Se las llevará el viento
Publicado: Jueves, 30 Junio 2022 19:38
Se las llevará el viento

Por Alfredo Grande  (APe).- La cultura represora tuvo uno de sus más poderosos enemigos en Sigmund Freud. Mucho del bastardeo de sus investigaciones y enseñanzas son la restauración conservadora que los “seguidores continuadores” han hecho con su obra. Freud señalaba con precisión la diferencia fundante entre representación palabra y representación cosa. La palabra aludía, ilustraba, mencionaba, evidenciaba a la cosa. Pero no era la cosa. A pesar de que la representación palabra se multiplique, se potencie, se expanda, la cosa puede quedar inconmovible. Un botón, un ejemplo. La convención internacional sobre los derechos del niño es una mega producción de palabras. Algunas que se pronuncian con cierta convicción sonriente: “derechos, sujetos de derecho”. Y entonces al usar la palabra derecho, encubre que la cosa derecho sigue ausente. Jarabe de pico, decía un tío que mereció mejor suerte. Hoy los jarabes de pico se multiplican en los denominados programas periodísticos, en las redes sociales, en las declaraciones de los, las y les funcionarios y funcionarias, incluso en las que funcionan señalando que los demás no funcionan. Antes a las palabras se las llevaba el viento. Hoy con una suave brisa basta y sobra. Otro botón, otro ejemplo. La representación palabra democracia es objeto de un culto apolíneo. La cosa democracia por su ausencia no brilla. Más bien está opacada. Empetrolada, enchastrada, por las evidencias de la continuidad del terrorismo de estado por otros medios. Sin embargo, la cultura represora no deja de asombrarnos y en muchos casos, indignarnos. La representación palabra que ha conquistado el podio es: en situación… No duerme en la calle. Está en situación de calle. ¿En qué situación? De dormir, vivir, morir en la calle. No está reducida a servidumbre, a esclavitud sexual, a todo tipo de maltratos, torturas, denigraciones. Está en situación de prostitución. Ante este uso encubridor y reaccionario del lenguaje, hasta prefiero el “pare de sufrir”. Cuando importan más las formas lingüísticas de encubrir la realidad que la profunda transformación de la cosa, la cultura represora tiene una victoria sin bajas. Hasta los vencidos la aplauden. Si hay un festival de importaciones, también hay un festival de palabras. Todas encubridoras. Todas reaccionarias. Todas para barrer bajo la alfombra aunque ya no queden alfombras. Somos el espejo cóncavo de la real academia española. Donde no importa ya las cosas que pasan. Lo único que importa es qué palabras usás para decir las cosas que pasan. La palabra es mágica: en el marco de la cultura represora, magia diabólica. Aunque diablo es otra palabra para referirse al mismo dios. Edición: 4139  

Insistencia de las pibadas
Publicado: Lunes, 27 Junio 2022 15:53
Insistencia de las pibadas

Por Carlos del Frade (APe).- De vez en cuando la vida se mete en los palacios legislativos y la pibada trae sus miedos, sus sueños, sus ganas y sus presentes. Las chicas y los chicos del quinto año de la escuela “Manuel Belgrano” de la ciudad de Rosario estuvieron el martes 21 de junio de 2022 en el hermoso recinto de la Cámara de Diputadas y Diputados de la Provincia de Santa Fe. Son portadores de historias fuertes, directamente vinculadas a los estragos sociales producidos por políticas económicas devastadoras y nichos de corrupción que multiplican violencias varias. A pesar de todo eso, estas adolescentes, estos adolescentes, son capaces de pensar realidades mejores y especialmente en todo lo relacionado a la educación y al mundo de las escuelas. Presentaron cinco proyectos de comunicación que hacen eje en la “posibilidad de incorporar profesionales de psicología o psicopedagogía en las plantas permanentes de escuelas secundarias públicas de la provincia de Santa Fe”. Quieren y necesitan asistentes psicológicos o psicopedágogicos “para asistir y acompañar a los y las estudiantes de las escuelas secundarias”. Piden eso, escribieron, porque “atraviesan una edad formativa y llena de problemas y complejidades que hacen a su vida futura y a la manera en que se adaptan a la educación”. Cuando fundamentaron el proyecto, las chicas y los chicos expresaron que pasaron situaciones muy difíciles que quedaron grabadas en sus existencias a través de hechos personales o sufridos por compañeras y compañeros. Las chicas y los chicos se vuelven solidarios a pesar de tantos pesares y estigmatizaciones que caen sobre la adolescencia. En esos ámbitos que inhiben por su arquitectura, esta pibada muestra una de las características más humanas de esta extraña especie perdida en el cosmos: sienten como propio el dolor de la compañera y del compañero. Maravilla cotidiana que suele no reconocerse y que ocurre en las aulas de las escuelas públicas. También solicitaron que haya un “Programa educativa de primeros auxilios” en la educación secundaria y que se incorpore en los programas, clases especiales de reanimación cardiopulmonar y primeros socorros básicos. Fueron enfáticos en solicitar la Educación Sexual Integral en las escuelas santafesinas que a pesar de ser ley nacional no está reglamentada en la provincia. “Es de público conocimiento la gran demanda de parte de jóvenes y adultos ante la falta de información confiable en dicho tema, lo que conduce a la toma de malas decisiones involucrando la violencia, las enfermedades, la desigualdad e inseguridad”, dice el proyecto presentado por la luminosa pibada de la Escuela “Manuel Belgrano”. Surgió la mirada sobre las escuelas rurales, solicitan que el gobierno haga “un relevamiento de escuelas rurales que están sin uso o abandonadas en el distrito provincial. Específicamente se pide que se haga un recuento de escuelas rurales en Santa Fe en las que en el presente no son utilizadas para su usufructo y su puesta en valor futura”. Indicaron que “muchos establecimientos educativos que en el pasado sirvieron para la formación de pobladores del espacio rural santafesino pero que, en los últimos tiempos y debido a la incesante migración del campo a los centros urbanos de Santa Fe u otras provincias se quedaron sin alumnos y dejaron de ser utilizados”. También un grupo de chicos planteó que los prontuarios existentes en las distintas unidades regionales de la Policía de la Provincia de Santa Fe se pongan a disposición de la población en general, en especial para generar distintos tipos de investigaciones “para promover el conocimiento histórico y evitar su pérdida”. Se produjo un debate muy lindo sobre este proyecto que terminó siendo rechazado por mayoría debido a la necesidad de resguardar la identidad de las personas involucradas. Las chicas y los chicos de la Escuela Secundaria Orientada número 433 “Manuel Belgrano”, dejaron su impronta en el recinto de la Legislatura sanfesina. Un profundo río de emociones subterráneo que se dejó ver en sus palabras, sus miradas, sus risas y sus formas de cantar el cumpleaños a un par de mellizos. De vez en cuando la vida se mete en los palacios legislativos y la pibada trae sus miedos, sus sueños, sus ganas y sus presentes. Fue un privilegio haber estado allí. Edición: 4137

Nacidas para asesinar
Publicado: Viernes, 24 Junio 2022 16:05
Nacidas para asesinar

Por Alfredo Grande Dedicado a Eduardo Pimentel, padre cuidador. Fundador del Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio. (APe).- “No me parece”. El gringo comenzó a pedalear más fuerte así que le sacó una buena ventaja al Chino. A los 20 minutos lograron estar nuevamente a la par. “¿Y por qué no te parece?” Se conocían desde la salita de 1. Siempre fueron amigos, en esa edad donde las palabras siempre sobran y los afectos nunca faltan. De a poco se dieron cuenta de que sus familias tenían poco y nada que ver. Pero eso poco importaba, porque al menos los unía la pasión de multitudes. La escuela secundaria separó lo que la primaria había unido. “No me parece porque sos un tipo inteligente para entrar en un lugar donde siempre te dicen lo que tenés que hacer”. Esta vez el Chino lo madrugó. Mientras se perdía pedaleando vigorosamente, le gritó: “Mirá quien habla”. Se encontraron nuevamente en la plaza, del lado de afuera de la calesita. El Gringo estaba cansado. “Mirá, Chino. Las historias que se cuentan son siniestras. Incluso ahora. Ni te cuento años anteriores”. Destaparon dos gaseosas. “Te entiendo, Gringo. Vos tenés la cabeza quemada por tu viejo y algo por tu abuelo. Por eso me dijeron que no vaya a tu casa”. Se miraron seriamente. Cuando eran chicos, jugaban al “serio”. Se miraban fijamente y perdía el que se reía primero. Siempre ganaba el Chino, porque adoptaba una mirada de serenidad oriental que al Gringo le resultaba insoportablemente graciosa. Pero esta vez ganó el Gringo. La cara de preocupación de su amigo resultó cómica para el Chino. Había perdido por primera vez. Volvieron pedaleando lentamente, en parte porque estaban cansados, y en parte porque algo había pasado, aunque ninguno de los dos sabía exactamente qué había pasado. Eduardo Pimental fue co presidente de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, fundado en 1975. Creó el Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio. En uso de la patria potestad, prohibió a su hijo Ignacio que se presentara a la convocatoria para entrar al servicio militar obligatorio. Con absoluta lucidez política, entendió que el Ejército Argentino era una fábrica de crueldad y exterminio. La masacre de Malvinas despertó a muchas conciencias sonámbulas que toleraron durante casi 100 años la ley que sancionara el Congreso por el proyecto del diputado militar Capdevilla. Una historia que mucho he contado y que se prolonga en la actualidad con mi amistad con Pablo Pimental, su madre Mabel, y sus hermanos. Recuerdo cuando una vez me dijo: “vos sos psiquiatra pero se te entiende”. Me llevó años darme cuenta de que son muy pocos los que quieren entender. En la actualidad, la ley del servicio militar obligatorio está suspendida en sus efectos, pero no derogada. Manotazo menemista luego del asesinato del soldado Carrasco. La continuidad del servicio militar obligatorio está asegurada por la oferta de trabajo y seguridad. Cuando el Chino se fue a despedir del Gringo, no había ganas ni de jugar al serio. Se abrazaron fuerte. Conteniendo las emociones más intensas porque en los códigos del barrio, nunca había que aflojar. En vos baja, el Gringo volvió a decir: “No me parece”. El Chino ni lo escuchó. Desde lejos lo saludó haciendo la venia, con una sonrisa tan amplia que el Gringo la respondió haciendo una venia con la mano izquierda. Nunca más se vieron. ***** El subteniente Matías Chirino tenía 22 años. Los medios periodísticos cuentan que “al haberse descompensado en un destacamento del Ejército tras una fiesta de iniciación, el expediente pasó luego a manos de la Justicia Federal de esa ciudad correntina y quedó a cargo del fiscal Fabián Martínez”. La información sigue y relata que lo encontraron “ebrio y ahogado en su propio vómito”. Lo habían obligado “a celebrar junto a sus compañeros y jefes del Grupo de Artillería Nº 3 del Ejército Argentino, su” iniciación" en la unidad militar de Paso de los Libres, ubicada a 370 kilómetros de la capital correntina”. ***** El Nunca Más ha devenido un fetiche grotesco. La polaridad democracia/ dictadura ha cerrado por derribo. La lógica de la dictadura ha logrado capturar a la lógica de la democracia. Por eso publiqué hace algunos años “La izquierda de Troya”. Estas fuerzas armadas han nacido para asesinar. A los sobrevivientes del hambre, aun les espera la línea de francotiradores seriales. Llamar fiesta de iniciación es correcto, aclarando que es la fiesta de las bestias. Las jaurías que estás entrenadas para asesinar primero y no preguntar después. El Gringo leyó la noticia. Mientras lloraba y gritaba, no podía dejar de decir: “no me parece, no me parece, no me parece”. Edición: 4135

Sufrimiento ambiental
Publicado: Miércoles, 22 Junio 2022 13:18
Sufrimiento ambiental

Por Claudia Rafael (APe).- Cuando la organización Acción Ambiental Baradero publicó los resultados del estudio “¿Qué agua tomamos, qué aire respiramos?” sumó una pieza más al rompecabezas. Allí desnuda que el 40 por ciento de las muestras analizadas en alumnos y docentes de una escuela tienen glifosato y su metabolito AMPA en orina. Se sigue conformando un puzzle, con el impulso de organizaciones sociales o universidades que, contra viento y marea, producen estudios –de altos costos económicos- que van perfilando un mapa del sufrimiento ambiental de la sociedad. Con las herramientas legales que el modelo de producción va logrando imponer o, en otras ocasiones, sortear, se continúa fumigando por tierra y por aire. En prácticas en las que apenas se puede empatar al lucro con un abanico de distancias negociadas: 3000, 2000, 1500, 1000 ó 200 metros. Pero el lucro como característica fundacional del sistema busca evadir restricciones. Por estos días, el municipio de Rafaela, “la perla del oeste” santafesino, está al borde de autorizar fumigaciones a tan solo 50 metros de viviendas y de escuelas. Mientras tanto, los pueblos siguen ofrendando a sus infancias como un tributo trágico desde los territorios. Los resultados aislados van dando cuenta de la magnitud de la problemática sin que se alcance –formalmente- a diseñar el mapa completo de la utilización de ecocidas cuya excusa suele dibujar que se necesitan para producir alimento para 400 millones de personas. En un país en el que el significado medular del hambre sigue acuciando a un porcentaje cada vez más elevado de la población. Un primer estudio precursor hacia los 90 daba cuenta de la presencia de pesticidas en los floricultores de Escobar, ciudad que primavera tras primavera viene celebrando la fiesta nacional de la flor desde la presidencia de Arturo Illia. Desde entonces a estos días la realidad nacional se fue modificando y se va acrecentando la presencia de agrotóxicos en el suelo y el agua de los territorios. Y que va quedando al desnudo en los cuerpos asolados de los trabajadores agrarios de cada región pero también de las poblaciones que simplemente consumen. Anabel Pomar, periodista de investigación especializada en la temática y colaboradora en la traducción de los papeles de Monsanto, ofrece algunos de los mojones en ese mapa que ferozmente deriva en distintas formas de cáncer y en la repetición de enfermedades poco explicables. En Córdoba, Marcos Juárez, Dique Chico, Anexo Ituzaingó, Monte Maíz. En Buenos Aires, Pergamino, San Antonio de Areco, Campana, Exaltación de la Cruz, Lobos, Mar chiquita, Villa Gral Pueyrredón, Tandil, Baradero, La Matanza. En Chaco, Pampa del Indio, La leonesa, Villa Terai. Y suma globalmente provincias como Entre Ríos o Misiones. Pomar habla de los relevamientos epidemiológicos que desde 2010, se hicieron desde la Universidad Nacional de Rosario, coordinados por Damián Verzeñassi en más de 37 localidades de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba que “concluyen respecto del cáncer que en los territorios pulverizados estudiados la incidencia es 1.83 más que el promedio nacional y 1.63 más alto que el máximo esperado para nuestro país”.  El Cinturón Hortícola Platense abastece de verduras a 14 millones de personas. Estudios doctorales en la Universidad Nacional de La Plata dan cuenta de la utilización de más de 160 productos agroquímicos que afectan, no sólo a la producción en sí, sino a los organismos acuáticos en los arroyos de la cuenca. Y, por ende, al agua de riego. Desde 2015 se concretaron seis campañas de muestreo en 52 lagos y lagunas de la cuenca pampeana que derivaron en que “hay trazas de glifosato en el 40 %”. No se trata sólo de las huellas de pesticida en suelo y agua sino que, desde la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, se estudiaron los niveles de glifosato y atrazina en agua de lluvia: El glifosato fue el herbicida más detectado con 90% de resultados positivos y Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos fueron las provincias en las que las concentraciones eran mayores. “No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública”, solía decir Andrés Carrasco, aquel científico que logró probar los efectos devastadores de los ecocidas en el ser humano y que pagó duramente las consecuencias de su enfrentamiento al poder establecido. La temática suele borrar todo atisbo de grieta. Se trata, en definitiva, de un modelo de producción capaz de arremeter contra la vida porque la médula radica en el lucro y no en la equidad ambiental y alimentaria. Una fotografía atroz es la de la cuenca del río Paraná. El biólogo Damián Marino planteó –tras estudios a lo largo de cinco años en sus aguas- que “los niveles de glifosato y de AMPA (metabolito en la degradación del glifosato) halladas en la cuenca son unas cuatro veces las concentraciones que pueden encontrarse en un campo sembrado con soja. Hoy, el fondo de un río que desemboca en el Paraná tiene más glifosato que un campo de soja”. Las escuelas rurales, como la de Baradero por estos días, son la muestra cabal de la avidez ganancial del modelo de explotación y producción. No hay suelo y agua libre de plaguicidas según el estudio que abarcó a 15 escuelas rurales de Tandil y que arrojó la presencia de 16 venenos. En ese suelo en el que los chicos y chicas de jardín y de escuelas primarias y secundarias juegan y en esa agua de pozo con la que se riega y se calma la sed.  No hay territorios a salvo. A pesar de que desde 1997 el campo “La Aurora” comenzó su transición, en Benito Juárez, hacia la agroecología todavía se arrastran hoy -300 metros adentro de sus límites- las trazas de nueve agrotóxicos en lo profundo de su suelo. No se está a salvo si los territorios del entorno continúan avanzando en sus prácticas ecocidas. El químico 2,4D fue encontrado en el 50 por ciento del polvillo que se respira en el centro de aquella ciudad que popularizó María Elena Walsh en 1962 cuando estrenó Manuelita. Fue un estudio del Inta Pehuajó sobre muestras de lluvia y polvillo en ambiente entre julio de 2016 y junio de 2018. El mapa crece y van quedando marcados más y más territorios. Las aguas del arroyo Tapalqué tenían detectada la presencia de glifosato ya en estudios de 2013 y 2014. ¿Acaso es posible pensar exenta de ese pesticida a las ciudades que se elevan a su paso, como Tapalqué u Olavarría? Sobre todo, cuando se probó hacia 2018 que el pasto de la vera del arroyo al costado de esta última ciudad era controlado con glifosato. Hay vidas tributadas a los ecocidas. Nombres de niños y de niñas labrados con enfermedades fogoneadas desde el uso de los venenos durante las prácticas agrícolas. Nombres de quienes pugnan aún hoy con enfermedades que se repiten en el silencio de las barriadas y los poblados rurales. Mientras el modelo de producción no es puesto en discusión porque no existe grieta alguna cuando se trata de seguir alimentando un sistema con basamento en la inequidad y el lucro a costa de los olvidados. Edición: 4133

El Jáchal jaqueado
Publicado: Jueves, 16 Junio 2022 16:10
El Jáchal jaqueado

Por Silvana Melo    (APe).- San Juan terminó 2021 muerta de sed: se trajo en los cauces de sus ríos la mayor sequía de su historia y este año en sus desiertos se pelea gota a gota. No es casual que la Difunta Correa sea sanjuanina y, muerta de sed como la provincia cuyana, haya quedado tendida bajo un sol impiadoso. En la misma tierra, sin lluvia y con la nieve esquiva, la mina de oro y plata Veladero gasta 110 litros de agua por segundo, robados al río Jáchal. Hace casi siete años cinco ríos, desde el Potrerillos al Jáchal, recibieron un millón setenta y dos mil litros de solución cianurada. Fue el derrame más grande de la historia minera argentina aunque no el único. Según la Asamblea “Jáchal no se toca”, serían cuatro. Pero con la consecuente negación de la compañía y complicidad del gobierno. Hoy el río multiplicó sus contenidos de mercurio, plomo, aluminio, manganeso y níquel, muy por encima de lo apto para el consumo humano. Hoy al río Jáchal le amputaron el paraíso. En 2015 gobernaba José Luis Gioja. Entre el 12 y 13 de septiembre la empresa canadiense e icónica Barrick Gold derramó cianuro y mercurio en más de un millón de litros de agua, que efluyeron hacia los ríos. “Son cosas que pueden pasar”, se encogió de hombros Gioja, hoy diputado nacional. Cuatro años antes –justamente por sus contactos estrechos con la Barrick- el entonces gobernador había operado a favor del destierro áulico de un manual sobre educación ambiental con abordajes críticos sobre megaminería y agronegocios. Los 350.000 ejemplares impresos por el Ministerio de Educación y la Secretaría de Ambiente terminaron arrumbados. Gioja dejó muy en claro que el oro vale mucho más que el agua, especialmente cuando la megaminería contaminante teje una especie de salvación financiera y laboral en la provincia pero se lleva puestos el paraíso de los ríos, los glaciares y el agua dulce que beben los animales y los humanos. La biodiversidad, la naturaleza ruidosa de los pájaros y los peces que reciben el oleaje de metales pesados desde la minera engordan la lista de víctimas del avance extractivo. De los 20 mil habitantes de Jáchal, la gente urbana ya no toma agua del río. La población rural, sin embargo, lo utiliza para el riego y para los consumos familiares. Los niños y las niñas de Jáchal viven el río como parte de su sustancia inherente. Y se beben, se vinculan y se empapan con mercurios y plomos que jamás deberían asociarse con sus cuerpos. Hoy “Jáchal no se toca” asegura que los niveles de metales detectados en el río son superiores a los de 2015, luego del derrame. El juicio contra la empresa y los funcionarios provinciales de siete años atrás todavía está pendiente. En 2020 lo frenó la pandemia y después, los laberintos burocráticos y vinculares que transitan la compañía y los despachos políticos y judiciales. Mientras tanto, la Asamblea y los oficialismos empresarios y gubernamentales discuten datos contradictorios surgidos de claustros universitarios diversos: la Asamblea pone sobre la mesa los estudios de la Universidad Nacional de Cuyo. Los oficialismos, prefieren profesar los números de la Universidad Católica de Cuyo. Integrantes de la Asamblea aseguraron que en febrero hubo otro derrame: “En septiembre de 2015 el mercurio había llegado a 1,2 microgramos por litro de agua. Y en febrero de 2022 llegó a 3,3. El manganeso, en septiembre de 2015 era 1,48 miligramos por litro de agua y en febrero de 2022, 2,10. En aluminio, era de 70 miligramos y en febrero de este año 97”. No hay informes más actuales. Y ése también es un dato. Los niveles de arsénico que la OMS fija como máximos son de 0,01 mg por litro de agua. El Jáchal registra 0,33 mg por litro. El cromo y el sodio superan también esos límites y los niveles de concentración de cobre, cromo, níquel, plomo y zinc “superan los parámetros para la vida acuática y el agua dulce superficial”. Los valores de plomo y mercurio vuelven el agua “inapta para el ganado, y los de arsénico para la irrigación”, dice la Agencia Tierra Viva. Mientras tanto, lejos de mermar el establecimiento de nuevas megaminas contaminantes, el gobierno acaba de aprobar la declaración de impacto ambiental del proyecto Josemaría, muy superior a los preexistentes, una amenaza concreta contra los glaciares. La Lundin Minig Corp., otra canadiense que prepara sus colmillos para desangrar el territorio y envenenar los ríos, se apresta a consumir 3.156 litros de agua por segundo. Trescientas veces más que Veladero. Dice la Asamblea: “son tres metros cúbicos por segundo, en un período en el que el río Jáchal trae cuatro metros cúbicos por segundo”. Uñac, el gobenador que sucedió a Gioja, “está condenando al Pueblo de Jáchal a la sequía extrema”. Josemaría, nombrado en los expedientes con tanta familiaridad, se construirá desde septiembre en la cuenca del Jáchal y parece que será diez veces más grande que Veladero. Dice Clarín que dijo el gobierno que la infraestructura que Josemaría necesita para funcionar se descontará de las regalías que pague la multinacional. Porque el gobierno construirá un camino y una línea eléctrica que costarán 160 y 240 millones de dólares respectivamente. Y lo paga el estado porque en el futuro quedará. Será un camino a ninguna parte y una línea eléctrica que dará energía a una cava vacía, desentrañada. La vecindad mendocina, abigarrada en la lucha por el agua, sigue resistiendo a la derogación o la mutilación de la 7722, la ley ganada por la lucha de los pueblos, que impide la actividad minera contaminante. En estos días, la sudafricana Gold Fields compró la Yamana Gold, dueña de la explotación del yacimiento de oro Don Sixto, en Malargüe. Don Sixto, sentado en un sillón, espera fumando un habano que se caiga la 7722. La Gold Fields tiene tres minas argentinas en su poder. Pero no puede hacerse del oro porque las luchas populares cerraron los portones y levantaron los muros. Y están dispuestas a resistir. Edición: 4131  

Prácticas laborales en CABA: aprender precarización
Publicado: Martes, 28 Junio 2022 15:46
Prácticas laborales en CABA: aprender precarización

Por Silvana Melo   (APe).- Las prácticas laborales obligatorias que puso en marcha este año el gobierno de la ciudad de Buenos Aires ingresan en un sector de adolescentes y jóvenes que están a las puertas de un mercado laboral exquisito, preparado para rechazarlos en masa. En horas de clase –el ministerio de Educación de CABA prefiere resignar la formación ya deficiente en matemáticas o lengua- deposita a los alumnos en manos de empresas o ámbitos del estado como la Policía de la Ciudad para foguearlos en lo que vendrá. Para que empiecen a conocer el mundo: retracción de las horas de clase, trabajo precario y no rentado y utilización para una suerte de explotación laboral legalizada. Que aparece después de los casi dos años de pandemia, de escuela en constante situación de tambaleo –en todo el país incluida la CABA- y de desempleo que afecta brutalmente al mismo sector que se manipula. Con una escuela –en todo el país incluida la CABA- que no los forma para la hostilidad del mundo, un mercado laboral que exige experiencia y calificación, una oferta de precarización e informalidad, 29.400 alumnos practicarán trabajo gratis este año en empresas que los usarán y luego los sacarán a la vereda. En el tercer trimestre de 2020 la tasa de desempleo de los jóvenes duplicó a la tasa adulta: 11,7% contra 21,2%. Un informe del PNUD del tercer trimestre de 2021 coloca la desocupación en el 8,2%. La juvenil sube al 17,7%. En 2017 un cuarto de los jóvenes de entre 16 y 24 años estaba desempleado: triplicaba la desocupación adulta. Las prácticas que puso en marcha Horacio Rodríguez Larreta y su ministra de Educación Soledad Acuña en escuelas públicas y privadas, son parte del diseño curricular de la “Secundaria del Futuro”, concepto con buena resonancia pero que no incluye la aclaración que tranquilice a los jóvenes: ¿será mejor, la misma o definitivamente restringida a unos pocos? Se habla de “el desarrollo de estrategias que les faciliten a los estudiantes la transición desde la escuela hacia su futura inserción en el mercado laboral y de los estudios de nivel superior”. La práctica laboral en el Centro de Monitoreo de la Ciudad, donde la policía vigila a la ciudadanía, no parece ser la mejor idea. Después del asesinato de Lucas González, de 17 años, que jugaba de volante por izquierda en Barracas Central, la Correpi contró 121 crímenes por parte de la policía de la Ciudad en cinco años. Gran parte de ellos muy jóvenes. ¿Qué sentirán los 150 chicos que harán prácticas con la policía, apenas ocho meses después del asesinato de Lucas? “En el Comercial 5 de Balvanera, el ministerio de Educación impuso que dichas prácticas se llevarán a cabo en Rappi, en los llamados “turbos”, que son una especie de minimercados, sin atención directa al público, donde entregan el pedido a través de una ventanilla”, denunció La izquierda diario. Repartos como Rappi, Glovo, Pedidos Ya o Mercado Libre son el símbolo del trabajo precarizado preparado para la juventud sin calificación, sin estudios superiores, con escasa esperanza de promoción social. La changa legitimada a través de una aplicación, con el riesgo constante que despliega la calle ante quien maneja una moto o una bicicleta con la velocidad que le permita repartir más. Ganarán entre 200 y 450 pesos la hora, según la distancia y el tipo de entrega. El 40 % de las familias que envían a sus hijos a la escuela pública son pobres. El 60% de esos niños y jóvenes también lo son. Los alumnos de 5º año están conociendo la precarización de la que serán carne en poco tiempo. Algunos ya trabajan en hamburgueserías o repartos para poder seguir estudiando. Las empresas que los contratan aumentaron sus ganancias exponencialmente, al ritmo de la pauperización de las poblaciones durante la pandemia. Marcos Galperin, propietario de Mercado Libre, se mudó al Uruguay después de acumular una ganancia de 89,3 millones de dólares en 2020: aumentó su fortuna un 61% en apenas un año. Frigoríficos, medios de comunicación poderosos, empresas de tecnología, concesionarios de Servicios de Comedores y Refrigerio para escuelas, cadenas de gimnasios, sandwicherías, bancos, reciben a los chicos dos días por semana entre las 8 y las 12 y aprovechan una mano de obra sin costo laboral: no hay salario ni aportes previsionales ni ART ni obra social ni sindicato que defienda. Es decir que dos días por semana pierden la totalidad de las horas de clase para aprender, rápidamente, precarización. Una foto brutal de la educación en el país. Donde sólo 16 chicos de la cada cien egresan de la escuela en tiempo y con conocimientos consolidados. Las aulas de CABA no son una excepción: apenas una variante del deterioro. Para la ministra de Educación son “populismo educativo” el lenguaje inclusivo –al que responsabilizó absurdamente de los malos resultados- y la alimentación en la escuela en medio del proceso de enseñanza y aprendizaje. Porque aprender con hambre es una quimera. Por eso, acaso, restringir la escuela –y el esquema de país- a una minoría. A los que se quedan en el camino, a los “perdidos en el pasillo de una villa o en actividades de narcotráfico” (Soledad Acuña) nunca se los fue a buscar. Condenados como tantos a los suburbios de ese futuro del que hablan, en el que piensan. Y para el que trabajan. Edición: 4138  

La sangre de los dos
Publicado: Sábado, 25 Junio 2022 22:25
La sangre de los dos

Por Silvana Melo  (APe).- Quién sabe desde qué balcones mirará este espectáculo Darío. Desde qué puente verá las dos décadas, el número redondo, el veinte desangelado pensándole al oído que nada cambió, que el pueblo sigue con las mismas hambres que en los noventas de Cutral Có, que en los dosmiles de la estación Avellaneda, que los planes siguen siendo planes, dos mangos y el estigma, que no hay trabajo ni revoluciones en los amaneceres, que los gobiernos siguen jugando con los peoncitos de la calle, con los que salen de los barrios como hormigas negras y patean la nueve de julio ya sin pensar en cambiar lo roto como en ese 26 de junio sino apenas para sostener la sopa del otro día, sin sueños ni mañanas, sólo sobrevivir apenas con veinte lucas en los palacios del consumo oficial. “Cortar rutas es hacer un esfuerzo y una acción para poder cambiar la situación en la que estamos viviendo. Cambiarla de fondo. No nos vamos a casa tranquilos porque tenemos un plan de 160 o 200 pesos. Hay un montón de cosas para cambiar acá en la Argentina” y era Darío el que decía hace veinte años precisos que había que transformar ese cementerio helado del invierno dos mil dos en un día urgente y abrir el Puente Pueyrredón a los descartados del mundo para tomar por asalto la alegría y los almuerzos, la felicidad y la casa calentita y una música compañera para que todos la bailen. La sangre de su espalda se derramó por los rieles y por la Hipólito Yrigoyen, fue yendo por Gerli hasta Lanús y avisó a todos que era sangre con la que había que mancharse porque era la sangre de la espalda de Darío y era la sangre de la revolución que parecía morirse pero no. Creerá, Darío, en estos veinte años, que nadie mojó los dedos en ese rojo, que nadie se manchó la ropa ni la frente ni los ojos con esa sangre porque todo sigue como estaba. Veinte años atrás. Cuarenta y dos por ciento de pobres, sesenta y cinco de inflación, los movimientos sociales mezclados con los peores y los piquetes malditos, satanizados, los que suben desde los barrios, raros y desconocidos, negros, abandonados, con los colmillos de los lobos en sus yugulares, verá Darío esta intemperie veinte años después, con su sangre derramada corriendo todavía por la avenida roja, escrita en verso por Maxi Kosteki y las sangres que se mezclan, la del poeta y la explosión ética del ser humano que estaba a salvo pero se vuelve a la estación para cubrir al compañero y pararle con las manos lo que se le escapaba y levantarles la palma a los monstruos y nadie paró, ni la sangre ni los monstruos y la espalda de Darío desangró al mundo. La historia desangrará algún siglo los pómulos sin rubor, los hombros de la cobardía, las cinturas de la impunidad, los dedos de los digitadores. Hoy es la sangre de Darío con la de Maxi la que sigue corriendo por la avenida que toca los pueblos del sur. Y aunque ellos, como si nada, gobiernan, duermen en paz, opinan, juzgan y deciden, hay una sangre bella y fuerte que acecha. El combustible para cambiarlo todo.  Edición: 4136

Nueve niños
Publicado: Jueves, 23 Junio 2022 15:34
Nueve niños

Por Silvana Melo   (APe).- Seis niños menos tiene el futuro, jaqueado por el fuego y la indolencia. Seis niños menos desde la madrugada helada de este invierno, impiadoso y feroz. Seis niños menos devorados por las llamas y otros tres impactados de intemperie fuera de una casita que ya es ceniza. Todos en una misma madrugada de fin de junio, cuando la noche se extiende y roba retazos de la mañana. Cuando la esperanza se esconde temprano y deja en la calle la fragilidad del mundo. Tres niños de entre 3 y 8 años en un edificio en Recoleta. Tres de 4, 7 y 9 años en el barrio San Felipe de Campana. Otros tres, de 5, 12 y 13, salvados apenas del fuego de su casa en Gerli. Casi una decena de niños en un país que los empobrece, que los malnutre, donde una vela es un incendio, un brasero es monóxido de carbono, una pérdida de gas en un edificio sin control es una explosión de fuego, una instalación eléctrica deficiente y presionada por el frío es un corto circuito, donde un invierno fuerte corta la luz y baja la intensidad del gas. Seis niños menos tiene el futuro, que necesitará sustancia fuerte y sangre en pie para cambiar las cosas. Para dar vuelta este mundo donde los pibes son la infantería sistémica que preserva con sus cuerpos el privilegio de los pocos. Nueve niños cercados por el fuego y seis que ya no forman parte de la nueva subjetividad política que ellos traen en su adn como semilla transformadora. Y que los tentáculos del sistema se ocupan de acorralar, desde los mandatos familiares e institucionales hasta las llamas de las madrugadas de invierno. Siete de cada diez niños son pobres en esta tierra del fin del mundo. Donde hace frío en invierno y calor en el verano, como en todo el universo conocido. Pero en esta tierra del fin del mundo los niños se mueren de sed y de hambre en el verano, o de fuego por las velas con las que hay que alumbrarse cuando se corta la luz. Se mueren de frío, de poca comida o de fuego en el invierno, por las velas con las que hay que alumbrarse cuando se corta la luz, por los cables que arden o el gas que pierde.El día en que los pibes bajen de las nubes con la bala de plata para el entrecejo de los lobos, los niños nuevos estarán cavando la trinchera para que no pasen los monstruos, esos que viven al lado o se peinan el bigote en los escritorios o se calzan el uniforme para perseguir. Entonces ya no habrá fuego enemigo, fuego que devore y que calcine. Sino el fueguito donde hacer el guiso y poner las manos. Para vestir la vida de otra cosa. Y hacerla vida para todos. Edición: 4134

Infancias exiliadas
Publicado: Martes, 21 Junio 2022 12:52
Infancias exiliadas

Por Carlos Del Frade    (APe).- Rosario, alguna vez no tan lejana, fue nombrada como la ciudad de las infancias. A mediados de 2022, los números dicen que quince niñas y niños fueron asesinados. Los medios de comunicación informan que de los 127 asesinatos ocurridos este año en el departamento Rosario –según el Observatorio de Seguridad Pública–, cuatro fueron víctimas de entre 1 y 6 años que recibieron disparos de arma de fuego. De acuerdo a los datos oficiales, once chicos de entre 15 y 17 años también fueron asesinados. El negocio desbocado del contrabando de armas roba vidas que ni siquiera crecen lo suficiente para pronunciar palabras bellas en una existencia que vale mucho menos que el dinero que acumula esas operaciones comerciales. Las pibas y los pibes, las bebas y los bebés ya no están a salvo en la ciudad de las infancias ni tampoco conocerán el sabor de la vieja leyenda que habla sobre las chicas y los chicos como únicos privilegiados. Mientras tanto, las maestras y los maestros salen a defender las escuelas y los jardines, como el número ochenta, ubicado en el sur de la ex comarca obrera e industrial. El viernes 10 de junio, la comunidad educativa del jardín sufrió un ataque fuerte. El lunes hubo una hermosa movilización que funcionó como un abrazo solidario pero también se convirtió en una declaración de principios ante la violencia democratizada, consecuencia de los negocios impunes del contrabando de armas y el narcotráfico. "Estamos viviendo en medio de un mundo y de una ciudad en el que las violencias son la noticia de los diarios del día, las violencias han ganado terreno naturalizando formas de vinculación que justifican discriminaciones, exclusiones, golpes, muertes. “No es casual que esas violencias ingresen a la escuela produciendo heridas subjetivas que son muy difíciles de reparar. Lo estamos viendo pasar en diferentes escuelas queridas de la ciudad. “Lo que vivimos el viernes 10 de junio de 2022 en el Jardín 80, es una muestra más del debilitamiento de la dimensión comunitaria de la existencia, de la degradación de la palabra como medio para dirimir conflictos, de la erosión del encuentro con el otro para resolver problemas. “Esto nos rompe a pedazos, nos deja sin palabras, nos duele en el cuerpo. Inmersas en una sociedad que parece no poder poner límites a tanta violencia salimos a educar cada día rogando que no nos toque...Abrazando a quienes les toca..., celebrando cuando todo transcurre con tranquilidad. “Salimos con el delantal puesto y la esperanza en el cuore, con la tozuda convicción de la política del amparo como bandera. Y estamos, como en una película: “bajo sospecha" siempre: por lo que hacemos, por lo que no hacemos, por lo que tal vez hubiéramos tenido que hacer. “Nos llenamos de miedos, de cuidados, de "por las dudas". En cada escuela del territorio “somos” y “nos tenemos”, nos cuidamos porque aprendimos a cuidar, porque no hay educación posible sin política del cuidado, porque no hay lazo sin ternura...”, decía el hermoso documento “colectivo escrito por quiénes fuimos maestras en el Jardín 80” y que fuera leído en la concentración de por la escuela pública “como territorio de paz. Siempre juntas, cuando se necesita”, sostenían. Duele la sangre derramada de las pibas y los pibes en los barrios pero también es preciso destacar la presencia de maestras y maestros que siguen allí a pesar de los pesares, insistidores y porfiados. Hay injusticias y dramas pero también también hay resistencias y esperanzas. Foto: Cosecha Roja Edición: 4132  

Clasismo explícito
Publicado: Martes, 14 Junio 2022 13:04
Clasismo explícito

Por Carlos Del Frade    (APe).- Vicentin es la síntesis de las impunidades reinantes en la Argentina crepuscular del tercer milenio. Su actual presidente, Omar Scarel, consiguió su libertad luego de pagar 500 mil dólares. ¿De dónde salió semejante masa de dinero? ¿Cómo hace una persona que lidera una empresa en proceso preventivo de acreedores y sujeta a cinco causas penales más para tener acceder a esa cantidad de dinero? La historia, en estos días, tiene además de Scarel a un juez de la ciudad de Rosario, Nicolás Foppiani. El argumento del juez Foppiani para otorgarle la libertad a Omar Scarel, presidente de Vicentin, porque la venta del 33 por ciento de Renova a Viterra que es Glencore iba a ser detectada no significa que el delito no se cometió, significa que fue descubierto por los fiscales. Scarel garantiza el depósito de 500 mil dólares en horas y Viterra que es Glencore sigue exportando por miles de millones de dólares en medio de un país saqueado y enfermo de justicia clasista que siempre duda a favor del poderoso. De hecho, el principal exportador hoy de la Argentina es Viterra que es Glencore, el mismo grupo que hace una semana atrás fue condenado a pagar 1.500 millones de dólares por coimas en distintos países. Mucha impunidad para los delincuentes de guante blanco, mucha injusticia social para millones de personas que no le pueden empatar al fin de mes. Hay que seguir la pelea por una Argentina con soberanía económica y ambiental y democratizar la democracia. Pero hay más. Hay una historia en la que también participó el juez Foppiani. En la noche del 3 de abril de 2020 falleció Emanuel Antonio Rodas, quien se encontraba en prisión preventiva en la cárcel de Piñero, en el departamento Rosario. Se trata de un hecho no sólo lamentable, sino también evitable, en tanto que de acuerdo al informe preliminar de autopsia, el fallecimiento estaría relacionado con la enfermedad que padecía el joven, "indicios de una muerte por causa natural a partir de una tuberculosis que genera hemorragia pulmonar severa", indicaron desde Fiscalía. Lo cierto es que esta situación no fue ponderada por el Juez Penal Nicolás Foppiani, ni por el Ministerio Público Fiscal, que también se opuso a la libertad del procesado, a pesar de los evidentes riesgos que el encierro importaba para su vida. La muerte de Emanuel Rodas en la cárcel de Piñero pone en evidencia una vez más el desigual trato que brinda el Poder Judicial a las/os ciudadanas/os santafesinas/os. A raíz de estos sucesos, en fecha 8 de abril de 2020, el Procurador General de provincia, Jorge Barraguirre, decidió abrir una investigación en torno a la conducta del juez penal de Rosario, Nicolás Foppiani, quien impuso una caución de 10 mil pesos para que Emanuel Rodas pudiera recuperar la libertad y a solicitud del fiscal, rechazó la oferta del defensor oficial de 4 mil pesos, que fue todo lo que la familia del joven podía juntar. Según publica el diario Página/12 de fecha 9 de abril “Con todos esos argumentos, el Procurador actuó. "En razón de lo expuesto, considero pertinente que por vía de esa Se-cretaría de Gobierno se disponga se remitan en forma urgente a esta Procuración General las actuaciones judiciales referidas al caso Rodas, al que la señora Defensora general hace referencia”. Foppiani, el juez que le dio la libertad a Scarel, presidente de Vicentin, por 500 mil dólares, no se la concedió a la familia de un pibe que no podía juntar 10 mil pesos y entonces el muchacho murió en la cárcel. Ese el juez Foppiani. Clasismo explícito, uno de los condimentos de la impunidad de Vicentin. Imagen: Aylen Russinyol Edición: 4130

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Daniel Solano

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