravada en el último tiempo por la profundización del modelo neoliberal. “Reconquista, Avellaneda, Monte Vera, Recreo y Esperanza, son algunas de las localidades donde se encontró trabajo infantil. Ante estas situaciones, la intervención del Ministerio de Trabajo fue fundamental para darle respuestas a las familias afectadas. En conjunto con el Ministerio de Educación, se gestionaron becas escolares y se compraron útiles para que los niños y adolescentes pudieran volver a las aulas. La última situación que detectamos fue el año pasado en la localidad de Esperanza y actualmente estamos a la espera del juicio donde el Ministerio de Trabajo es querellante. Sin embargo, hace algunas semanas, se logró la primera condena a un patrón por explotación infantil en nuestra provincia, le dieron tres años de prisión en suspenso. Si bien sabemos que lo negociará con alguna probation, es un gran paso para la erradicación de trabajo infantil”. "El patrón conoce las leyes, sabe que las está infringiendo, porque ante la presencia de una inspección del sindicato, los hace esconder. Por último, dejamos expuestas algunas propuestas por parte del Sindicato de Ladrilleros, para la erradicación del trabajo infantil: creación de parques ladrilleros donde puedan trabajar los emprendedores de la economía popular; nuevos centros de cuidado infantil, porque sabemos que la experiencia en nuestra provincia es una realidad pero necesitamos más y en más localidades para todos aquellos padres y madres que trabajen muchas horas fuera de su casa; inspecciones articuladas entre el Ministerio de Trabajo, el de Salud y Educación para que, ante la presencia de trabajo infantil se puedan realizar controles médicos inmediatos y automáticamente el Ministerio de Educación sepa por qué ese niño, niña o adolescente no está yendo a la escuela. Sabemos que queda mucho por trabajar y recorrer en nuestra provincia, pero estamos dispuestos a seguir adelante con nuestro lema "los únicos privilegiados son los niños". No al trabajo infantil”, terminaba diciendo el dirigente. (Diario “La Capital”, sábado 15 de junio de 2019). Goleadora La delantera de Estados Unidos, Alexandra Patricia Morgan, más conocida como Alex Morgan, convirtió el martes 11 de junio 5 de los 13 goles que su equipo le hizo a Filipinas, en el Mundial de Francia de fútbol femenino. La actual jugadora del Orlando Pride y una de las mejores jugadoras del mundo se transformó en la segunda futbolista en anotar cinco goles en un partido (la última había sido Michelle Akers, ante China Taipei, hace 27 años) y la cifra total superó el 11 a 0 que Alemania le había convertido a la Argentina en 2017. Pero Morgan, de 29 años, no es una goleadora cualquiera: pertenece a un país donde el fútbol femenino llena más estadios que el masculino y es potencia internacional. La zurda de oro, con 10 millones de seguidores en las redes sociales, sorprendió a propios y extraños al consolar a las rivales, a quienes consideró que habían llegado al torneo tras mucho esfuerzo. Y si eso no fuera ya valioso en los actuales escenarios deportivos hay que recordar lo que la californiana hizo el 8 de marzo pasado, en el Día Internacional de la Mujer. Encabezó una demanda realizada junto a sus compañeras de la selección nacional, contra la federación de fútbol de Estados Unidos por discriminación salarial y desigualdad de equipamiento e infraestructura. Además publicó en Twitter:"Mujeres de todo el mundo, apóyense y luchen las unas por las otras". (Diario “La Capital”, miércoles 12 de junio de 2019). La imaginación Valeria Zaffaroni es la docente a cargo de "Los dibu perdidos", la propuesta que obtuvo el segundo premio del Vivalectura en la categoría Estrategias de promoción de la lectura en entornos digitales. "Los dibu perdidos" apunta a fomentar buenas prácticas de lectura y escritura en alumnos de primer ciclo con situaciones de sobreedad. La propuesta utiliza las historias de los dibujitos animados para llegar luego a la producción de un libro propio y la animación digitalizada de sus personajes. El proyecto había obtenido una mención especial en el Vivalectura 2018. En 2018, en una graciosa tormenta de ideas, los chicos y chicas del curso eligieron a los personajes y la trama del cuento, que incluía astronautas, emojis y estrellas perdidas en el espacio. La historia la transcribieron en un libro gigante que llevaron a la plaza del barrio para la Maratón de Lectura. Y recién después se pusieron manos a la obra con el dibujito animado: diseñaron a los protagonistas, al escenario donde transcurre la historia, grabaron voces de la narración, efectos especiales y una divertida cortina musical de jazz de fondo. En este trabajo participaron también los profes Natividad (Tecnología), Joana (Plástica) y Matías (Música). El cuento del año pasado se llamó "Las estrellas y los emojis se perdieron" y el de 2017 fue "La calabaza y sus amigos". Al final, cada alumno y alumna hizo su propia versión del cuento escrito (con textos y dibujos), para regalárselo a fin de año a sus familias. Para Valeria Zaffaroni, detrás del proyecto subyace la intención de dar espacio a la palabra de los chicos, de acompañarlos en la lectura y habilitar lo que llama "el derecho a la imaginación". Y explica: "Si no brindamos herramientas para la imaginación no hay forma de desarrollarse. Aunque hay momentos que ellos no están incentivados para leer y nos cuesta bastante remarla". Mónica Samburgo es desde principios de año la directora de la escuela. "Haber llegado y encontrarme con este proyecto con el que sacaron el segundo premio es maravilloso. Sobre todo en esta comunidad, que el año pasado estuvo muy convulsionada por lo social, que sigue así y con nuestros chicos en el medio", cuenta. La escuela Soldado de Malvinas está ubicada en la esquina de Lamadrid y Alice, y recibe alumnos de los barrios Esteban Echeverría y Mangrullo, entre otros. Parte de la escuela está hace casi dos años sin gas. "Pese a todo, los docentes trabajan mucho en este tema de la imaginación y de buscar recursos para que ellos puedan armar estos cuentos", agrega la directora. (Diario “La Capital”, sábado 15 de junio de 2019). Edición: 3905

Ferocidades y esperanzas
Publicado: Miércoles, 10 Julio 2019 13:00
Ferocidades y esperanzas

Por Carlos Del Frade (APe).- En la Argentina crepuscular del tercer milenio, las mujeres y los hombres de la historia fueron reemplazados por animales en vías de extinción en las postales de los billetes que circulan en la vida cotidiana. De próceres a fieras. Quizás una de las tantas síntesis del capitalismo. La ferocidad del sistema que, en la realidad, se hace plural. Por eso hablamos de ferocidades. La palabra ferocidad, según el diccionario etimológico de Joan Corominas, sostiene que el vocablo original que aparece en castellano es el adjetivo “fiero”, alrededor del 1140. Venía del latín y significaba silvestre, feroz y fue sustantivado con el sentido de bravata, allá por 1599. Ferocidad, en concreto, surge en el año 1438. Luego irrumpe la palabra ferina, aplicado a una especie de tos que recuerda la de ciertos animales. Hasta que en el siglo dieciocho, hacia 1718, también se usa el término fierabrás, nombre del gigante que se originó en los libros de caballería. Así como sucede con los billetes, la fiereza del sistema se hace cotidiana. Postales desgarradoras que parecen individuales pero que responden a una lógica de concentración de riquezas y poder en pocas manos y que, como consecuencia, multiplica el drama entre las y los que son más en esos parajes cósmicos. Sin embargo lo humano resiste. La inverosímil tenacidad de la ternura, la solidaridad, la valentía, la alegría y la imaginación sigue mostrando que no hay historia terminada ni noche sin fin. De allí esta serie de noticias que marcan la lucha permanente entre las ferocidades y las esperanzas. Con el deseo que sean las esperanzas las que realmente se conviertan en moneda cotidiana. Pornografía A fines de mayo de 2019, un médico de uno de los hospitales más prestigiosos de la Argentina fue imputado por el delito de producir pornografía. Es un pediatra, jefe de inmunología y reumatología. Sus víctimas eran chicas y chicos de seis meses a catorce años. “Se pudo determinar que reproducían imágenes en donde había chicos abusados o expuestos con desnudez”, sostuvieron los investigadores. Imágenes que eran subidas a una red internacional llamada “deep web” con usuarios en Brasil y en los Estados Unidos. -Hay cosas inimaginables. Eso es lo que les hacen a los chicos y tenemos que verlo para agarrarlos y que no vuelvan a tocar a ninguno más – dijo uno de los profesionales que participaron del proceso judicial. La Argentina es uno de los países que más tráfico de pornografía infantil genera, con 185 vídeos por día.(Diario “La Capital”, jueves 30 de mayo de 2019; diario “Clarín”, domingo 2 de junio de 2019). Gatillo fácil Juan Cruz Vitali tenía solamente 23 años cuando el domingo 12 de mayo esquivó un control vehicular y fue perseguido por la policía de la provincia de Santa Fe entre las calles de Capitán Bermúdez, a pocos kilómetros al norte de Rosario. Un oficial de La Santafesina SA, entonces, lo remató con un disparo en la nuca. El regreso del gatillo fácil en medio del proceso electoral que determinaría el nuevo gobernador en el segundo estado de la Argentina. -El gatillo fácil se enmarca en una habilitación política de la mano dura…se crean enemigos internos y se desvía la atención. Se transforman los conflictos sociales en escándalos policiales…los policías no son cualquier civil que camina por la calle y esto debemos comprenderlo, en especial el Poder Judicial. Son depositarios de la violencia legítima del estado, es decir especialistas en el uso de la fuerza letal y no letal. Deberían detentar saberes específicos, ser altamente profesionales, y por eso su quehacer está o tendría que estar protocolizado, ajustado a manuales de procedimientos para que no vulneren los derechos de las personas con quienes se vinculan. ¿Y esto por qué? Porque en la calle termina siendo jueces de tu vida. Ahora, de nada sirven los protocolos si al mismo tiempo los policías no son llamados a rendir cuentas por sus acciones – opinó el abogado Santiago Bereciartúa, docente de la cátedra de criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. (Diario “La Capital”, lunes 3 de junio de 2019). Los pibes desangelados Carlos Viu Gut era un jubilado de 72 años y vivía en el FONAVI Parque Oeste, en la ciudad de Rosario, ex capital de los cereales y ex rosa crispada siderúrgica y obrera, como decía una vieja poesía. El imputado de haberlo matado es un muchacho de solamente veintiún años, Ariel, devenido en consumidor consumido desde hace tiempo. -Consume droga desde los 12 años, se cree impune y en mi familia tenemos miedo – dijo su mamá que colaboró para que su hijo fuera detenido. Ariel mató a Carlos que era su vecino y le robó un televisor y un secarropas que luego ofreció a la venta en el mismo barrio. Además de aplicarle numerosos puntazos en el cuerpo del jubilado, quemó la casa con la intención de borrar rastros. (Diario “La Capital”, miércoles 5 de junio de 2019). Los únicos privilegiados son los niños, decía una vieja leyenda argentina, una geografía que alguna vez pensó ser un país independiente, soberano y en cuyo himno se cantaba la necesidad de tener en el trono a la noble igualdad. Hay números que demuelen aquellas consignas: el 51,7 por ciento de las chicas y los chicos entre cero y diecisiete años son pobres y el 13 por ciento pasa hambre. Hambre en el país de la carne, la leche y los cereales de fama y alcance mundial. Casi tres millones y medio de chicas y chicos empobrecidos. Fácil de escribir en números, imposible ponerle una carita y conocer la historia de cada una y cada uno. -El riesgo alimentario se incrementó de modo significativo en los niños: esto quiere decir que viven en hogares que tuvieron que bajar sus consumos alimentarios por problemas económicos – dijo Ianina Tuñón, investigadora de la Universidad Católica Argentina. Las chicas y los chicos comen cada vez más en comedores o escuelas. Desde 2010 hasta 2019 aumentó 8,8 puntos la cantidad de niñas y niños que deben comer afuera de sus casas, alrededor de 3 millones de niñas, niños y adolescentes. Y hay un siete por ciento que no cena. (Informe del Barómetro de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, jueves 6 de junio de 2019). Edición: 3902

El crimen de la infancia
Publicado: Lunes, 08 Julio 2019 13:10
El crimen de la infancia

Por Claudia Rafael (APe).- Las niñeces son acuchilladas en una esquina cualquiera. Las mata el fuego, el agua maldita, la mutilación del odio, el olvido descarnado, las drogas que asfixian y eligen concienzudamente su destinatario. En menos de cuatro días, siete pibes fueron devorados por las garras de la crueldad. 4, 5, 8, 11 y 15 tenían los que atrapó el fuego entre las paredes flacas de una casucha superhabitada y asentada en el barrio Manuel Alberti, de Pilar. 12 años, apenas, contaba Diego Román, del barrio Mocoví de la santafesina Recreo cuando fue hallado desnudo, con los rastros de 30 puñaladas y signos de mutilación. Tan sólo 14 tenía Rubén Darío Mendoza, conocido como Apolo, cuando su cuerpo apareció flotando en las aguas del río Colastiné, también en Santa Fe. Los pies atados y huellas de un fuerte golpe en la cabeza. Las infancias son atravesadas por el crimen del odio o por el homicidio abandónico del Estado, del mundo adulto, de las perversidades hondas. ¿Cómo serán escritos estos días cuando sólo las cenizas sean el recuerdo de un tiempo de descuidos y desamparos? ¿Cómo se relatarán los padeceres de los privilegiados que no son? Que no cuentan. ¿De qué modo quedará registrado el abanico de las posibles maneras que elige la muerte para zigzaguearles las cotidianeidades hasta inocularles su veneno? Para desangrarlos, incinerarlos, ahogarlos o despedazarlos. ¿Es ésa la determinación institucional y de la sociedad que opta por no mirar o atisbar a medias sobre los destinos del piberío? ¿Es acaso el destino forjado a base de eliminación? ¿De cercenamiento cruento? ¿Son crónicas anunciadas hasta todos los hartazgos? ¿Cómo se le dice a un nene, a una nena que no todas las vidas son iguales? ¿Que la equidad es una quimera escrita por magos mentirosos? Que hay quienes son capaces de desmembrar ciertas niñeces desde la convicción de que no hay tierra firme para ellas en el mañana. Y que hay adultos formateados en ritos de impiedad para que a cierta hora de cierto día o cierta noche se transformen en lobos feroces capaces de desvanecer el candor. Siete niñas y niños de 4 a 15 años fueron enviados con los métodos múltiples de la solución final a los lager del fango de este presente aciago e implacable. En apenas cuatro días. Entonces: ¿Cómo se escribe la palabra belleza en tiempos de barbarie? Cuando hay –como decía Primo Levi- un exterminio metódico e industrializado. ¿Cómo se cuenta el terror que cada uno de esos siete pibes respiró y soportó hasta que no hubo más aliento? Diego y Rubén ¿sintieron el miedo funesto de la soledad en el instante preciso en que supieron, cada uno por su lado, que ya no había salida ni túnel que los llevara hacia un mundo feliz? ¿Y los cinco chiquitos de Pilar? ¿Iban dejándose caer en la desesperación y el temor a medida que el fuego los acorralaba mientras la muerte se disfrazó de estufa que funcionaba mal? ¿Cuál de ellos cinco fue el último? ¿Quién el primero? ¿Cuál se supo perdido definitivamente cuando ya nadie más quedaba? ¿O no tuvieron tiempo para nada de eso? La niñez no alcanzó a ser para cada uno de ellos siete el tiempo iniciático por excelencia. Fue un tiempo de no destino. Donde la palabra mañana no alcanzó a ser garabateada enteramente. Donde la muerte los colonizó porque sigue reinando desde los siglos de los siglos el paradigma de la crueldad que determina quién sí y quién no sin miramientos. Un paradigma parido por un pacto social destinado al sometimiento de los más vulnerables. Esta vez fueron siete en cuatro días. Y para que alguna vez nazca definitivamente la primavera habrá que vestirse de acicalada rabia. Y –como escribió Ernesto- endurecerse sin perder jamás la ternura. Edición: 3901

No es el frío
Publicado: Miércoles, 03 Julio 2019 16:14
No es el frío

Por Silvana Melo (APe).- El oleaje del frío que inexorablemente desembarca en los inviernos no deja huellas de muerte por mano propia. No aloja gente bajo el techo de la intemperie. No expulsa niños al abismo. El enemigo no es el frío. Hay que abrigarse de los predadores sistémicos. El oleaje de frío que inexorablemente desembarca en julio, cercano a la plenitud del invierno, interpela a los funcionarios ocasionales y los invita a repasar el camino allanado hacia la desigualdad más brutal. Pero desde la discusión pública la invitación es amable. Porque parte desde el frío. Desde los 3 grados de la noche en que Zacaríaz se durmió helado y amaneció muerto en el barrio de Monserrat. Y no desde la verdadera ola: la del desamparo que viene arrastrando con lógica de tsunami a los más frágiles. A los condenados a la calle donde les transitan miles por minuto a la vera de su desgracia. A los condenados a la escarcha donde resbalan en las ciudades menos cementarias, donde hiela. A los condenados a la soledad más profunda en medio del gentío. A los condenados a la intemperie con bolsos y colchón al hombro y niños con broncoespasmo y bolsas negras para armar y sostener con lo que se pueda bajo algún puente. A la intemperie las ranchadas nuevas con su ropero y su cama, transitando la calle. Porque hubo casa y no se pudo pagar el alquiler. Porque hubo hotel, hubo pensión. Y todos los techos se derrumbaron. Entonces el gobierno de la Ciudad hizo un censo: dicen compungidos que aumentó un 35% la gente bajo la destemplanza de todos los cielos. Y aseguran que mucha de esa gente llega del conurbano a trabajar y le da pereza volverse a casa. Entonces se tiran a dormir donde pinte. Pero casa tienen. Dicen, con cara mustia, que son 1146 personas. El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño recordó que el año pasado contaron 1091 y en 2017, 1066. Los voceros lo repiten, como agencias oficiales. “Investigan si el frío causó la muerte de un hombre que vivía en la vía pública”, destacan. Y es verdad. Que lo investiguen. Porque Zacaríaz no murió de frío. Murió de abandono. De indiferencia. De decisiones políticas, uno de los males más letales. El primer Censo Popular de Personas en Situación de Calle, llevado adelante por 50 organizaciones (*), contó en 2017 unas 6.000 personas bajo la inclemencia de los días y las noches. En estos días se conocerán las cifras del Segundo Censo, que comenzó a fines de abril. Aseguran que no bajarán de 8000 personas que viven y duermen en la calle. “El mapeo colectivo en 2017 arrojó un número muy superior a las mil personas que registraron los organismos oficiales: más de 6 mil hombres, mujeres y niños viviendo en la calle. Hoy estamos rondando los 8 mil y hay otras 22.000 personas en situación de riesgo de quedar sin un techo”, dijo a fines de abril Horacio Ávila, desde la organización Proyecto 7. No es el frío. Miguel Salvador Luna tenía 59 años. Se recostó a dormir en el patio delantero del Hospital San Felipe de San Nicolás. No murió de hipotermia. Murió de inequidad. Un hombre sin nombre vagaba por el barrio Malvinas en San Salvador de Jujuy. No soportaba más el frío. Intentó tirarse a dormir en una camioneta. A la madrugada lo encontraron muerto. No fue hipotermia. Fue desamparo. María Donata tenía 82 años. Murió intoxicada con monóxido de carbono en Bahía Blanca. No fue el frío. Otro nadie murió en el baño de una estación de servicio YPF de Venado Tuerto. Sin nombre ni techo. No fue hipotermia. Fue olvido.Y uno más, anónimo, se descompensó en Mar del Plata y murió horas después. No fue el viento filoso del mar. Fue la indolencia. Fue la desidia. Entonces. El oleaje del frío que inexorablemente desembarca en los inviernos no deja huellas de muerte por mano propia. No aloja gente bajo el techo de la intemperie. No expulsa niños al abismo. El enemigo no es el frío. Hay que abrigarse de los predadores sistémicos. De los que manejan expedientes en los despachos. De los que presupuestan. De los que construyen una tierra para pocos. De los que afilan las escarchas para cortar los hilos que sostienen a los frágiles. De los que eligen quiénes están y quiénes no de este lado de la vida. (*) Son 50 organizaciones, organismos de derechos humanos y defensorías. Entre ellos, Abrigar, Derechos, Asamblea Popular de Plaza Dorrego, Defensoría del Pueblo (CABA), Ministerio Público de la Defensa (CABA), Movimiento Popular La Dignidad, No tan distintas, Presidencia de la Auditoría General (CABA), Proyecto 7-Gente en situación de calle. Fotos: Carlos Brigo, Claudia Rafael y Bernardino Avila. Edición: 3899

Los pibes de las vías
Publicado: Jueves, 18 Julio 2019 14:23
Los pibes de las vías

Por Silvana Melo   (APe).- Los chicos de la vía son un barrio. Un asentamiento temporario donde no se duerme. Nunca. Se los ve crecer en el paso de años de un lado al otro de ese camino de rieles y durmientes por el que pasa apenas una vez al día el carguero, como una sombra de la tierra que fue. Dicen que, sembrados por el país, hay más de un millón como ellos. Apodados ni ni por los despreciantes profesionales. Los que les mandan la gendarmería para que los discipline. Ni trabajan ni estudian, dicen los que ponen las cosas en su lugar. Los chicos de la vía ven llegar el futuro como el tren: si no lo evitan a tiempo, los hará alfombra, como las muertes de mentira de los dibujos. Pero la realidad no es un animé. El futuro, como el tren, si no se corren los despedazará. Y con la inconciencia de intuir sin saber pensarán que si vieran al futuro le dirían que no venga. Como si fueran Castelli sin ser otra cosa que pibes destronados, destituidos de toda vida, domiciliados en esas vías agonizantes de Avellaneda, donde hay birra, hay faso, hay una sexualidad precaria con la misma lógica. Un placer rústico y sin después que pueda salvar esa hora. La presente. Porque ayer fue y mañana no hay. En el mientras tanto habrá embarazos y changas. Las pibas caídas del cronograma oficial de la clase media tendrán un niño con su mismo desamparo y lo irán llevando a la vía como para instruirlo en lo que vendrá. Porque después de todo en ese barrio está la vida. El celular con el parlante que transmite el reggaeton que denigra a las chicas y las rebaja a carne sexual. Ellas, que ejercen esa sensualidad rudimentaria. Que es su herramienta para ser. Ellos, que organizan el consumo para que lo que sea que viene en los próximos minutos sea más soportable. Los que van creciendo bajan y se juntan en la esquina. La cerveza intensa los obliga a hablar fuerte y a reírse levantando la cara al cielo. La carcajada catarral apunta a un dios detenido en otras gestiones que no los incluyen. Hay catorce millones de personas pobres en el país. El 35 % de los poco más de 45 millones que ya se cuentan entre las fronteras. Entre la infancia y la adolescencia, sin embargo, los pobres son el 51%. Siete millones y medio que empiezan a no tener lugar en el territorio para pocos que se va recortando, con paciencia y eficacia, desde hace más de 40 años. Y que encuentra el cenit en estos días del siglo veintiuno cuando esta tierra feraz se convierte en orinal de Trump y en relleno sanitario de la Unión Europea. A veces, por las noches, se los escucha gritar, correrse, empujarse y el reggaetón se escucha más alto y se mezcla con las voces. “Debe haber llegado la buena”, dice la mujer que los sigue con los ojos, desde la casa. La euforia dura un par de horas. Y luego se apaga hasta dejarlos plantados en el costado, dormidos o en el sopor nuboso de la amnesia. Cuando se despierten no estará el celular del que se habrían apropiado un par de días antes y que sigue su camino de apropiaciones. No habrá café ni pan con manteca. Habrá un aliento feroz y el dolor de cabeza. Y el mismo qué hacer de cada día. A ellas y a ellos les desvalijaron los días que vienen. Les secuestraron el futuro y ellos no tienen fuerza para ir por el rescate. Los confinaron a un afuera que parece no tener llave para volver a entrar. En esa vía de Avellaneda está el barrio. Después habrá una casa con familia o no. Habrá un trabajo ocasional para salvar el día. Por la escuela se pasa de largo. No hay lo que les gana el corazón. No hay reducto sistémico que busque enamorarlos. Ni siquiera una zanahoria falaz para seguir. A ellas y a ellos, los pibes de todas las vías, les están mandando la gendarmería. Edición: 3907    

Formateados
Publicado: Martes, 16 Julio 2019 15:45
Formateados

Por Claudia Rafael (APe).- Ya es letra legal. El boletín oficial publicó la resolución 598/2019 del Ministerio de Seguridad para la creación del “Servicio cívico voluntario en valores” para “jóvenes” de 16 a 20 años. Con la firma de Patricia Bullrich, se crea de hecho aquello que tantas veces se quedó en los últimos años a mitad de camino en el Congreso. A 25 años del fin de la colimba, tras las torturas y homicidio del soldadito Omar Carrasco, y a 118 años de su creación, a través de la Ley 4301 de Servicio Militar Obligatorio destinado a la “moralización pública”, se pondrá en marcha este “servicio” en un contexto de país en el que el presente y el futuro son inasibles para siete millones y medio de chicas y chicos pobres. La gran salida –según el texto de la resolución- es impulsar medidas desde el Estado “que ofrezcan oportunidades a jóvenes para que, conforme la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, puedan desarrollar sus potencialidades y lograr la máxima satisfacción, integral y simultánea, de sus derechos y garantías”. La Gendarmería será la que –con sus “estructuras” y “recursos humanos”- dará “oportunidades de formación a los jóvenes a través de los valores democráticos y republicanos, que suponen compromiso cívico para que conozcan sus derechos y sus responsabilidades, sus capacidades y potencialidades personales”. La misma gendarmería que tuvo clara responsabilidad en la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado. Aquella que el 29 de enero de 2016, arremetió a balazos de goma y plomo contra la murga de la Villa 1-11-14: once heridos, varios de ellos niños. La misma que exactamente dos años atrás reprimió a los trabajadores de la planta de PepsiCo Snacks de Florida que estaban luchando por su reincorporación. O que, en agosto de 2017, mató de un balazó por la espalda a un joven de 18 años que junto a otro huía después de un intento de robo. La misma gendarmería –para entender que hay lógicas estructurales que van mucho más allá en el tiempo- que en marzo de 1996 baleó a ocho jóvenes en una esquina de Palermo Viejo y que, después, fue condenada a ocho años de cárcel.Esa es la fuerza de seguridad a la que el Estado otorga ahora la responsabilidad de formar “en valores democráticos y republicanos” a jóvenes de 16 a 20. Por ahora, y hasta fin de año, en pruebas piloto dentro de Campo de Mayo, Mercedes, Jesús María, Santiago del Estero, Bariloche y González Catán. Adiestrar. Adoctrinar. Forjar “las potencialidades” en aquello que Foucault definía como instituciones de encierro. Para –después de todo- vigilar y castigar. Eso sí: voluntariamente. Cuando nada es posible de ser elegido ¿qué es voluntario? ¿Qué es lo que se asiente y por qué cosas se opta en la vida cuando la calle y la ausencia de abrigo son una constante? El Estado anuncia con grandilocuencia que hay un “compromiso con los jóvenes” que “consiste en trabajar por una Argentina sin narcotráfico, donde el resguardo de la vida y la libertad de quienes podrían encontrarse en situación de vulnerabilidad social sea prioritario”. Y pone a sus lobos rabiosos a formatear a corderos desesperados argumentando que “la gendarmería nacional viene desarrollando importantes iniciativas de cooperación con la comunidad”. En donde ejemplifica tareas que van desde repartir donaciones, actuar en inundaciones o incendios, rescatar turistas en la cordillera, ofrecer su servicio de bandas a eventos públicos “ejecutando marchas militares y música popular”. No tiene desperdicio la lectura concienzuda de la resolución. Que ofrece formalmente una presencia activa y directa del estado en el universo de la educación. Una presencia del estado que es selectiva en los modos, en los tiempos, en los formatos y en los destinatarios. Porque los brazos represivos estatales obedecen a las voces de mando y también, debidamente, se ceban. Y actúan ejerciendo un permiso que demasiadas veces es premiado y elogiado. Ayer se conoció el fallo de Casación por el que se confirmó la condena a siete integrantes de otras fuerzas securitarias –policía y servicio penitenciario- por “abuso sexual” y “promoción de la corrupción de menores”. Con penas de 7 a 16 años de cárcel. Contra dos hermanas que vivían en “grave estado de vulnerabilidad”. Y que eran víctimas del use y tire. Y que –según el fallo de Casación- eran consideradas “objetos para desahogar su apetito sexual” en el que no faltaba ni siquiera el uso de armas. Ellas también fueron formateadas por y para el estado. Un estado que ahora decide con letras legales que hay que estimular “el sentido del deber”. Y por eso determina que el brazo armado institucional –el mismo que balea, que abusa, que tortura, que obedece, que asiente, que viola, que intrusa- será responsable de formar para evitar la calle, la droga, la esquina de birra y faso. Para dar un destino a imagen y semejanza a los sindestino. Voluntariamente, dicen. Con “valores democráticos”, postulan. Siete millones y medio de pibes siguen bajo la línea de pobreza. Y la nueva escuela de vida que para ellos abre el estado tiene colmillos de gendarme. Edición: 3906  

El frío es un crimen
Publicado: Viernes, 12 Julio 2019 13:26
El frío es un crimen

Por Alfredo Grande (APe).- Hace demasiados años, en una galaxia lejana, aprendí que si algo es verdadero, siempre es transgeneracional y transtemporal. O sea: atraviesa generaciones. Freud escribió que ninguna generación tiene la oportunidad de ocultarle sucesos de importancia a las generaciones siguientes. La producción de verdad si bien es histórica, es atemporal. Como el inconsciente. Dicho en otras palabras: cuando algo sirve, sirve para todo. Servir en el sentido de ayudar a pensar, pensar en el sentido de ayudar a transformar, y transformar en el sentido de subvertir el horizonte de lo posible. Cuando Alberto Morlachetti, en el marco del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo, acuñó que “el hambre es un crimen”, dijo que nadie muere de hambre, sino que el hambre es el arma para asesinar. El hambre no es un hecho natural, sino una de las evidencias más siniestras de la cultura represora. Organizada como Estado de Malestar, tiene armas de destrucción masiva superiores a las que se utilizan en la guerra. Las armas de destrucción masiva en tiempos de paz, en tiempos de lógicas constitucionales, en tiempos de paraísos democráticos, tienen efectos más letales que las construidas por el complejo militar industrial. Al menos, no son menos letales. Los crímenes de la paz son los crímenes donde el cinismo, la cobardía, las canalladas más atroces, las complicidades más perversas, gozan del beneficio del manto de neblina otorgado por el sentido común encubridor de los medios masivos. Y de los fines masivos que no es otro que la anestesia generalizada frente al dolor social. “El hambre es un crimen”. La planificación de la carencia, de lo que se denomina “anti producción” es otro crimen de lesa humanidad. Cuando el manto de neblina encubridora se despeje, veremos que esos que llamamos funcionarios, son en realidad asesinos seriales. Tienen miles de miles de sicarios, algunos sindicalizados en la luz, otros clandestinos en las sombras. Estos asesinos seriales organizan diferentes formas de asociaciones ilícitas, agravadas por el vínculo representacional y las promesas no cumplidas, en concurso real. Algunos llaman a esto división de poderes. Una verdad que está instalada es: “si decía lo que iba a hacer no me votaban”. Y el peronismo hizo un pacto con el liberalismo gorila. Macri tienen muchos orígenes, pero el fundante es Menem. La matrix liberal y fascista tiene muchos nombres, contraseñas, apodos, para designar a sus agentes encubiertos y descubiertos. Una de las organizadoras del plan de exterminio que algunos llaman plan económico, tiene el apodo de Ministra de Seguridad. George Orwell descifró estas claves en la monumental producción de verdad que es su novela de político-anticipación “1984”. Haber descubierto la matriz criminal del hambre, es un logro político y cultural que no debemos olvidar. Y para recordarlo no hay que repetirlo, sino que debemos amplificarlo. El hambre, entendido como la producción artificial de la carencia alimentaria, se amplifica en muchas otras carencias. El frío es la producción artificial de la carencia del calor y del abrigo. Para el sentido común encubridor, hay frío, hay calor, hay incendios, hay inseguridad, hay enfermedades, hay desnutrición, hay miseria, hay pobreza, hay escuelas sin ventanas, hay desayunos sin leche ni pan. Hay, hay, hay. Es la anti dialéctica de los verdugos. Lo que hay, hay. Y lo que no hay, andá y compralo. Y si no hay para comprarlo y pagarlo con endeudamiento 12, no hay. Esta planificación de la carencia que se organiza como política estatal tiene sentencias no olvidables: “hay que pasar el invierno”, “costo social del ajuste”, “hay que dejar de roba dos años”. No son las únicas, pero son las mejores. En esta planificación de la carencia que realiza la matrix liberal y fascista, hubo dos anomalías: Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner. Con muchas diferencias, pero con varias coincidencias. No es lo mismo el punto final y la obediencia debida, que el abrazo de una madre de la plaza con Milani y con la ley anti terrorista. Pero la anomalía Alfonsín fue castigada con Menem y la anomalía Kirchner fue castigada con Macri. Y con necesaria prudencia, pienso que la anomalía Cristina fue castigada con “el Fernández”. Castigos donde el flagelado le acercó el látigo al verdugo. En la actualidad de nuestra democracia electoralista y pandillera, las negociaciones con la matrix financiera no anticipan una nueva anomalía. Como lo fue el default de “el Alberto” al que hubiera sido injusto no mencionar. Cada vez que un aspirante a funcionario dice “deuda”, oculta en el manto de neblina del sentido común reaccionario la colosal estafa, fraude y robo que significa el “arte de gobernar”. Decir “fuga de capitales” es otro lamentable ejemplo. Los capitales no se fugan: pasean libremente, van de compras por el mundo, saquean vía intereses usurarios. Algunos llaman a esto “off shore”. Ni siquiera los funcionarios se fugan. Algunos, no todos, se arrepienten. O sea: negocian libertades canallas por confesiones más canallas aún. Pero no todos. Si el matrimonio es la tumba del amor, los partidos políticos son la tumba de la política. Entendida como el movimiento real de la lucha de clases. Los movimientos sociales, barriales, comunitarios, autogestionarios, artísticos, culturales, son los que seguirán desafiando el plan de carencia y exterminio de la matrix liberal y fascista. Donde toda forma de acatamiento sea reemplazada por el pensamiento crítico colectivo. El hambre, el frío, la precariedad absoluta de viviendas, escuelas, alegrías y estímulos nos exigen dormir y estar despiertos con miles de enemigos. Pero también con cientos de miles de amigues y compañeres que, aunque tengamos que hace un esfuerzo, también los podemos contar. Edición: 3904  

Se murió, otra vez
Publicado: Jueves, 11 Julio 2019 14:32
Se murió, otra vez

Por Silvana Melo      Foto: Federico Cosso      (APe).- Más vale que no hablen. Que no mientan, que no vendan humo de campaña, que no se tapen la ruindad con la bandera, que no se laven las manos con la lágrima de los otros. Porque se murió el domingo. Porque tenía frío y se ocultó en un pasillo del Hospital Pirovano. Y se murió el domingo. Pero el fin de semana largo y la independencia berreta de un estado sometido taparon el cuerpo con diarios y su historia con olvido. Hasta hoy. Porque antes se murió De la Rúa y hay muertes y muertes en esta tierra. Pero De la Rúa se llevó 39 cadáveres encima y él, que no tiene nombre, ni siquiera pudo con el suyo. El propio. Un cuerpo más, un retazo de carne anónima en un pasillo de hospital. Donde dicen que se salvan vidas pero ésa estaba en situación de calle. En situación de condena. En situación de desalojo del mundo. De este mundo falaz escriturado por los miserables. Que hacen discursos desde Puerto Madero y Barrio Parque. A miles de kilómetros de los que pueblan las calles del centro del lado de afuera. De los que conocen la calle y de los que se estrenan, en una flamante caída desde la clase media al pasillo del subte o la entrada del Credicoop. Más vale que no hablen. Que no mientan. Que no digan lo que saben que no será. Porque le han puesto una soga en el cuello al futuro. Porque han condenado a la calle a los frágiles de estos pies del mundo. Porque se murió en los pasillos del Pirovano, donde se salvan vidas. Porque nadie sabe cómo se llama pero no le cayeron encima las políticas públicas del estado. Le cayó encima el frío como navajas. Le cayó encima el sistema que elige a quién. Y él, sin nombre, sabía que no estaba en ninguna lista. Y sin nombre se murió. El domingo. Y sólo se supo hoy. Guardada y planchada la independencia, sepultado De la Rúa y con la música de fondo de la miserabilidad vociferante en campaña. Se murió, otra vez. De soledad, de desamparo. Y, acaso, también de frío. Edición: 3903  

En nombre
Publicado: Viernes, 05 Julio 2019 13:28
En nombre

Por Alfredo Grande    (APe) Hace muchos años, un analista político internacional de prestigio participó de una mesa en la CTA. En su exposición, al describir los grupos de poder en la Argentina y sus agrupamientos políticos, fue desde el arco de la extrema izquierda, que no es lo mismo que una izquierda extrema, hasta la extrema derecha, que es lo mismo que una derecha extrema. Le pregunté por qué no incluía la categoría de “fascismo”. Entonces con fundamentos sólidos me explicó que en la Argentina no había fascismo. Cuando el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desató la batalla del Borda, que en realidad fue el arrasamiento de profesionales y pacientes, se realizó el domingo siguiente un acto. Invitado por mi amigo Oscar Ciancio, tuve una intervención en la que, a pesar de las explicaciones escuchadas hace años, dije: esto es fascismo. Y enumeré las complicidades y traiciones que permitieron que el fascismo, con su mejor maquillaje, se apropiara de la reina del Plata. Reina que no hizo demasiada resistencia para impedir esa apropiación. El tiempo pasa y la ropa no queda. Mi aforismo implicado: “no llegó porque lo votaron, sino que lo votaron porque llegó”, quizá se gestó en esa charla. Entre otras cosas, llegó porque nadie aventuró ni anticipó, ni creyó que podía llegar. La fuerza del vampiro reside en que nadie cree en él. Van Helsing creyó y pudo destruirlo. Acá han negociado, han aprovechado, se han enriquecido, con la sangre que el vampiro ha succionado de las venas y arterias abiertas de América Latina, parafraseando a uno de los pocos Van Helsing: Eduardo Galeano. Los muertos por el frío son en realidad asesinados porque en los tiempos del fascismo constitucional, el frío también es un crimen. Lo que denomino la Lógica Cromañón, anula todo acto anticipatorio. En psicoanálisis hablamos de angustia señal, o sea, la señal del peligro que habilita la defensa eficaz. Las sirenas que avisan de la llegada de los bombarderos. La lógica Cromañón sólo habilita la angustia automática, es decir, el terror luego de que las bombas cayeron y arrasaron con personas y con las cosas. No hay que ser un gran estadista para predecir que en invierno es probable que haya frío. Y mucho. Pero el Paseo del Bajo no protege de la intemperie, ni de las noches heladas, ni brinda refugio, comida y protección alguna. Por la iniciativa de no sé quién, la noticia es que un club de fútbol aloja a personas para pasar la noche, comer algo y abrigarse un poco. Los movileros se hacen su agosto y su septiembre entrevistando a los refugiados. La orfandad es absoluta. En el nombre del padre siguen asesinando a sus hijos. Padre Estado que tiene la siniestra presencia de abandonar a la intemperie a quien debería cuidar, proteger, quizá amar. Padre Estado Terrorista que sólo mira su propio bienestar, y el de sus cómplices, y que niega y reniega del dolor y desesperación de aquellas y aquellos que lo votaron porque llegó, y de los que no lo votaron, aunque llegó. Y llegó para esto. Para ser garante absoluto de crímenes contra la humanidad, que son juzgados incluso en tiempos de guerra y espero que sean juzgados en tiempos de paz. Paz que cada vez más es la de los cementerios y los campos de dolor y tortura. Morir de frío. Morir en la tortura del frío. La cultura represora sabe torturar de infinitas formas. Y ya no necesita campos de concentración para el exterminio. Ahora implementa los campos de dispersión, donde la muerte se dispersa en agro tóxicos, tierras contaminadas, temperaturas bajo cero. Este Padre Estado Terrorista en realidad es un Proto Padre, o sea, un feroz lobo con la piel del cordero democrático. El abrazo del Proto Padre no abriga sino que tritura. Niñas y niños, eviscerados de toda niñez posible, son castigados y maltratados por legiones de proto padres. Violaciones, maltratos, abusos sexuales, humillaciones, vejaciones. Las niñas y los niños sin niñez buscan miradas y encuentran cara sin rostros conectados a un celular. El tiempo no curará estas tempranas heridas, sino que las agravará. A este cruel circuito, cuando estalla, el proto padre lo denomina problemas de seguridad. Las marcas que el látigo del frío imprime en los cuerpos, es tan indeleble como las marcas del hierro candente. Luego en el verano habrá golpes de calor. Ahora en invierno hay trompadas de frío. Con la crueldad accesoria de que son realizados sobre cuerpos debilitados, quebrados, arrasados. En los nombres del fascismo constitucional, no está el del Hijo. Ignoro si tampoco saben por qué los han abandonado. O los hemos abandonado. Son refugiados, en el mejor de los casos, en las tierras de un club de fútbol. Las iglesias están cerradas y la misa casi no abriga. Incluyendo este texto, el combate contra el Espíritu Facho todavía espera sumar combatientes. No serán las elecciones el lugar adecuado. No lo han sido nunca. Genocidas han sido votados como gobernantes, pasando por el milagro del cuarto oscuro, nunca más oscuro, de la categoría del Proto Padre a la de Padre constitucional. Y cuando escribo Padre, podría escribir Estado de Bienestar, Estado Protector, Estado Nivelador, etc. El Estado burgués necesita esas categorías encubridoras y falsificadoras para prolongar su política caníbal. Cronos se come a sus hijos. El Estado Burgués también. Tolerar que se presente a elecciones, ya es un fracaso de los hijos y será una derrota para los nietos. Los males serán trans generacionales y la historia seguirá siendo contada por los cazadores, nunca por los leones. El hambre sigue siendo un crimen y el frío también. Edición: 3900  

────────────────────

Galería fotográfica

 

────────────────

────────────────────

────────────────────

────────────────────

Hechos en imágenes

────────────────────

Arsénico

Es un semimetal considerado tóxico. Su concentración es muy alta en el agua que consumen en Chaco, Formosa y Santiago del Estero. 


NN

 5.329 personas fueron enterradas como NN desde el regreso de la democracia. 301 fueron identificadas. Quedan aún 160 sin pistas.


En la calle

 Más de ocho mil personas duermen en la calle en Buenos Aires. Se viven los picos de bajas temperaturas.


Precarizados

Casi el 50% de los trabajadores argentinos están fuera del circuito formal y están precarizados.


Campera

Tiene 22 años, estaba muerto de frío y robó una campera en la capital correntina. Lo llevaron a la comisaría.


────────────────────

────────────────────

Libros de APE

Revistas de APE