Pobreza: se acaba la farsa de las palabras
Publicado: Viernes, 06 Diciembre 2019 14:52
Pobreza: se acaba la farsa de las palabras

Por Silvana Melo Foto: Guadalupe Lombardo (APe).- Aquí es donde se acaba la mascarada de las palabras. Cuatro de cada diez habitantes de esta tierra larga de los pies del mundo es pobre. Dieciséis millones. Y ahí se termina la parodia de la cadena nacional y cuarenta y cinco minutos que sólo oyeron los voceros de la infamia que doblegó a la infancia de este confín de América, para hacerla pobre en seis de cada diez. La mayor parte de los niños de acá están condenados a una pobreza que lejos de aliviarse en las décadas del siglo nuevo se va elevando hasta la asfixia social. Y aquí es donde se acaba la pantomima feliz de la blancura sistémica y los sueños de minoría virreinal con oficina central en el ombligo planetario. Porque los pobres son 40,8% a cinco días del retiro sereno del Gobierno que convoca a la plaza y que celebrará con sus convocados la última lejanía de la morenidad. Porque la niñez arrasada por la pobreza que le quita alimento, vivienda, recursos, camino, futuro y espacio en el anfiteatro central del capitalismo ya es mayoría. Ya es seis de cada diez. Un millón y medio son indigentes, están en la calle y tienen hambre. Y se acaban las comparsas y los discursos vacíos y las especulaciones de los voceros mediáticos y de los forzadores de argumentos y de los enemigos de la Universidad Católica que antes eran sus amigos cuando denunciaba, la UCA, que CFK se retiraba con poco más del 29% de pobreza –una obscenidad, no hay que perderlo de vista- y ahora huelen intencionalidad política cuando denuncia, la UCA, un 40,8 % en el retiro de MM. Once puntos más. Cinco millones más. Que no son barras en un gráfico. Sino cinco millones de historias, de huesos, de rostros, de sangres, de bocas, de gritos, de piernas, de hambres, de dolores, de sueños, de frustraciones. Ante el número escalofriante, que atraviesa el cuerpo del país y lo detona, se acaba la farsa. La fabricación serial de la pobreza, planificada. El endeudamiento como herramienta de dominación a cien años encadena toda salida hacia el futuro de millones de niños que mirarán amanecer desde afuera, desde su noche. Y todas las palabras por cadena nacional, los discursos en las plazas, las despedidas a los convocados, se van, se diluyen, se esfuman. Se acaban. Porque los pibes pobres han pasado a ser mayoría. Ahora son el 60%. Ahora son seis de cada diez. Ahora son la mayor parte de las hormiguitas que corren tras la pelota por los barrios, que van o no van a la escuela, que comen y no comen, que se juntan en las esquinas, que se cortan la ceja, que se calzan la gorra, que ensayan la birra, que prueban, que se anestesian, que se matan, que los matan, que dan miedo, que tienen miedo. Un día se juntarán. Todos. El 60 %. Y ese día se acabará la mascarada de las palabras. Edición: 3.899

Recuerdos del futuro
Publicado: Viernes, 06 Diciembre 2019 12:31
Recuerdos del futuro

Por Carlos del Frade (APe).- Los nombres de los lugares repiten la trama del saqueo y la dependencia porque tienen riquezas que algunos pocos no quieren que sean del pueblo que vive en esas geografías. El golpe sangriento contra el gobierno de Evo Morales repite nombres y lugares: Potosí, estado ubicado al sudoeste del país, ahora sin la plata y el oro de su cerro luego de la matanza de millones de personas, es la tierra en cuyo subsuelo, en el salar de Uyuni, concentra el mayor yacimiento de litio del mundo. De la plata al litio, Potosí bien vale una nueva masacre, parece ser la conclusión de los gobernantes del imperio y sus empresas supuestamente multinacionales. El vicepresidente boliviano en el exilio, García Linera, acaba de recordar que al litio “lo asumimos enteramente estatal desde el 2008, sabíamos que había un futuro muy grande, teníamos la opción de asociarnos con extranjeras que nos decían que hacían todo, que sólo les autorizáramos entrar. Pero dijimos: este es un buen momento para demostrar como país que podemos comenzar una cadena y metimos dinero… Evo instruyó formación de empresa piloto, comenzamos de cero, para separar el litio… tardamos del 2008 al 2013 con parte piloto, artesanal, luego una industria piloto, para el 2014 ya habíamos encontrado el método boliviano”. Reveló que la tonelada de carbonato de litio costaba 4 mil dólares y ahora el precio ha subido hasta los 18 mil dólares, por lo que “es un negocio muy grande”. Con China se amarró una inversión de 2 mil millones de dólares mientras con Alemania fue de cerca de 2,200 mdd, en la primera fase de industrialización y comercialización de baterías. Ahora, entonces, detrás de la triste utilización de la Biblia y la permanente multiplicación del racismo, el golpe de Bolivia repite la trama de saqueo y dependencia de siglos. Potosí, de la plata al oro blanco. De allí estos necesarios apuntes… El oro blanco (el litio) El litio está presente en los teléfonos celulares y la industria automotriz. La Argentina, Chile y Bolivia tienen el 70% de las reservas mundiales del mineral y semejante riqueza natural despierta entusiasmos de todo tipo. Un entusiasmo que puede derivar en una Nueva Forestal. “La fiebre del litio es real. Pero es un mundo aparte dentro de la minería”, ponen en contexto Sergio Arbeleche y Sebastián Vedoya, socios especializados en la práctica de Bruchou, Fernández Madero & Lombardi. Y explican: “El litio demanda inversiones mucho menores que una explotación metalífera. Un proyecto puede implicar un desembolso de 200 millones de dólares, diez veces menos de uno metalífero. Además, su explotación es diferente: se parece en cierto sentido a la industria del petróleo”. “El litio es la mayor fuente de buenas noticias que ofrece la minería”, comparte Luis Lucero, socio de Marval, O’´Farrell & Mairal, el estudio más grande del país. Para el experto, la elevación de la minería a rango de ministerio representó un valor simbólico que refleja el lugar que el Gobierno quiere darle a la actividad. Un sector plagado de disparidades donde el fenómeno del litio se transforma, hoy, en una isla. “El 90% de las transacciones del último año y medio fueron de litio. Los proyectos están concentrados en Salta, Jujuy y Catamarca, con un incipiente movimiento en San Luis, que no se va a desarrollar hasta que el gobierno provincial dé señales de que quiere promover la minería”, describe Leonardo Rodríguez, el otro socio que conduce la práctica en Marval. El litio cuenta con otra ventaja frente a la minería tradicional, coinciden los abogados: no tiene “mala prensa”. “Es visto como más amigable con el medio ambiente”, apunta Rodríguez. “Las comunidades no lo consideran de alto impacto, como la minería a cielo abierto”, comparte Vedoya. En plena etapa de producción ya hay dos compañías en el país: Orocobre, en Jujuy (opera en Salar de Olaroz) y FMC Lithium Corporation, en Catamarca (Salar del Hombre Muerto). “Salta lidera la expansión sectorial, con 29 emprendimientos en marcha, de los cuales dos se encuentran en construcción, cuatro en exploración avanzada, 16 en exploración y siete en instancia de prospección”, detalla Adolfo Durañona, socio de Baker McKenzie. “El segundo lugar lo comparten Catamarca y Jujuy, con 13 iniciativas en cada provincia”, completa. En mayo de 2018, la minera australiana Galaxy Resources elevó a 474 millones de dólares su inversión en litio argentino. Durañona pone en números el protagonismo ascendente del recurso. Entre 2012 y 2016, según datos del Ministerio de Energía y Minería, la participación argentina en el mercado de derivados de litio creció del 11 al 16%, y la extracción saltó un 58% en 2017. El Gobierno aspira a que el país se convierta en uno de los mayores productores mundiales en los próximos años. “Hoy, el litio es la gran vedette de la minería. Pero el cobre sigue siendo el rey”, matizan Roberto Fortunati y Marcos Moreno Hueyo, socio y asociado de Beccar Varela. “En los autos eléctricos, se utiliza mucho más cobre que litio, para la transmisión y los conectores. De todas formas, es muy bueno que haya un nuevo player dentro de la minería”, agregan. El escenario que se abre para la práctica minera llevó al estudio a reforzar su equipo con la incorporación de Moreno Hueyo, quien se especializó en derecho minero en Chile luego de graduarse en la UBA y trabajó más de tres años en el país trasandino. El boom del litio es dominado por unas pocas empresas a nivel mundial. “Albemarle, FMC (ambas estadounidenses) y SQM (por Sociedad Química y Minera de Chile), conocidas como las Big 3 –con presencia en la Argentina y Chile–, y ahora también dos empresas chinas, Tianqi y Ganfeng”, detalló Federico Nacif, sociólogo e investigador del CONICET especializado en esta temática, durante una jornada de reflexión y debate desarrollada por el Programa de Intervención Socio Ambiental (PIIdISA) de la Universidad de Quilmes (UNQ), en el marco del encuentro “Universidad y desarrollo”. Según Nacif, “las exportaciones de litio no sólo se deciden por mercados y precios, sino que se vinculan con el origen de las empresas extractivas. FMC y Albemarle les venden a sus propias casas matrices; y FMC no produce hidróxido de litio en el país sino en sus plantas de Estados Unidos, pero se abastece 100% de la explotación en la Argentina”, ejemplificó Nacif. Actualmente, el principal consumidor de litio es China, que junto con Japón y Corea del Sur superan el 50% de la demanda global. El gran interés que ha despertado el litio en las últimas décadas se vincula con la fabricación de baterías para dispositivos móviles, el auge de los vehículos eléctricos y la necesidad de contar con sistemas de almacenamiento en la producción de energías renovables. “El problema del litio no es solo de minería sino también de industrialización”, dijo Ernesto Calvo, director del Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y advirtió que un auto eléctrico puede ser más limpio o ecológico porque no genera partículas de hollín ni monóxido de carbono, “pero si lo cargo con energía sucia, es sucio”. En este sentido, se refiere a otro potencial que tiene este mineral, especialmente para atender una demanda particular de la región: la electrificación remota. “En Sudamérica hay 30 millones de personas que no tienen acceso a la red eléctrica y cierto tipo de baterías de litio pueden durar 20 años, que es lo que dura un panel solar”, dijo el especialista. “Si nos quedamos con la minería es solo extractivismo. En Bolivia consideramos que la verdadera industrialización del litio está vinculada al campo energético, de lo contrario no se puede hablar de industrialización”, sostuvo Juan Carlos Montenegro, gerente ejecutivo de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), y agregó: “Debemos agruparnos para combatir la especulación y el monopolio en torno al litio, por la implicancia que tiene en el tema energético”. Si bien el recurso es el mismo, el modelo de explotación del litio en la Argentina, Chile y Bolivia es diferente. “Cada país tiene regímenes de propiedad diferente: en la Argentina es de concesión libre, mientras que en Chile no se puede concesionar porque es considerado un recurso estratégico, por eso el Estado establece un contrato de explotación. En Bolivia, en cambio, es completamente estatal”, explicó Nacif y destacó que, para avanzar hacia una soberanía del recurso es necesario tener en cuenta las condiciones sociales de cada país. “A diferencia de sus vecinos, en Argentina, ni el sindicato de trabajadores mineros ni ningún otro actor local relevante impulsan la creación de una empresa estatal, pero creemos que hay una necesidad de mayor conocimiento y fiscalización pública. Por eso, proponemos la creación de una Comisión Nacional del Litio integrada por representantes e investigadores, ya que el CONICET y las universidades públicas, por ejemplo, tienen mucho peso en la conciencia social”, sostuvo. A fines de la década del 60 ya había interés por el litio en el mundo, ya que es un insumo necesario en la industria nuclear. Por entonces, en la Argentina se desarrolló el denominado Plan Salares, de la mano de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM) y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Sin embargo, la ola privatizadora de los 90 llevó la actividad a manos privadas, como cualquier otra actividad minera. Actualmente, el sector está regulado por tres leyes que se superponen. Una de ellas es la misma Constitución Nacional, en su artículo 124, que establece que los recursos pertenecen a las provincias. La otra es el Código Minero, promulgado en 1887 y reformado en 1997, que incentiva la búsqueda permanente de minas y establece un canon minero. Por último, la Ley de inversiones mineras, sancionada en 1993, que regula la actividad y, entre otras cuestiones, otorga estabilidad fiscal por un período de 30 años a las empresas del sector, permite la deducción de los montos invertidos en prospección, exploración y estudios de factibilidad del impuesto a las ganancias, sumado a otros beneficios impositivos. A estos beneficios se le sumó la quita de retenciones a la actividad minera, dispuesta por el presidente Mauricio Macri poco tiempo después de asumir, mediante el Decreto 349/2016. Bajo estas condiciones, hay dos proyectos en producción, a cargo de las empresas Minera del Altiplano (FMC), en Catamarca, y Sales de Jujuy (Orocobre), en Jujuy, que en total cuentan con una capacidad anual de producción de 46.500 toneladas. “En la Argentina, el litio se ubica en la zona de mayor sol, por eso nos propusimos un método basado en el sol para extraerlo”, dijo Calvo, que recibió el primer premio del concurso internacional Bright Minds Challengepor por desarrollar a escala de laboratorio una técnica de extracción de litio que usa energía solar con la misma tecnología de las baterías. Federico Nacif cuenta que la corporación química norteamericana FMC, que hace 20 años explota el Salar del Hombre Muerto sin generar ningún beneficio palpable para la comunidad, busca duplicar su capacidad productiva para seguir controlando buena parte del mercado mundial del litio en plena expansión. En sintonía con la política de Cambiemos, la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, se propone reducir aún más las regalías mineras y eliminar la única regulación pública que le impide a la empresa extractiva especular financieramente con las concesiones adquiridas sobre el subsuelo argentino. Se estima que entre 2014 y 2016 su valor promedio pasó de 5.000 dólares a 7.500 dólares la tonelada, alcanzando en 2017, valores cercanos a los 18.000 dólares. Sin embargo, no muchos argentinos parecen advertir que, hace ya 20 años, una gran corporación química norteamericana llamada FMC Lithium explota el Salar del Hombre Muerto ubicado en la provincia de Catamarca, posicionándose entre las cuatro mayores productoras mundiales de litio (SQM, Albermale, Tianqui y FMC controlan el 80% de las exportaciones mundiales). “En otras palabras, si en los ´90 renunciamos a la propiedad estatal de uno de los mayores proyectos de litio del mundo, ahora pretenden que renunciemos también a regular siquiera el alquiler. Paradójicamente, según los propios contratos de privatización, cualquier nueva modificación deberá ser refrenada por el parlamento provincial. Aunque parezca mentira, una vez más, funcionarios y gerentes buscan convencer a los legisladores y a la sociedad civil de la urgente necesidad de eliminar cualquier vestigio de regulación soberana sobre los bienes naturales de nuestro subsuelo, repitiendo las míseras promesas del pasado: generar 200 empleos e infraestructura básica para la comunidad local. ¿Podrán justificar nuevamente semejante desproporción? Esta vez, al menos algo es seguro: ya nadie podrá alegar ingenuidad”, terminó escribiendo el sociólogo Federico Nacif. Edición: 3897

Histórico juicio
Publicado: Lunes, 02 Diciembre 2019 00:58
Histórico juicio

Por Lucía Maina (*) (APe).- Después de años de espera, el martes 31 de marzo de 2020, comenzará el juicio de la causa “madre” de barrio Ituzaingó Anexo por la aplicación de agrotóxicos, según confirmó esta semana la Cámara 12ª del Crimen de Córdoba a cargo de este proceso judicial. Su importancia radica especialmente en que la Justicia deberá determinar si la gran cantidad de muertes y enfermedades que afectan desde hace tiempo a lxs vecinxs está asociada a las fumigaciones en el lugar. A su vez, se juzgará la responsabilidad de ingenieros agrónomos, profesionales claves en esta problemática socio-ambiental derivada del actual modelo productivo. El caso de barrio Ituzaingó Anexo de la ciudad de Córdoba se transformó en un símbolo de la lucha contra la aplicación de agrotóxicos a nivel nacional e internacional, especialmente después de que las madres y vecinxs del lugar lograran realizar el primer juicio por esta problemática en el año 2012, que se convirtió en el primero de América Latina en considerar la fumigación como delito. Desde aquel momento hasta hoy, miles de personas han alzado su voz en contra del uso masivo de pesticidas y sus efectos en la salud y el ambiente. En este sentido, Darío Ávila, uno de los abogados de la querella, expresó a La tinta: “Creo que las condiciones en que se va a dar inicio a este juicio son absolutamente favorables en relación a lo que fue el primer juicio, que era el primero de estas características en Argentina, y hubo que generar ese caso testigo. Hoy, la situación es totalmente distinta: se llega a este juicio con un nivel de conocimiento e información más avanzado y profundizado”. El proceso judicial que iniciará en marzo próximo abarca dos hechos: uno se relaciona con fumigaciones realizadas en 2004 en barrio Ituzaingó y el otro, con aplicaciones ocurridas entre 2006 y 2007 en la Comuna Los Cedros. La querella, a su vez, está integrada por más de 40 particulares e incluye a distintos grupos de vecinxs de barrio Ituzaingó, entre ellos, las Madres de Barrio Ituzaingó Línea Fundadora representadas por los letrados Darío Ávila y Carlos González Quintana, y otro sector patrocinado por el abogado Carlos Nayi. Al mismo tiempo, desde el Grupo de Madres de Barrio Ituzaingó Anexo representado por el abogado Germán Matheu, expresaron su alegría por el avance del juicio, pero reclamaron que, a pesar de haber participado del proceso judicial, actualmente no se encuentran entre lxs querellantes. En cuanto al tribunal, se encuentra integrado por Ana María Lucero Offredi, Gustavo Reinaldi y María Gabriela Bella. El fiscal de Cámara es Mariano Antuña, quien reemplaza a Carlos Matheu, el fiscal actualmente retirado que instruyó tanto la primera causa de Ituzaingó como la causa madre. El proceso que ahora llegará a los tribunales lleva años de espera: desde que fue elevado a juicio en 2014, debió pasar diversas instancias, obstáculos y recursos de oposición. Es así que la causa acumula hoy más de once cuerpos que incluyen las investigaciones iniciales de Matheu e incluso las primeras denuncias y estudios realizados en el barrio en el año 2001. El delito de fumigar El primer hecho que incluye la causa madre corresponde a marzo de 2004, donde se encuentra imputado Francisco Parra, el mismo productor condenado en el juicio de 2012. Según explicó Darío Ávila, el delito que se le atribuye es haber realizado una fumigación aérea en un campo de su propiedad a 400 metros de Ituzaingó Anexo, lo que violaría ordenanzas vigentes en aquel momento que, ante la emergencia sanitaria detectada en el barrio, establecieron la prohibición de todo tipo de aplicación de agrotóxicos, aérea o terrestre, a menos de 2500 metros. El segundo hecho que se juzgará ocurrió entre diciembre de 2006 y marzo de 2007, e involucra al aeroaplicador Edgardo Pancello, quien ya fue condenado en el primer juicio, y a tres ingenieros agrónomos: Fernando Ramón Amuchástegui y Javier Eduardo Amuchástegui, ambos como presidente y vicepresidente de la empresa Tecnocampo, y Alejandra Mendizábal Pizarro, también integrante de dicha empresa. Se les atribuye haber realizado dos fumigaciones con Deltamax y Endosulfan, productos considerados de alta toxicidad por el Senasa, en un campo de dicha empresa ubicado junto a la comuna de Los Cedros, camino a Alta Gracia. El abogado explicó que, a pesar de que el caso de Los Cedros no afecta directamente a barrio Ituzaingó, el juicio abarca los dos hechos debido a que, en ambos, se encuentra imputado el aviador Pancello. En cuanto a las penas, el abogado explicó que las mismas pueden ir de los 3 a los 10 años de prisión si se comprueba el delito de violación de las leyes vigentes en cuanto a las distancias para la aplicación de agrotóxicos, poniendo en riesgo la salud de la población. Y aclaró que, en el caso de Parra y Pancello, si son encontrados responsables la condena sería de prisión efectiva debido a que serían reincidentes. En cuanto a lxs ingenierxs agrónomxs, si la pena aplicada es mayor a tres años, también sería de cumplimiento efectivo. Al mismo tiempo, si el delito es agravado, es decir, si se comprueba que alguna de las muertes estuvo directamente asociada fumigaciones, las penas podrían elevarse a 25 años de prisión. Las muertes y los agrotóxicos Uno de los principales ejes del debate oral y público que comenzará en marzo será justamente determinar si existe una asociación directa entre las muertes detectadas en barrio Ituzaingó, especialmente por cáncer, y el uso de agrotóxicos. En ese sentido, el abogado que, desde hace años, se dedica a causas ambientales explicó que ya se realizó una pericia interdisciplinaria en el lugar, donde intervinieron profesionales de distintas especialidades y “si bien el resultado no es concluyente, esa posible vinculación entre las fumigaciones y la muerte de vecinos quedó abierta; ahora, confirmarla dependerá de cómo se desarrolle el juicio y de los testimonios que allí se recauden”. Ello se debe a que hay muertes que no se encuentran registradas en el barrio porque la gente que padecía cáncer, en general, se atendía en hospitales de alta complejidad y no en el dispensario. El abogado querellante subrayó como otro aspecto fundamental de la causa madre el hecho de “que también se va a investigar la posible responsabilidad de tres ingenieros agrónomos, lo cual es importante porque estamos absolutamente convencidos de que hay una responsabilidad de parte de estos profesionales que saben de los productos que manipulan y que prescriben para el uso de este modelo, y, en el caso de Los Cedros, lo han hecho a sabiendas de que hay una ley provincial que regula el uso y que se violó completamente”. Un nuevo juicio, un nuevo contexto Desde aquel primer juicio por fumigaciones en el año 2012 hasta la actualidad, ha habido grandes cambios en torno a esta problemática. A nivel provincial, la población logró expulsar a la multinacional Monsanto, uno de los mayores símbolos del modelo de los agronegocios que no pudo construir las plantas que pretendía en territorio cordobés. A nivel nacional, cada vez más pueblos y comunidades cuestionan las consecuencias de las fumigaciones en su salud, con reclamos que han logrado hacer mella en la Justicia, las universidades y en organismos gubernamentales de distintas provincias argentinas. Mientras tanto, en Estados Unidos, sigue creciendo la ola de juicios contra Monsanto/Bayer, donde ya suman 18.400 las demandas por los efectos cancerígenos del glifosato y por haber ocultado maliciosamente información, y la empresa ya tuvo tres condenas. La ola se expandió también a Canadá, donde recientemente se presentaron tres demandas colectivas por 500 millones de dólares con acusaciones similares a las de EE.UU. contra Monsanto y su nuevo dueño, Bayer. Al mismo tiempo, en los últimos años en Córdoba y en Argentina, ha crecido la cantidad de estudios e investigaciones que evidencian los efectos de las fumigaciones en el ambiente y la salud. “De parte de la querella, llegamos con un cúmulo de experiencia que nos va a permitir plantear en el juicio esta vinculación entre los agrotóxicos y las muertes, porque vamos a incorporar pruebas técnicas y científicas, testimonios de especialistas e investigadores que van a ilustrar con más profundidad cómo los agrotóxicos impactan en la salud. La relación causa-efecto es compleja en este tema porque el cáncer es multicausal y no se puede establecer un vínculo directo, entonces, las estadísticas epidemiológicas cumplen un papel importante para asociar una cosa y la otra”, explicó, por último, el abogado. (*) Publicado en La Tinta Imágenes: Juicio a la Fumigación / La Tinta Edición: 3894

El techo sobre la cabeza
Publicado: Jueves, 28 Noviembre 2019 15:07
El techo sobre la cabeza

Por Claudia Rafael (APe).- Es un símbolo. La imagen de la maestra de plástica de la escuela 28 de Florencio Varela con el rostro y la ropa ensangrentados constituyen una radiografía exacta de la desidia estatal. Del nomeimporta encumbrado a la pirámide de las prioridades. Un trozo de mampostería del techo del salón que ya formaba parte de denuncias sobre la infraestructura escolar le pegó de lleno en la cabeza, los hombros y los brazos. En el conurbano más profundo. Allí donde la pobreza abunda y los peligros acechan. Donde las políticas estructurales no contemplan a las niñeces que deberían encontrar en las escuelas un territorio de cuidados y abrigo. Escuelas en las que la historia viene demostrando con una terquedad que aterra que se puede salir malherido o morir, como Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, en Moreno, cuando estalló una garrafa de gas y sólo por casualidad los muertos fueron dos y no 200. Las escuelas sobreviven como se sobrevive en los márgenes. Las escuelas se bambolean en esos territorios del olvido como las casuchas de precariedades, como las panzas vacías, como los aprendizajes atados con parches porque simplemente se trata de terminar uno y otro ciclo para la estadística. Pero sin cortar círculos de fatalidades. Sin desbaratar rumbos preasignados. Un trozo de techo se despedazó sobre la vida y sólo el azar y nada más que el azar no transformó la escena en muerte. Pero nadie sale ileso. No sale ilesa la maestra, ni los dos niños heridos, ni el resto de sus compañeritas y compañeritos. No sale ilesa la escuela. Ni la vida misma. Un pedazo de mampostería se desplomó sobre una maestra. Y es, una vez más, la alegoría acabada de cómo las infraestructuras son, desde hace años, la excusa perfecta para negociados y corruptelas. Sin controles. Con parches y reclamos desoídos. Un vaso de plástico rojo. Un dibujo infantil con montañas y árboles. La cartuchera con fibras de colores. Un sello verde y amarillo. Y los infinitos trozos de un techo poblaron el escritorio de una maestra del barrio Villa del Plata de Florencio Varela. Son la imagen de la indolencia como política dilecta para las escuelas populares. Que no están puestas en el territorio para demoler mandatos sino para dar continuidad a los destinos prefijados. Edición: 3892    

Es ése, es Alperovich
Publicado: Miércoles, 27 Noviembre 2019 14:56
Es ése, es Alperovich

Por Silvana Melo (APe).- Es aquel a quien la justicia debe investigar por el manto hermético de encubrimientos del asesinato de Paulina Lebbos hace 13 años. Un padre recorre la tierra buscando una justicia que, sabe, está escondida en los pliegues más profundos del poder. Es el mismo que sostuvo entre 4.000 y 20.000 niños desnutridos en su provincia, según el parámetro que se utilice. Porque hay médicos de las trincheras de la pobreza tucumana que aseguran que desde la gobernación se cambiaron los criterios de medición de altura y peso para bajar compulsivamente los índices. Es el mismo cuya esposa – socia en un contrato millonario e inviolable fue tercera en la sucesión presidencial, culpó por borracha a la familia de una nenita de seis años violada y asesinada por vecinos. Todos olvidados y marginados por un estado que ellos tuvieron en sus manos desde que los padres y los vecinos de esa chiquita eran niños y adolescentes. Es el mismo cuya esposa felicitó a la madre de un hijo muerto por el paco porque por fin ahora no estaría más en la calle. Es el mismo que el año pasado alzó la mano en el Senado para salvar las dos vidas desde los márgenes de la historia. Y con la hipocresía de no haber salvado ninguna de las anteriores. Es el mismo cuya insigne esposa y socia tuvo que salir a acomodar públicamente las cosas ante un escándalo sexual de su marido gobernador con una joven ex Gran Hermano. Es el mismo cuya socia le aclara a un cosechero de arándanos inundado al que no le quedó ni una silla "yo tengo diez mansiones, no una, y estoy acá. Pedazo de animal, vago de miércoles". Es el mismo cuya esposa, tercera en la sucesión presidencial inició juicio penal a una mujer de un barrio olvidado que la vio pasar y le gritó ladrona. O le opinó en la cara a una legisladora, en plena sesión del Senado, que seguramente “le encanta” el maltrato porque la violencia “es de a dos, como un matrimonio de golpeadores.” O a las Madres del Dolor, "tenemos que cuidar a nuestros hijos en vez de andar marchando". O luego de la absolución a todos los imputados por la desaparición de Marita Verón: "la prostitución existe y existirá siempre”. Es el mismo que, según sus biógrafos Nicolás Balinotti y José Sbrocco, “surgió del radicalismo y pactó con Bussi, el peronismo y los Kirchner”. El mismo que dejó a un sucesor similar tenor antiderechos. Que abonó la provincia donde Belén estuvo tres años presa por sufrir un aborto espontáneo, donde se practicó una cesárea a una nena de once años, en una mecánica similar a la que avaló el gobernador de Jujuy. El mismo que en momentos críticos decidió un aumento impositivo en una reunión de gabinete en Playa del Carmen, con los pies en el Caribe. El mismo que en 2012 se reunió con su ministro de Seguridad en Israel y Jordania. Esta vez tuvo que ir con su esposa y lamentablemente se filtraron fotos de ambos en camello en sus vacaciones en Emiratos Arabes. Justo cuando aparecieron los 22 mil niños desnutridos. Es el mismo que se abrazaba con los Ale y recibía a Susana Trimarco. Según la conveniencia política del momento. Es el mismo que acosó a una periodista televisiva que se animó a preguntarle seriamente, como se debe. Y la acosó con una sonrisa melosa cargada de violencia e intimidación. Es el mismo que acaba de ser denunciado por su propia sobrina por abuso sexual y violación. Es José Alperovich, senador, gobernador de Tucumán por doce años, esposo de Beatriz Rojkés, propietarios de la tierra y el aire. Es José Alperovich, que ha logrado incomodar a casi todo el arco político de tal manera que muy pocos hablaron sin tartamudear sintiendo cómo se mueve a sus pies la base de toda la corporación política. De un sistema que sólo recuperará apenas una gota de credibilidad si Alperovich es denostado con unanimidad y sin especulación. Para que las cáscaras de ese tanto poder se empiecen a caer sin sostenes. Para que quede desnudo en medio de esta escena. Y para que todos vean que es posible. Edición: 3891  

Yo también acuso
Publicado: Viernes, 06 Diciembre 2019 14:26
Yo también acuso

Por Alfredo Grande Dedicado a Emilia Vasallo y a los familiares de las víctimas del “gatillo fácil” (APe).- El escrito «J’accuse…!» (Yo acuso) ocupa casi un tercio de la superficie útil de la edición del 13 de enero de 1898. Escrito por Emilio Zola, es una apasionada defensa de la inocencia del capitán Dreyfuss. En 1894, el caso sale a la luz y se acusa al capitán Alfred Dreyfus, de treinta y cinco años, judío y alsaciano, de alta traición. Pese a las declaraciones de inocencia del acusado, declaraciones que no se hacen públicas, se lo condena a cumplir cadena perpetua en la isla del Diablo, en la Guayana francesa. El “Yo acuso” trascendió su origen y fue utilizado para realizar diferentes tipos de denuncias. Acusar es atribuir un delito. O varios. Y cuando pienso en delito, no lo restrinjo a un código penal. Pienso que hay una concepción amplificada del delito que es necesaria mencionar. Delitos de lesa humanidad que incluyen la planificación sistemática del exterminio de las culturas del amor, de la creatividad, de la alegría, de la solidaridad, de la igualdad, la libertad, la fraternidad. Delitos de lesa humanidad que incluyen la planificación sistemática del exterminio de la vida, en todas sus formas. Desde antes del nacimiento, por el mandato de los embarazos y partos no deseados. Después del nacimiento, por el imperio letal de todas las necesidades básicas no satisfechas. El cultivo de la frustración cotidiana, de cada hora, cada minuto, cada segundo. Luego vendrá la cosecha de esa forma restitutiva y vengativa de tanto sufrimiento, de tanto dolor, que algunos se empeñan en denominar “problemas de seguridad”. La inseguridad del final, sin que le importe a la canalla gobernante la inseguridad de los comienzos. Eso que llaman desnutrición infantil. Que apenas es la pena de muerte precozmente decretada. Morir en cuotas, día a día, año a año, hasta que la precarización de las formas de bloquear y anestesiar el frío, el hambre, el dolor, la tristeza, la desesperación, logran macerar cerebros. Entonces yo se que vendrán caras extrañas, con su limosna que no alivia ningún tormento. Y entonces sus ojos se cerraron, como en el inolvidable tango que cantaba Gardel. Yo también acuso a los fabricantes, a los industriales, a los financistas de que tantos ojos se cerraron cuando apenas empezaban a abrirse. Comieron democracia y vomitaron dictadura. Con la forma edulcorada de llamarla “mercado”. Construcción artificial, despótica, injusta de toda injusticia, tiránica, que ordena consumir lo inútil pero impide consumir lo necesario. “Mercado” que es otro campo de exterminio con el arma de destrucción masiva que algunos llaman inflación. Con el camuflaje de los “black friday” y el eufemismo del mercado libre. Las ofertas de la segunda te la cobro la mitad, sin decir que la primera te la cobré el doble. Yo también los acuso de haber recibido una pesada herencia y en 4 años dejarnos sin ninguna herencia, con la excepción de deudas que nunca podremos ya pagar. Deudas que son las mismas estafas desde la invasión española, cuando nuestros pueblos originarios se quedaron con la biblia y los españoles se quedaron con las tierras, como nos cuenta Galeano. Yo también acuso a los oportunistas de masilla, que permitieron con su capital electoral y empresarial de los votos que la derecha fascista ganara las elecciones, y ahora con ese mismo capital, se prenden al progresismo vernáculo cuya identidad autopercibida es nacional y popular. Tengamos algo en claro: más no se perdió en la guerra. Más se perdió en la paz romana de la democracia de los muchos nadies y de los muy pocos alguien. Casi todo está clavado en la memoria. En todo caso, el tiempo guardará la memoria de tanto olvido. Como se alfombró el camino para que pudiera triunfar en un balotaje milimétrico, la derecha pro fascista. No fue solamente la maldad de los enemigos de la vida. Es también la cobardía, la complicidad necesaria de los que eructan cuando dicen que son los amigos de la vida. No son los leones los que eligen a los cristianos para masticarlos. Son los emperadores ceos de turno los que eligen a los leones corporativos para que nos mastiquen. Ahora politólogos, comunicadores sociales, economistas, artistas, corporaciones laborales, nos dicen lo horrible que está todo. Pero convalidan los plazos constitucionales del 10 de diciembre, porque no tuvieron el coraje de transformar las Paso en un plebiscito vinculante. Cínicos, cobardes, canallas. Recibirán de manos ensangrentadas los atributos del mando. De manos que deberían ser cortadas para que nunca más firmen decretos de necesidad sin más urgencia que la del Soberano. Espero con una sonrisa la orden de captura internacional para el ministro violador de la soberanía asociado a una empresa multinacional de petróleo y energía. Espero con una sonrisa la orden de detención de una ministra de seguridad que realizó varias apologías del delito, facilitó la impunidad de sus orcos represores y traficó con la vida y sangre de los más débiles, vulnerables e indefensos. Pero sin el ruin mandato de la licencia para gobernar, en realidad gobersinar, o sea, gobernar para asesinar, sostenido por todo el arco mayoritario opositor (AMO) esta masacre consensuada se hubiera terminado antes. El pueblo unido jamás será vencido, pero le ordenaron quedarse en sus casas, en el caso que tuvieran casas. No poblar las calles, no exigir más allá del catecismo constitucional. Anestesiando, paralizando, sobornando, camuflando. Hasta exigir la reforma agraria fue rápidamente neutralizado por declaraciones de funcionarios todo terreno. El MMLPQTP fue apenas un bizarrismo político para que un solo árbol ocultara todo un bosque. Reduccionismo lamentable, pero que sirvió de entretenimiento durante meses. Mientras tanto, la masacre siguió con prisa y sin pausa. Es tan brutal, tan desatinado el diagnóstico con el tratamiento, que ningún médico que ve un paciente con una pierna gangrenada le dice: espere al 10 de diciembre. O un poco más. Quizá bastante más. El nuevo plan económico será un éxito, pero el paciente murió. Yo también acuso a los amarillos radicales no radicalizados que siguen blindando a los heraldos de la muerte. Yo también acuso a los que fueron impotentes, cobardes, cómplices, copartícipes necesarios, de empezar nuevamente a macartear a la izquierda. No sólo porque la desprecian, sino porque también le temen. No sea que la tortilla se vuelva y los pueblos se den cuenta que ningún pesebre puede alojar al niño de la buena nueva, en Recoleta o Puerto Madero. Yo también acuso a los que vuelven sin haber hecho ninguna autocrítica de porque se fueron. De sólo ver la brizna en el ojo ajeno y jamás la viga en el propio. Mientras sigamos pensando que el único enemigo fue la dictadura cívico militar, no podremos vengar a nuestros desaparecidos. La sangre derramada fue democráticamente negociada. Y en la continuidad de la masacre por otros medios, evidenciada por la marcha nacional contra el gatillo fácil, queda en evidencia que seguirán derramando sangre, pero que ahora familiares, sobrevivientes y amigos, muchas organizaciones sociales y de derechos humanos no permitirán que siga siendo negociada. Serán los únicos a los cuales no acuso. Edición: 3898  

Por la ventana
Publicado: Miércoles, 04 Diciembre 2019 14:07
Por la ventana

Por Claudia Rafael (APe).- Dónde se para el poder si no es, con una vulgar sistematicidad, del lado de los victimarios. Qué sitial para tatuar su nombre en la Historia –esa que se escribe con mayúsculas- eligió Patricia Bullrich Luro si no es el de los uniformados a sus órdenes. Los que se ceban ante el grito feroz que dictamina perseguir a los ninguneados, a los insurgentes, a las semillas de futuro rebelde. “No voy a hacer la injusticia de querer tirar a un gendarme por la ventana”, leyó, en el acto formal, con esa voz que modula apenas, las letras grabadas en el sable dorado por la gendarmería nacional para su santa y defensora. Frase con la que ella prepeó a la sociedad cuando el cadáver de Santiago Maldonado aún no aparecía. El sable dorado para esa mujer que cada vez que alzó la voz fue para iluminar a las instituciones hacia obediencias debidas. Y que aplaudió golpizas, balazos, persecuciones. Que ofreció abrazos en los hospitales por rasguños recibidos por los verdugos y dio la espalda mientras señaló con el índice del odio de clase a los niños villeros, a los trabajadores en huelga, a los heridos o muertos por el fácil gatillo nuestro de cada día. No es casual la frase grabada en el sable. No lo es tampoco la media sonrisa de Patricia Bullrich Luro a escasos días de dejar su puesto de mando. Para el que incluso se disfrazó ella misma de uniformada a sus propias órdenes. Las órdenes que le vienen de lejos. Que le resuenan como ecos para redoblar apuestas y vencer a como sea a los señalados por su estirpe. La del noble apellido de la oligarquía nacional. La que por vericuetos de la genealogía llega incluso al gran símbolo del asesino de los pueblos originarios que implantó la palabra desierto para reemplazar los nombres y las historias de los habitantes del origen. No es azarozo que ella lleve en sus venas sangre de Julio Argentino Roca. Esa frase, ahora eternizada en el sable, nace de las entrañas mismas de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado en donde claramente la super ministra de seguridad se paró junto a los gendarmes, señalados por su responsabilidad en el destino del joven anarquista. Como se paró junto a Chocobar, el que asesinó a Juan Pablo Kukoc de un balazo y a pesar de que el policía estaba imputado por homicidio fue llevado por Bullrich y recibido con honores en la Casa Rosada. Como avaló a los gendarmes que reprimieron e hirieron a los pibes integrantes de una murga en la villa 1-11-14 y pronunció: “Vamos a defender a todos los efectivos, no dejaremos que los ataquen con tanta impunidad”. Patricia Bullrich Luro, la misma que cada tanto se hunde en el ostracismo para luego regresar con la impostura de los verdugos y buscar la gloria en el dolor de los desarrapados, se irá con un sable dorado que invoca ese lugar en la Historia que ella se supo construir. Con la provocación en los labios apretados. Con el orgullo que empuñan –como a un sable dorado- los que se sienten dueños del mundo y salen a patear con una sistematicidad obscena el tablero de los eternamente postergados. Hasta que ya no. Edición: 3896

Hambre y olvido wichi
Publicado: Martes, 03 Diciembre 2019 13:37
Hambre y olvido wichi

Por Silvana Melo(APe).- El 22 de noviembre se murió Fredi Sánchez. Tenía apenas un año y ocho meses, era wichi y vivía en Misión El Chañar, en la Salta multiétnica. Estaba desnutrido y su cuerpecito mínimo es un punto apenas en la eternidad de la historia originaria confinada al olvido. Donde el estado deposita el residual de la cultura cuando fracasan el Ministerio de Salud, el de Primera Infancia, y el convenio con Conin, del indecible Abel Albino; cuando el monte claudicó ante la topadora del agronegocio y se llevó el almacén, la farmacia y la casa de los espíritus. Fredi Sánchez era vecino de las comunidades de Misión Chaqueña, de Morillo, de Carboncito, donde los niños crecen hasta ahí, hasta que son conscientes de que el futuro tiene techo y después. A veces intentan buscar la fisura y otras fuman lo que encuentran, inhalan nafta o se prenden fuego como hace unos años los chicos partían en Morillo. Rodolfo Franco es médico en Misión Chaqueña. Atiende en una salita a 50 kilómetros del hospital de Embarcación. En el camino de tierra, entre barquinazos, habla con APe y responsabiliza: “el Estado permite que se desmonte; ellos son cazadores y recolectores. Los wichi son una de las etnias más abundantes en Salta”. Entonces enumera la multiplicidad de la provincia más pluriétnica del país: “aquí hay qom, toba, wichi, weenhayek, guaraní, coya, diaguita; como Bolivia, Salta es pluricultural y multiétnica” y “gobierna siempre una minoría blanca que tiene en pésimas condiciones a los originarios”. Los Fredi Sánchez nacen y sobreviven apenas “con servicios básicos de salud, con agua de pozo” que no tienen a mano sino que “a veces tienen que caminar dos o tres cuadras para acarrear bidones de agua de 20 litros; si son dos, pesan 40 kilos y las mujeres tienen que hacer ese trabajo para lavar, cocinar, bañarse, bañar a los chicos, y con agua que no es potable”. Los bidones “generalmente son de glifosato. Lavados, pero de glifosato”. Los Fredi Sánchez que superan el año, los que pueden superar la diarrea, el shock séptico, la neumonía multifocal, la escasa nutrición, la madre a la que no le da el cuerpo, sobreviven con la ausencia del monte “que era como un almacén”, define el médico. “Allí cazaban, pescaban, recolectaban frutos comestibles, encontraban sus medicinas”. Ahora, relata Franco desde el camino, “queda muy poco monte, está desmantelado, se han introducido animales que no son de acá como el chivo o la vaca, que compiten con las personas en comerse las frutas del monte y las medicinas”. Cuando van a buscar el poco alimento que queda “ya han pasado las vacas y los chivos y no han dejado nada”. “Ellos tienen gallinas, patos para consumo pero les cuesta mucho porque no tienen recursos para un emprendimiento. Con eso de vez en cuando se sacan el hambre” porque “lo habitual es que pasen hambre”. El médico sonríe amargamente cuando recuerda al ministro de Salud que se está yendo junto al Gobernador de la bella familia y las fotos de revista Hola: “dijo hace un par de años que los wichis comían una sola vez al día por una cuestión cultural”. A fines de noviembre un decreto de la gobernación habilitó la caza del caraguay o iguana colorada y la venta de sus cueros. Es la época en que esos animales asoman a la vida. El decreto 820, interpretan muchos en la provincia y el doctor Franco es uno de ellos, asoma como las iguanas en el verano, con la intención de aliviar el hambre de los wichis del Chaco salteño. De los Fredis Sánchez que se van muriendo silenciosamente, sin engordar las estadísticas salvo cuando uno de ellos trasciende inexplicablemente y aparece en los medios y obliga a una explicación que siempre es insuficiente y a veces roza la obscenidad. “Es un alimento tradicional de ellos”, explica el doctor Franco. “Usan como medicamento la grasa de iguana”. Pero “tampoco puede ser un plato exclusivo”. Antes “había un ciervito muy bonito que se llama corzuela o guazuncho, que era muy rico y nutritivo pero casi no quedan. Ellos los cazaban con arco y flecha, los blancos, a balazos”. Cuando al consultorio llega un niño con signos de desnutrición, “se deriva a Embarcación, que es el Hospital más cercano, a 50 kilómetros. Y empiezan a darle alimentación especial, vuelve con un plan de más aporte de leche. Y más consejos a la madre y controles del médico”. Pero “hay una desnutrición que no se registra tanto porque a la madre le da mucha vergüenza decir que no tiene para darle de comer a los chicos”. Entonces “evitan venir al médico. Inclusive en personas grandes: hace poco atendí a una chica de 25 años, muy desnutrida, inclusive con tuberculosis, que no quería decir nada, no quería consultar, porque le daba vergüenza contar que no tenía comida en la casa”. Esa dignidad extrema al límite de la vida es la “cuestión cultural” que los dirigentes criollos definen al borde del desprecio. Con 42 años en la medicina Franco ve a los niños crecer “felices” en la comunidad. “Juegan trepando a los árboles, comen pajaritos que cazan y cocinan ellos mismos en una fogatita, van a la escuela como pueden, son felices porque ven poca televisión…” pero hay un momento en que caen las sombras. “Llegan a la adolescencia y tienen el techo de la educación que pueden alcanzar, no pueden salir porque no hay dinero, se dan cuenta de que el futuro es negro. Y empiezan a tomar”. Por eso “estamos tratando de conseguir futuro para los jóvenes. Tenemos un terciario en magisterio, nos reunimos con algunos de ellos y logramos que se anotaran para estudiar en la universidad, conseguimos cupo en un albergue”. Sabe que es mínimo. Que la mayoría quedará en el camino. Pero es una semilla que empieza a sembrarse. Como la red de agua que están tramitando porque de marzo a noviembre no llueve jamás por Misión Chaqueña, por Misión El Chañar. Y cultivar una chacrita en invierto “es imposible” dice el médico que no sólo cura las heridas del cuerpo. Entonces “estamos viendo si podemos lograr que instalen una red para que se puedan alimentar, bañar y tener una chacra y eso cambiaría la salud, la alimentación, la economía”. Cambiaría la vida. Para que arranque de una vez el futuro como en los primeros tiempos de la historia. Para que el fuego deje de consumir a los pibes como en Morillo. Y el agua buena parezca de cristal. Edición: 3895  

Democracia y vísperas
Publicado: Viernes, 29 Noviembre 2019 15:10
Democracia y vísperas

Por Alfredo Grande (APe).- Hay una manera restringida de evaluar la etapa actual. Es un mecanismo que podría llamar de microscopía política, donde en el foco de todos los males está el presidente elegido en 2015. El presidencialismo, el personalismo y el individualismo todo lo reducen a una microcefalia política. Dijimos varias veces que muerto el perro no se acabó la rabia y que muerta la vinchuca, tampoco se acabó el chagas. Pero se impone hacer un hilo conductor desde el debut de la democracia post dictadura, donde la profecía de comer, curar y educar era posible, o al menos verosímil. La actualidad muestra el completo fracaso de esa profecía. Tanto por acción directa, cuanto por acciones indirectas que posibilitaron acciones directas. Dicho en otros términos: los últimos días del presidente Macri son efecto de una serie de circunstancias de las cuales nunca habrá la autocrítica necesaria. Tres esperanzas tuve en mi vida, como dice el tango de Discépolo. La última fue que el triunfo de la oposición en las PASO fue el paso para un plebiscito que por fuerza de masas fuera vinculante. Inmediata convocatoria a elecciones e inmediata entrega del gobierno. Desde las PASO a la fecha mucho mal, mucho daño, mucha desesperación se siguió acumulando. El arco opositor prefirió sostener un precario cronograma institucional que atemperar en forma inmediata el plus de sufrimiento acumulado. A esa canalla forma de pensar la política, mas como acuerdos de capos mafiosos que de honestos servidores de la patria, lo llaman transición. Ninguno de los males de la dictadura fueron resueltos por la democracia. Es cierto que no es lo mismo la planificación sistemática de la desaparición de personas para imponer un plan económico (en dictadura), que la planificación sistemática de la desaparición de personas para imponer un plan económico (en democracia). El tema es en donde está la diferencia.  Porque los miles que denominamos “en situación de calle” son desaparecidos civiles, políticos y económicos. La economía informal es de sobreexplotación. La mitad de los habitantes del país no tienen trabajo o tienen trabajo que nos les permite satisfacer ese piso ruin de las necesidades básicas. Que cada vez son más básicas, porque para el hambre solamente se les ofrece pan duro. O sea: las proteínas y otros nutrientes esenciales por su ausencia no brillan. Si tuviera la capacidad de captar la totalidad de la catástrofe, creo que enloquecería. Un poco más todavía. Por eso los medios se quedan pegados a veces durante horas al aspecto más superficial de las catástrofes cotidianas. Muertes injustas y arbitrarias por un micro ómnibus en la ruta 2 que son analizadores de cómo todo el sistema de transporte se basa en la obsolescencia de los buses, las condiciones de sobre carga laboral de los choferes, rutas y autopistas cuidadosamente no vigiladas. Se menciona el exceso de velocidad, pero no se menciona la absoluta falta de control de ese exceso en el auge de las cámaras de control y los drones. Los peajes de las autopistas son confiscatorios y no retornan con medidas de protección. Las rutas comunes pocas veces tienen banquinas. Se ponen carteles de animales sueltos a pesar de que los animales no leen. Y los otros animales, los que manejan, poco pueden hacer porque ellos también están sueltos. Como todos los remedios fueron peor que la enfermedad, ya no hablamos más de la enfermedad. Ahora estamos esperanzados en un nuevo remedio. Pero el cinismo canalla de hablar de “núcleo duro de la pobreza”, “pobreza estructural”, encubre con sábanas cortas que también un “núcleo duro de la riqueza” y una opulenta “riqueza estructural”. La propuesta de este Consejo de Potables para combatir el hambre, tiene la tarea de dar comida a los pobres (en realidad empobrecidos) sin modificar los hábitos alimentarios de los ricos (en realidad enriquecidos) ¿Estamos peor que en la dictadura? Obviamente, porque en la dictadura la democracia era una esperanza. Ahora los jóvenes vuelven a huir y se dejó gobernar, incluso se construyó complicidad siniestra, con los CEOS MEOS que tomaron al Estado como empresa privada. Haber aumentado más de 10% la cantidad de empobrecidos, no debe hacer olvidar que en el 2015 había un 25% de pobreza y exclusión social. Como se comprenderá, prefiero todos los errores de Evo a todos los aciertos de Macri. Pero Evo, Macri, Cristina, el Alberto, son marcas. Lo importante es que mareas rebeldes se pueden construir para imponer procesos de cambio, ahora sí, estructural. Que destroce los núcleos duros del despojo. No se trata de crecer para poder pagar la estafa externa. Se trata de no pagar para poder crecer. Ignacio Pizzo, militante con matrícula de médico, escribe: “El recuento de derrotas continúa. Se pueden escribir tratados acerca de enfermedades, de mortalidad, de condiciones evitables que no supimos, prevenir, ni tratar ni acompañar. A cambio hemos elegido privilegiar el atletismo bursátil, la fragmentación social como modalidad de control de masas y nos hemos degradado al punto de reducirnos a ser meros consumidores a costa de eliminar a quien queda a la vera de la fiesta con la ñata contra el vidrio. A la vez aplaudimos a las figuras de los olvidos, a los impostores que se disfrazan de lobos buenos, y hablan del hambre en Puerto Madero. El gobierno que termina dejó la “pobreza cero” cajoneada y se retira con 40 % de votos habiendo aumentado la pobreza al 35,4% lo que equivale a 15,9 millones de argentinos, (según el Indec) partiendo de una base de un 29 % a fines del 2015 (dato alternativo sobre la pobreza de entregó la UCA), concerniente a quienes ahora regresan con un número de votos cercano al 49%. Al parecer aquello que llamamos democracia representativa, no alcanzó el objetivo, voto mediante, para comer, educar y curar”. Es así nomás. De tanto que parece, si usamos el telescopio político y sostenemos que el que “mucho abarca, mucho aprieta”, ese recuento de derrotas que tiende al infinito, también será derrotado. No será por supuesto si nos sumamos al coro de lo posible, de la nueva y terrible herencia recibida. Muchos son parte del problema que ahora pretenden resolver. Quizá nosotros también lo seamos, cuando seguimos con nuestro “macartismo de consorcio” y toda la culpa la tienen los troskos, como se lo he escuchado a varios potables del campo popular. No estoy seguro de que venceremos. Pero no tengo duda que lucharemos. Más allá de las marcas líderes en este mercado de la democracia y sus vísperas. Pintura: Luis Felipe Noé Edición: 3893

Farsa de los hambrientos
Publicado: Martes, 26 Noviembre 2019 14:23
Farsa de los hambrientos

Por Ignacio Pizzo (*)(APe).- En las habituales consultas médicas para seguimiento y acompañamiento de niños y niñas, denominadas control de niño sano, uno de los puntos a tratar, en conjunto con las familias, es el tema vinculado al hábito alimentario. La pregunta acerca de cuántas comidas al día tiene el bebé, infante o adolescente y cuáles son los tipos de alimentos que consume, pareciera ser lógica, coherente y de rigor. Las respuestas serán disímiles si la pregunta se formula en un consultorio porteño a una madre o padre poseedor de tarjeta plástica con plan 410 o en las antípodas de un cubículo persa cercano al riachuelo, donde las etapas se queman a fuerza de latigazos del impune monstruo de la crueldad capitalista. O la respuesta, tal vez, sea la misma, y en el ítem alimentación escribamos: “4 comidas, variada, completa”. La puerta del consultorio se abrirá, se cerrará, se reabre el ciclo, y así pasa el que sigue. La atención en serie hará que la estadística cuantifique nuestras atenciones a la manera del contador de estrellas que el Principito de Saint Exupery supo describir. Serán las 4 comidas, o una, o dos o ninguna, no obstante, el formato cartelizado del hambre con patente argentina, y la cofradía de los afortunados creyentes merecedores del adentro de los intercambios sociales, dibujan el paisaje biopolítico que llega a la segunda década del siglo XXI con una morfología particularmente horrorosa. La realidad será sustituida por la imagen de los hambrientos y ésta a su vez será reemplazada por la caricatura de sus perpetuadores. El 15 de noviembre se celebró en Puerto Madero la reunión del consejo contra el hambre. Entre las personalidades destacadas, un conductor televisivo y empresario derramó lágrimas humanas en modo cocodrilo, junto al candidato ganador de la elección presidencial. Otros empresarios se hicieron presentes en el convite. Los vehículos de alta gama llegaban a la capital del negocio inmobiliario. Es cierto que en dicha mesa estuvieron algunos, muy pocos, referentes de organizaciones sociales y de derechos humanos, pero a ellos el marketing no los reclama. Haciendo mención a la situación paupérrima a la que muchos de los sentados a la mesa del consejo contra el hambre contribuyeron a generar, podemos citar los números tal cual son publicados por los organismos oficiales. En lo que concierne a la situación nutricional el 41,1 % de los niños y adolescentes tiene sobrepeso y obesidad en la Argentina. Así se desprende de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. El dato corresponde a la población de niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años. También incluyó a niños menores de 5 años y adultos de ambos sexos. Dicho estudio confirmó que el sobrepeso y la obesidad son el principal problema de malnutrición del país. Dar comidas, tarjetas, dinero es una condición necesaria; sin discusión, primero hay llenar el organismo de nutrientes. Pero el hambre es multidimensional, los números de malnutrición no son suficientes para explicar un presente que podríamos haber evitado y no quisimos. El hambre es multidimensional, porque de lo contrario podríamos llenar a nuestros desmembrados barrios de la periferia con alimentos de buena calidad y cerrar la discusión, cosa que tampoco hemos hecho. Por ello la integralidad implica contemplar otros números de la estadística que en estos tiempos devienen en una confesión de parte. Los consejeros del hambre, algunos de ellos con un grado de responsabilidad ineludible en generar un orden criminal impune tendrán que abrir el apetito para instruirse, para embarrarse, para enterarse que el hambre no es un efecto colateral narrado en un prospecto adjunto del narcótico consumo a gran escala. Pero para nutrir de números a los consejeros del hambre y aproximarnos a la integralidad que el problema requiere veamos: según datos del INDEC, hay más de 1 millón de jóvenes en Argentina que no estudian, ni trabajan, ni buscan trabajo. De ellos, el 70% son jóvenes que tienen a su cargo el cuidado de hijos, hermanos pequeños o adultos mayores, según lo indica un estudio de Cipecc realizado a base de la última Encuesta Nacional de Juventud (2014). Otro aspecto ineludible es la represión en democracia; según la CORREPI cada 21 horas una persona es asesinada por alguna fuerza de seguridad del estado, totalizando desde 1983, 6.536 personas asesinadas hasta diciembre de 2018, y 6.564 si incluimos 28 casos ya chequeados de 2019. A esto debemos sumar el genocidio/juventicidio que se llevó a treinta mil indispensables, ese holocausto a la argentina fue la base criminal para edificar este cuerpo social indiferente, del que hoy somos parte. Las pestes de antaño hoy evitables, suelen acompañar a los cuerpos hambrientos con sus almas al hombro resignadas de toda resignación. En el año 2016 se notificaron 11.560 casos de tuberculosis en la Argentina, que incluyen casos nuevos, recaídas y con antecedentes de tratamientos previos, resultando así una tasa de 26,5 casos por 100.000 habitantes. Según el secretario de salud Adolfo Rubinstein quien habló en una reunión de la OPS, afirma que “el Chagas es una enfermedad de la pobreza. De 1 a 3 millones de argentinos tienen Chagas y necesitamos estadísticas confiables”. En Argentina, la tasa de casos de sífilis reportados en varones y mujeres se cuadruplicó entre 2013 y 2018 (creció un 330%: pasó de 11,7 a 50,4 cada 100 mil habitantes), con un pico en el grupo de los jóvenes de 15 a 24 años. En 2018 se notificaron 22.428, casi un 16% más que en 2017. También crecen año a año los casos de sífilis congénita (transmitida de madre a hijo durante el embarazo). En cuanto a embarazos en la adolescencia hay diferencias según las regiones del país, siendo las provincias del norte las que mayores tasas presentan: 2 y 5 niños cada mil adolescentes de 10 a 14 años, y entre 68 y 87 niños cada mil adolescentes de 15 a 19 años. El recuento de derrotas continúa. Se pueden escribir tratados acerca de enfermedades, de mortalidad, de condiciones evitables que no supimos, prevenir, ni tratar ni acompañar. A cambio hemos elegido privilegiar el atletismo bursátil, la fragmentación social como modalidad de control de masas y nos hemos degradado al punto de reducirnos a ser meros consumidores a costa de eliminar a quien queda a la vera de la fiesta con la ñata contra el vidrio. A la vez aplaudimos a las figuras de los olvidos, a los impostores que se disfrazan de lobos buenos, y hablan del hambre en Puerto Madero. El gobierno que termina dejó la “pobreza cero” cajoneada y se retira con 40 % de votos habiendo aumentado la pobreza al 35,4% lo que equivale a 15,9 millones de argentinos, (según el Indec) partiendo de una base de un 29 % a fines del 2015 (dato alternativo sobre la pobreza de entregó la UCA), concerniente a quienes ahora regresan con un número de votos cercano al 49%. Al parecer aquello que llamamos democracia representativa, no alcanzó el objetivo, voto mediante, para comer, educar y curar. En la nota del 19 de noviembre del 2019, Laura Taffetani comenzaba diciendo “Durante casi treinta años existió en la Argentina el Movimiento Nacional Chicos del Pueblo impulsado por organizaciones que trabajaban con niños y niñas.”. Lejos de toda dilación en los altos estamentos del poder, la semilla quizá verá su cosecha luego que las llamas y la tempestad calmen su ira. Mientras debemos resguardarnos en los brazos de nuestros afectos colectivos para, a posteriori , asomar a la primavera que nos arrebataron y que recuperaremos con el asalto de las ternuras vivientes. (*) Médico Generalista - Casa de los Niños de Avellaneda Pinturas: Antonio Berni Edición: 3890  

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Galería fotográfica

 

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Hechos en imágenes

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Arsénico

Es un semimetal considerado tóxico. Su concentración es muy alta en el agua que consumen en Chaco, Formosa y Santiago del Estero. 


NN

 5.329 personas fueron enterradas como NN desde el regreso de la democracia. 301 fueron identificadas. Quedan aún 160 sin pistas.


En la calle

 Más de ocho mil personas duermen en la calle en Buenos Aires. Se viven los picos de bajas temperaturas.


Precarizados

Casi el 50% de los trabajadores argentinos están fuera del circuito formal y están precarizados.


Campera

Tiene 22 años, estaba muerto de frío y robó una campera en la capital correntina. Lo llevaron a la comisaría.


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