Narqueras
Publicado: Lunes, 17 Febrero 2020 13:42
Narqueras

Por Carlos Del Frade (APe).- Muchos años antes que Rosario fuera noticia a nivel nacional por homicidios vinculados al narcotráfico, una maestra de escuelas primarias de la zona sudoeste advirtió que las chicas ya no querían ser botineras, si no, narqueras. Todavía no era el tiempo de la revolución de las hijas ni la extraordinaria irrupción del feminismo y muchas chicas, entonces, pensaban que no tenía sentido ser novias de futbolistas si no de narcos barriales. Era una señal que surgía de las entrañas más profundas de la sociedad. Un anuncio que hacía una maestra sensible y atenta a lo que dicen, hacen, sueñan y dejan de decir y hacer sus chicas y sus chicos. Ocurrió lo que generalmente sucede. Las autoridades no le prestaron atención. Era el inicio de un proceso histórico diferente que daba cuenta de esos mundos paralelos que existen en el supuestamente único y normal en el que habitamos. Los agujeros negros que inventó el desarrollo capitalista en la ciudad, desapareciendo los talleres textiles y metalúrgicos y amaneciendo los espacios adecuados para la democratización de dos arterias fundamentales de su corazón como el contrabando de armas y el narcotráfico, generaron los cambios en el imaginario colectivo de pibas y pibes. Narqueras, sí; botineras, no. Ahora, casi quince años después de esa lúcida advertencia de la maestra sensible del sudoeste rosarino, las crónicas policiales de la ex ciudad obrera ubicaron dos femicidios en el norte de la geografía, allí donde antes florecían las grandes empresas textiles, los galpones y hasta pequeñas industrias químicas. Dos pibas vinculadas a las bandas que se disputan la comercialización de drogas en esa zona de la ciudad, fueron asesinadas con la diferencia de pocas horas. Dos chicas que necesitaban soñar, desear y vivir, mucho más allá de las imposiciones de las minorías que terminan modificando hasta el paisaje de las grandes ciudades que alguna vez fueron obreras e industriales en la Argentina del siglo veinte. Daiana Paiva tenía solamente veintiséis años y Agustina Thomson tenía solamente veinte años.Mucha vida por delante. Mucha alegría por multiplicar. No las dejaron. Para el fiscal de Homicidios Dolosos, Adrián Spelta, los dos asesinatos ocurridos en la noche del lunes 10 de febrero de 2020 en la zona norte están vinculados. Según los medios de comunicación, esos femicidios tienen el contexto de los grupos que pelean en la zona norte por la supremacía en el negocio narco. Por un lado el que históricamente lideró el joven condenado por el atentado contra el entonces gobernador Antonio Bonfatti, Emanuel Sandoval, alias Ema Pimpi, asesinado en 2019; y el de Olga “Tata” Medina, procesada por narcotráfico. Daiana Paiva, fue atacada por dos personas en moto. Al momento de la agresión estaba acompañada por un joven, quien terminó detenido. -Es confusa la relación. Sería un amigo, según familiares. Sería una persona que hace mucho tiempo estaba con ella, pero él nos dijo que hace meses vive en Rosario. La investigación está en curso. Hoy puedo decir que estaban juntos cuando aparecen dos personas con armas y empiezan a disparar. Tengo la convicción de que esta persona conocía a los agresores. No habría posibilidad de que no reciba un solo disparo – dijo Spelta. En el acaso de Agustina hay pocos testigos. -Estaba en la puerta con el celular. Recibió tres impactos en el pecho – apuntó el funcionario.Daiana y Agustina, como tantas pibas en la Argentina crepuscular del tercer milenio, necesitan vivir de acuerdo a sus sueños como también requieren de maestras atentas que adviertan los ríos profundos de la historia de un pueblo que son alterados por los negocios mafiosos de unos pocos. Daiana y Agustina eran mucho más que narqueras, eran chicas que necesitaban ser felices y pelear por hacer realidad sus sueños. La impunidad de los negocios del capitalismo las convirtió en nombres que rápidamente serán olvidados en las crónicas policiales. Mural: Natalia de la Fuente - Chile Edición: 3941

Pago fácil. Crecimiento difícil
Publicado: Viernes, 14 Febrero 2020 13:02
Pago fácil. Crecimiento difícil

Por Alfredo Grande (APe).- Es necesario siempre hacer el diagnóstico diferencial entre crisis y catástrofe. La crisis es una pérdida de la autonomía. Por ejemplo en estos momentos estoy sin internet por lo tanto deberé buscar un sistema auxiliar que suplante la caída del wifi. Cuando lo logre, las cosas volverán a ser como antes y se logrará un nuevo equilibro en el sistema. Si en cambio colapsa la computadora, se destruye el disco duro, es una catástrofe. Habrá que formatear, pero ya nada volverá a ser como antes. De las crisis uno puede salir fortalecido. De allí el mantra de la cultura represora de que crisis siempre implica peligro y oportunidad. Ocultando que cada vez son más los peligros y menos las oportunidades. De las catástrofes se puede volver, pero solamente si podemos tolerar que las “obscuras golondrinas ya no volverán”. Para el radicalismo “Cambiemos” ha sido una catástrofe y no queda mucho más que la marca. El producto original se ha desintegrado. El hambre, que por motivos estacionales podría ser una crisis, es una catástrofe. Aunque vuelva a comer, nunca recuperará el daño por no haber comido. No es lo mismo tener hambre que ser hambre. No es lo mismo pensar al hambre como un problema que como una solución.El asesinato de los niños wichi es una forma cruel de conquistar nuevamente el desierto. O sea: avanzar en las fronteras de los agronegocios. “En esta época siempre se mueren niños”. Lástima que no se mueran las funcionarias que dicen eso. Qué bueno sería que hubiera épocas donde los funcionarios que han hecho del delito la razón de su vida, empezaran a morirse afectados por un virus clasista y revolucionario. La clase política contribuye a su propia degradación al denunciar la devastación sufrida, pero omitiendo que en los 4 años del “cambiemos para empeorar”, fueron copartícipes necesarios, cómplices o espectadores pasivos. Nunca impidieron que al joven lo asesinaran a patadas. Prefirieron sostener mandatos constitucionales aunque llevaban a la muerte, que profundizar y darle fundamento vital a la democracia. Lograron asesinar la democracia infectándola con el virus del constitucionalismo arrasador. A veces una golondrina hace verano. Sostener a rajatabla la duración del mandato. Sostener a rajatabla que el pueblo no gobierna ni delibera. Ni siquiera a través de sus representantes. Sostener a rajatabla que si le va bien al gobierno, les va bien a todos. Versión atenuada pero no mucho de que “si le va a bien a Hitler, le va a bien a la humanidad”. El antimacrismo imbécil sigue omitiendo el análisis de cómo llegó Cambiemos a gobernar. Casi diría reinar. Sin entender eso, hasta podemos sostener el alucinatorio político de que ahora el Fondo cambió. O sea: otra vez la letanía de Cambiemos. La Kristalina (un cristal K) es la nueva garantía de que nos dejen pagar cuando crezcamos. Lo importante es discutir qué tipo de crecimiento es posible y qué tipo de crecimiento es necesario. Hay formas de crecimiento que nos llevarán a la ruina por arrasamiento de recursos. Naturales y culturales. Podemos crecer, pagar y seguir transitando la catástrofe. Lo que ha logrado cambiar Cambiemos es hacer retroceder el horizonte de lo posible. El mayo francés acuñó “sean realistas, pidan lo imposible”. La restauración conservadora del Pro fue tan exitosa, que hoy estamos discutiendo el tema de los peajes. Otro de los siniestros aspectos del “menemismo mínimo vital y móvil”. El escándalo es la cara visible de la hipocresía. Podemos escandalizarnos por cada arrebato, cada fraude, cada estafa. Pero todavía falta una comprensión de la totalidad de la catástrofe. Pretender la sostenibilidad de la deuda, negando todo intento de auditarla. Desde el 2000 sabemos que la deuda externa es el robo del siglo. Sin embargo, el gobierno actual está desperdiciando la oportunidad de sepultar uno de los tantos mecanismos de la dependencia. Una golondrina más. La ley de entidades financieras que no la aprobó Cambiemos, sino que la impuso Martínez de Hoz. Podemos denunciar la fuga de capitales, en realidad un turismo de capitales, porque fugarse es otra cosa. Pero la ley sigue ahí. Y el negocio financiero sigue siendo de una rentabilidad pornográfica. La necesaria discusión sobre si hay presos políticos, o si hay políticos presos, incluso si hay funcionarios detenidos, no debe omitir que en realidad la cárcel a cielo abierto que es la Argentina para millones de personas, tiene presos económicos. El mercado es también el mercado cautivo de consumidores estafados y saqueados todos los días. La segunda unida vale la mitad porque la primera vale el doble. La mayor inflación es de alimentos, no de palos de golf. Por eso se piensa en un pago fácil con un crecimiento monstruoso. Porque el tema no es crecer en cantidad, sino en calidad de crecimiento. O sea: madurar. Crecer para poder cambiar el teléfono celular todos los años, mientras la deforestación, la frontera sojera, la megaminería, siguen reinando, es la crónica de un suicidio anunciado. Por eso el tema de deuda/estafa es transversal a todos los partidos políticos. Pero no de la misma manera. Los dos votos contrarios de los diputados del Frente de Izquierda hacen la diferencia. Pequeña, pero hacen. Los autoconvocados por el no pago, con una movilización creciente, son la única garantía de poner freno a este delirio de pagar lo que está inventado para no ser pagado. Si la crisis es peligro y oportunidad, la catástrofe también puede serlo. Habrá que educarnos en afrontar los peligros y habrá que entrenarnos en inventar oportunidades. Ninguna solución vendrá de funcionarios, burócratas y frentistas de más de lo mismo. Y los que apostaron al cambio destructivo, ya están maquinando estrategias de resurrección. Varios ya tendrían que estar presos y condenados. Son un peligro para la humanidad. Los autoconvocados impedirán el pago, y mucho más, que sea un pago fácil. Imagen: Matta - Acontecimiento Edición: 3940  

Pagar la deuda
Publicado: Miércoles, 12 Febrero 2020 15:10
Pagar la deuda

Por Silvana Melo(APe).- Ya se han muerto ocho, nueve, diez, quién sabe cuántos. Quién cuenta a los niños que se mueren en la profundidad del chaco salteño. Y se seguirán muriendo sin preguntar dónde fue a parar el presupuesto millonario que los gobiernos provincial y nacional condescendieron para CONIN, la fundación contra la desnutrición que preside el opus dei Abel Albino, luchador contra todo derecho tangible. Se seguirán muriendo mientras se discute cómo se paga una deuda que a ellos siempre les costará la vida. Se seguirán muriendo mientras que de las canillas de un pueblo de Santa Fe sale agua con veneno. Se seguirán muriendo mientras el Ministro de Ambiente se reúne orgullosamente con José Luis Gioja, socio del cianuro para generaciones de niños de Jáchal. Se seguirán muriendo ahí donde el país se cae y nadie ve a los originarios y a los pobres que se quedan desnudos y sin bosque cuando pasa la tala y desmonta 1.200.000 hectáreas en 10 años y asesina a cientos de hambre, de sed, de olvido y de desprecio. Se seguirán muriendo ahí donde no hay agua y los niños se mueren deshidratados en los veranos feroces y entonces la Ministra de Salud dice no es la primera vez que se mueren los niños en esta época del año y todos le saltan a la yugular, pero no hace más que decir la verdad. Porque no hay agua en las comunidades, la sequía es un infierno, les quitaron el monte, las aguadas, la humedad natural y el ciclo que alimenta los ríos. Y no el que los enfurece de pronto y los inunda después de diez meses de sequía. No hay agua y cuando se la traen es en bidones de glifosato. Lavados, claro. Bidones de glifosato. La ministra dice la verdad desde el escritorio con dispenser y aire. Mientras tanto, de una canilla de una casa de familia en María Juana, Santa Fe, científicos de la Universidad del Litoral comprueban que sale atrazina. Un herbicida prohibido en la Unión Europea en 2004, del que se sospecha que puede ser disruptor endocrino y carcinogénico. Los niños toman agua de la canilla de la agroindustria en Santa Fe. En 2015 Juan Manuel Urtubey creó el Ministerio de la Primera Infancia. A través de un convenio de presupuesto abultado, colocó en manos de Abel Albino la atención de la salud en los confines. Según medios salteños, para Albino y su cohorte médica el hambre se fundaba en que los originarios tenían relaciones como animales. Sin dudas aplicó toda su ideología pre medieval en las comunidades. Les contaminó los espíritus y el aire. Para colmo, con presupuesto. Y se siguen muriendo, desesperadamente. El Ministro de Ambiente se reunía en estos días con José Luis Gioja, presidente de la Comisión de Ambiente del Partido Justicialista (esto existe…). Y decía hacerlo con orgullo. Gioja, abogado espiritual de la Barrick, socio del cianuro de Jáchal, enemigo temible del agua cuyana. Los niños de San Juan toman agua de la canilla de la megaminería. Mientras tanto se discute el pago de la deuda. Que tomó la inmoralidad que se pasea hoy como si nada, presidiendo fundaciones de la gavilla internacional. Una deuda que les cuesta la vida y les costará la vida a las niñas y a los niños del norte profundo y olvidado. Donde no hay agua ni posnet para tarjetas alimentarias, donde no llegan los funcionarios ni Marcelo Tinelli ni Narda Lepes ni el Consejo Federal contra el Hambre. Si llegaran, sería un acting mediático para la foto. Nada más. Y la deuda se pagará, como siempre. Con sus vidas. Y tantas otras. Edición: 3938

Orfandad
Publicado: Jueves, 06 Febrero 2020 12:23
Orfandad

Por Silvana Melo (APe).- Veinte millones de mariposas monarca arrancan todos los años un viaje agotador y llegan a Michoacán para el día de los muertos. Acaso son, como sostiene la leyenda náhuatl, los espíritus de los niños y de los guerreros ancestrales que regresan los noviembres a recordarle al mundo que nada acaba. Nunca. Con ellas volverá, este noviembre, Homero Gómez González, el centinela de los santuarios, el hombre que puso el cuerpo ante los bosques para que las mariposas pudieran seguir volviendo año tras año a pesar de los taladores seriales, a pesar de los cárteles que encontraron la veta en el negocio del aguacate, a pesar de los que avanzan con la topadora para volver a sembrar maíz donde Gómez impuso el bosque. Porque a Homero Gómez lo asesinaron hace una semana y las mariposas están mudas desde ese día. Y en marzo se van. Ellas recorren 5.000 kilómetros desde Canadá a México para hibernar y reproducirse. Saben que en semejante viaje muchas quedarán en el camino. Y sus compañeras cargarán con su vida y con el espíritu de las que no llegarán. Con la belleza y la elegancia de sus alas negras y naranjas deslumbran a la buena gente y retuercen de rabia a los odiadores. Buscan para poner los huevos un árbol que se llama algodoncillo. Estragado por los pesticidas que utiliza la agroindustria, las mariposas se están quedando sin casas para habitar. Llegan a Michoacán después de meses de viaje, con las articulaciones y los músculos hechos trapos, si es que ellas tienen músculos y articulaciones. Y con las alas ardiendo. Allí las esperaba hasta este enero Homero Gómez, guardián de los santuarios, celador de los bosques que él mismo logró preservar de los taladores ilegales, de los sembradores indiscriminados de maíz, del negocio infernal al que los montes fastidian, obstaculizan, estorban. Y las mariposas, millones de espíritus de todos los tiempos ocupando las ramas como frondosos hostales, trayendo muertos indecentes a este tiempo: guerreras de la libertad, niños del sol, hombres del pan y la luz. Pero un día de enero Homero desapareció. Las mariposas llevaron la noticia fuera de las fronteras mexicanas. Ambientalistas de todo el mundo, científicos de las Naciones Unidas, gente de la buena de Estados Unidos, todos llamaron a México para pedir que lo buscaran. Recién entonces se organizaron grupos estatales de búsqueda. 16 días después, el 29 de enero, encontraron su cuerpo. Estaba asfixiado, en el agua, con un golpe mortal en la cabeza. Su esposa, Rebeca, no entiende la muerte. “Cómo van a matar a quien nos está dando vida”, repite y repite. Ellos viven –para sostener el presente en el que habla Rebeca- en una zona que antes era boscosa pero que la tala ilegal, el cultivo del aguacate (a la palta le dicen el oro verde de Michoacán) y otros que han ido rasurando de árboles lo que ahora es páramo. Por eso luchaba Homero. Por proteger los santuarios de las mariposas. Y poner el cuerpo para que su casa siguiera estando en pie cada noviembre. Por eso murió. Pocos días después apareció el cuerpo de Raúl Hernández Romero, guía del santuario El Rosario. Había desaparecido dos días antes de encontrar a Homero. Dos muertos en un solo enero para la orfandad de las monarcas. Que tendrán dos espíritus más para traerse este noviembre cuando vuelvan de a millones a recordarles a los que matan que nada acaba. Nunca. Y que los muertos, cuando han luchado, regresan mariposa y monarca para dar vuelta el mundo. Y el día en que lo den vuelta, ya se sabe dónde quedarán los postergados de la tierra. Edición: 3934

Impunidad estructural
Publicado: Viernes, 31 Enero 2020 13:33
Impunidad estructural

Por Alfredo Grande (APe).- Martin Castelucci fue asesinado el 2 de diciembre de 2006 tras días de agonía. Golpeado por un patovica. Conocí la lucha de su familia. Se organizó una fundación para preservar su memoria, Una de sus tareas era la formación de los vigiladores nocturnos. Pocos recordarán este asesinato, así como yo me olvido de tantos otros. Nos vamos más atrás en la flecha del tiempo y nos encontramos con una masacre. El hecho tuvo lugar el 8 de mayo de 1987 y fue conocida como “la masacre de Ingeniero Budge”. Fue uno de los primeros casos que generó movilización y organización barrial ante la impunidad policial y judicial. Todo tiene que ver con todo y para no escandalizarnos, lo que apenas es la cara visible de la hipocresía, es necesario empezar a sostener que no se trata de que “en todos lados hay gente buena y gente mala”. No es el análisis “caso por caso” cual decadentes psicoanalistas que reducen la lucha de clases a un psicofamiliarismo pequeño burgués. De lo que se trata es de bucear en los fundantes de la cultura para poner en superficie las lógicas institucionales que organizan la vida. Lo digo de otra manera: la patraña de los derechos humanos es otro de los caballos de Troya que la cultura represora ha inventado para que abramos las puertas de nuestras casas y nuestras almas a los asesinos. Desde los verdugos, hasta los funcionarios que dan las órdenes de exterminio. Adolf Eichman dijo que el actuaba de acuerdo a como imaginaba le iba a agradar al führer. Y si el nazismo es el absoluto mal, apenas es para poder convocarlo nunca en vano. “Son siete los niños wichí que no llegaron a vivir dos años y que se murieron de hambre y de sed en este enero. El agronegocio desmontó, en los últimos diez años, 1.200.000 hectáreas. Y desalojó a cien mil mujeres, hombres y niños que vivían, comían y se curaban bajo su techo frondoso. La frontera agropecuaria se empuja y se corre e irrumpen la soja y la transgénesis donde estaba el monte. Un pueblo entero entre los árboles queda desnudo e inerme. Y se va muriendo, poco a poco". Cámara de gas, desmonte, uso de agrotóxicos, hambre planificada, aguas contaminadas. Los letales caballos de Troya siguen galopando. Rita Segato señala la pedagogía de la crueldad. De la cual Paulo Freire y Alberto Morlachetti advirtieron hace décadas. Acuerdo. La pregunta necesaria es: ¿Quiénes son los pedagogos de la crueldad? Jorge Rafael Videla, señor de la vida, la muerte y de la sociedad rural, anticipó, cual profeta maldito, lo que denominó “la cría del proceso”. O sea: la continuidad de la dictadura cívico militar clerical empresarial por otros medios. Estamos asistiendo al “baby boom” de esa cría. La democracia reducida a sus aspectos formales, es funcional a esa lógica asesina. Sin ir más cerca: se aprueba una ley para pagar aquello que la denostada, insultada, vilipendiada, execrada gestión de Cambiemos y Estafemos logró construir. Sin beneficio de inventario. Ni con el mínimo pudor de acudir al fallo del juez Ballesteros producto del trabajo de investigación de la deuda que realizó Alejandro Olmos. El caballo de Troya sigue relinchando. “´El endeudamiento externo entre 1976 y 1983 sirvió para solventar negocios privados´. Esta afirmación se desprende del fallo del juez Jorge Ballestero dictado en junio de 2000, en la causa conocida con el nombre de su impulsor Alejandro Olmos, en la que se investigó el proceso de endeudamiento del país durante la última dictadura militar”. Como decía mi tío loco: tiene razón, pero marche preso. Tiene razón, pero poniendo estaba la gansa. Y los gansos. Y todos los pavos. Pregunta: “¿Quién le hace el juego a la derecha? ¿Los que pagan por la estafa o los que se niegan a pagar? Escuché al ministro de educación del rol de las escuelas para prevenir asesinatos de jóvenes. Y asombrosamente, que faltaba educación. El periodista que lo entrevistaba acordaba sin duda razonable. Pues mal: no se trata de lo que falta, sino de lo que sobra. Y lo que sobra es la pedagogía de todas las formas de la crueldad. El gatillo fácil es una pedagogía que pasó al nivel de licenciatura. La conocida “doctrina Chocobar”. La ministra de la cruel figura idealizando a una fuerza de seguridad que sale de cacería para enfrentar al alucinatorio político social conocido como “resistencia ancestral mapuche”. La ministra (y no digo ex porque me refiero a las instituciones y no a las volátiles organizaciones) es una de las educadoras calificadas de esa pedagogía de la crueldad. Que no conviene olvidar que es la planificación sistemática del sufrimiento. No diferenciar violencia de crueldad es suicida. Porque mal que les pese a los enigmáticos ultra pacifistas, el único antídoto contra la crueldad es la violencia para resistirla. Recién después habrá espacio para que la lógica del amor y los vínculos amorosos pongan lo que falta y podamos pisar y disfrutar las calles nuevamente. Seguimos deplorando los efectos, apenas para encubrir las causas. La más importante: la impunidad estructural. La que logró el Alzheimer político de olvidarnos de Cabezas. De Julio Jorge López. De Luciano Arruga que con su nobleza nos mostró la pedagogía de la crueldad de la bonaerense. De los heroicos combatientes contra dictaduras y democracias asesinas y saqueadoras, para ser rotulados por la canalla fascista como “delincuentes subversivos”. Pero al que mandó asesinar con drones, ni siquiera se le retira el saludo. La impunidad estructural llegó para quedarse. Tenemos al caballo de Troya galopando en nuestras calles, en las empresas transnacionales y no tanto, en los bancos, en los tres poderes del estado, en el estado, en el empresariado, en el movimiento obrero organizado, en los sótanos de nuestra santa madre, en los zaguanes de las fuerzas de seguridad. El pago de la estafa externa que ha generado una colosal deuda interna es el último logro de la impunidad estructural. Son las 5 de la mañana. Estoy insomne. Puedo llegar a rectificarme. Pero mi convicción en este momento es que el caballo de Troya de la impunidad estructural es inmortal. Y en esa convicción también rindo homenaje a los familiares, sobrevivientes, abogados, militantes, que con mucha prisa y sin ninguna pausa combaten todos los establos donde el caballo seguirá buscando el refugio que la cultura represora no deja de brindarle. Edición: 3931

El olor de la memoria
Publicado: Jueves, 13 Febrero 2020 18:08
El olor de la memoria

Por Claudia Rafael(APe).- Aturden los medios con su cantinela imparable en esa carrera feroz por la multiplicación de videos. En la soledad de la habitación, lejos de la adrenalina de la sangre que vende, ella huele una remera, quizás un pantalón. Probablemente se aferre a esa ropa en un abrazo demasiado flaco, que no tiene devolución. Un abrazo que duele. Pero no como esos abrazos que duelen porque estrujan, porque son de ida y vuelta, porque entrelazan cuerpos cálidos o sudados. Su abrazo duele porque es el abrazo de la soledad. Porque es el abrazo vacío. Graciela Sosa, la mamá de Fernando, contó que esta semana le entregaron la valija de su hijo. “Yo la había cargado con tanto amor, que me devuelvan a mi hijo en un cajón y me traen el bolso. No es fácil sacar cada ropa porque había ropa sin lavarse. Lo olía, la ponía para oler y me tiraba arriba. ¿Por qué le hicieron esto a mi hijo?”. Quizás nunca lave esas prendas en un intento denodado y vano por retener a su niño. Es el olor de los amores. Ese olor intenso al que uno se aferra para retener, para recordar (que no es una palabra simple. Que implica volver a pasar por el corazón).Ese olor al que apelan los exiliados, los sobrevivientes, los migrantes. Los que viven a pesar de que los crueles hayan arrebatado la vida. Los que cantan, como resignificó Víctor Heredia acerca de su hermana María Cristina, que “a veces siento risas y un perfume en el aire como de mandarinas”. No se trata sólo de un aroma el que Fernando dejó en esas ropas. Es su esencia. Es el sudor de su piel. Es la huella de su paso por la vida. Es el olor de ese cuerpo joven, vibrante, amado. Es la prueba concreta, más allá de la infinita colección de anécdotas, instantes, recuerdos, palabras dichas o no dichas, tequieros repetidos hasta el hartazgo, desgarros, mates compartidos, fotografías, rebeldías, besos, risas, llantos acompañados. El olor llegó encerrado en una valija. Entró nuevamente a la casa su olor. Sólo el olor. Sin él. Guardado en esa misma valija que había partido sin ser más que una simple valija casi un mes atrás. Y ahora, esa simple valija llena de ropa limpia y usada desparramó el olor de su niño por toda la casa. Sin pedir permiso y para quedarse. Edición: 3939

Exterminio por goteo
Publicado: Martes, 11 Febrero 2020 18:25
Exterminio por goteo

Por Sibila Camps (APe).- Hace exactamente 36 años murieron por desnutrición dos niños wichí en la comunidad La Puntana, en el Chaco salteño (cerca de Santa Victoria Este y del límite tripartito), y debieron evacuar a varios más, como también a personas adultas, por la misma causa. Nadie aseveraría que eran las primeras muertes por desnutrición, pero hacía apenas dos meses que habíamos recuperado la democracia y fueron las primeras en ese período. Salta estaba gobernada por el peronista Roberto Romero, los fondos nacionales iban hacia las provincias radicales, y el secretario de Salud Pública de Salta –entonces no era Ministerio–, el doctor Enrique Tanoni, tuvo en cuenta aquello de que "el que no llora, no mama", y salió a batir el parche con la intención de conseguir ayuda económica. Me mandaron a cubrirlo, con amplia libertad; justo había estado en esa zona seis meses antes. Total libertad de circulación y apoyo logístico me brindó Tanoni, un gran sanitarista –había sido discípulo de Oñativia y consultor de la OPS, entre muchas otras cosas– de quien me hice amiga y aprendí muchísimo. Hice también otras notas sobre la problemática sociosanitaria de la provincia; una de ellas en el pequeño hospital de Colonia Santa Rosa, a unos 45 km al sur de Orán. Cuando terminé la recorrida tuve que salir a llorar: ninguno de las y los pacientes tenía por qué estar allí. Siguen intactos mis recuerdos de ese hospital y de otras notas que hice en ese viaje, que cambió por completo mi escala de valores. Volví varias veces al Chaco salteño. Cada vez más pelado por la rapiña de maderas nobles y para el cultivo de soja (la aplicación de la Ley de Bosques, te la debo). Por esa razón cada vez más desertificado y por lo tanto, cada vez más vulnerable a inundaciones. Los territorios de las comunidades, cada vez más recortados, más parecidos a isletas, cada vez con menos fauna. Lo único intacto es el racismo. Continuaron muriendo niñas y niños indígenas. Por desnutrición o por deshidratación: ninguna comunidad tiene ni recibe agua potable; y eso no lo resuelve la medicina indígena, ni la alopática, ni la homeopática: sólo la comida y el agua seguras y en cantidad suficiente. En lo que va del año ya murieron 8 niñas y niños por desnutrición, 6 de ellos de la etnia wichí; parece que el goteo se va acelerando. Fotografía: Grete Stern, Chaco Salteño, 1964 Edición: 3937    

La pesadilla
Publicado: Lunes, 10 Febrero 2020 13:17
La pesadilla

Por Carlos del Frade (APe).- “…Se conmueven del Inca las tumbas, y en sus huesos revive el ardor, Lo que ve renovando a sus hijos de la Patria el antiguo esplendor. …¿Y cuál lloran, bañados en sangre Potosí, Cochabamba, y La Paz?...”, decían los versos originales del himno nacional argentino. La poesía que promete alcanzar la gloria cuando en el trono de la vida cotidiana esté la noble igualdad. Aquellas palabras hacían eje en la lucha revolucionaria iniciada por los pueblos originarios en tiempos del estado inca. Por esos sueños colectivos inconclusos sangraron y murieron Castelli, Belgrano y Güemes. Las nenas y los nenes wichi que mueren de hambre en Salta, en Argentina, constituyen la realidad de las pesadillas que demolieron las esperanzas de esos tres fantasmas hoy devenidos en estatuas y nombres de avenidas, plazas y pueblos. Los lejanos abuelos de las nenas y los nenes wichi que se mueren de hambre en Salta, en Argentina, en el país de la comida para cientos de millones de habitantes del planeta, fueron las primeras personas que le pusieron el cuerpo a la idea de la revolución y la igualdad. -Sin que nadie les mandase, los indios de todos los pueblos, con sus caciques y alcaldes, han salido a encontrarme y acompañarme, haciendo sus primeros cumplidos del modo más expresivo y complaciente, hasta el extremo de hincarse de rodillas, juntar las manos y elevar los ojos, como en acción de bendecir el cielo – relató Juan José Castelli a la Junta de Buenos Aires. -Yo me intereso por vuestra felicidad no sólo por carácter, sino también por sistema, por nacimiento y por religión…es tiempo de que penséis por vosotros mismos, desconfiando de las falsas y seductivas esperanzas con que creen asegurar vuestra servidumbre. ¿No es verdad que siempre habéis sido mirados como esclavos y tratados con el mayor ultraje, sin más derecho que la fuerza ni más crimen que habitar en vuestra Patria? – escribió el mismo Castelli en una proclama el 5 de febrero de 1811. Por su parte Belgrano, en sus desesperadas cartas a Güemes, anticipaba el desprecio de los negocios del puerto para con las hijas y los hijos de la revolución: “atúrdase V., en la Aduana de Buenos Aires hay depositados efectos cuyo valor pasa de cuarenta millones de pesos; vea V. si lográsemos que se extrajeran para el Interior, como tendríamos los fondos del Estado por derechos cinco millones que todo lo alentarían”. Para el historiador Carlos Aramayo, “lo que jamás le perdonarán a Belgrano, es que en 1818, avala el pedido de Güemes para institucionalizar el llamado fuero gaucho por el cual cada uno de los peones que prestaban servicio en la guerra por la independencia debían ser tratados como hombres libres y no responder entonces a los caprichos de los señores feudales de Salta, Jujuy y Tucumán. Eso genera un odio de clases contundente contra Belgrano y, obviamente, contra Güemes”. He allí la explicación de dos hechos poderosos de la historia argentina que solamente pueden comprenderse en el lugar donde sucedieron. Belgrano, el vencedor de Tucumán, es engrillado y detenido por el gobernador Aráoz porque él forma parte de la clase social que apoyó a los realistas cuando se produjo el éxodo jujeño. Y de la misma manera, los Saravia y otras familias salteñas que siempre estuvieron mejor con los realistas, traicionarán a Güemes y lo emboscarán en cercanías de la ciudad en junio de 1821, provocándole la muerte. -Es la misma clase social la que abandona a Belgrano y mata a Güemes. Y la razón es uno de los documentos menos conocidos de la historia argentina, uno de los más profundos, el fuero gaucho. Un documento de emancipación social que hasta el día de hoy tiene vigencia a la hora de pensar la realidad laboral y existencial de los pueblos originarios en estos lugares donde aportaron muchísimo para llevar adelante la epopeya de la independencia – dice Aramayo. Para el investigador, la guerra de la independencia fue “la única guerra revolucionaria que protagonizaron las masas populares y sus jefes y cuyo escenario principal fueron el actual territorio del Noroeste Argentino y el Alto Perú, hoy República de Bolivia. Existen distintas apreciaciones sobre la cantidad de combates y batallas que se libraron en territorio salteño y jujeño. Según el Archivo Capitular de Jujuy, que estudió Ricardo Rojas, fueron 159, de las cuales 124 se libraron en Jujuy. En un reciente trabajo, Rodolfo Campero, dice que en total fueron 231”. En el año 2012, cuando se cumplieron doscientos años de la bandera izada por el desesperado Belgrano, la investigadora María Lapasset anticipaba la muerte de las nenas y los nenes wichi. -Hoy tenemos al 20 por ciento de las chiquitas y chiquitos que viven en la ciudad capital desnutridos. Y eso no es resultado de nada raro. Se trata que les falta comida. Y no hay que ir a Harvard para diseñar una política correctiva. Hay que darles de comer. Pero lo que falta es decisión política. Y eso es intencional – decía con firmeza, sin levantar la voz, pero cargada de sensibilidad y sapiencia la médica cardióloga dedicada a la pediatría y dirigente de la Asociación del Personal de la Salud de Salta, María Lapasset. Ahora, a doscientos años de la muerte de Belgrano, aquellas palabras de Lapasset fueron proféticas cuando advertía: “Acá hay grupos que padecen la injusticia y la desigualdad más que otros, por ejemplo, las mujeres, los chicos y las mujeres aborígenes que, en gran número son analfabetas. No hace mucho se hizo la denuncia de los chicos muertos en hospitales públicos justamente por la falta de alimentación adecuada”, dice María. Uno de cada cinco chicos que nace en Salta capital no come bien y eso repercutirá en su desarrollo intelectual y físico. Las nenas y nenes wichi que mueren de hambre en Salta, en Argentina, son la expresión más clara de la vitalidad de las pesadillas que marginaron, mataron y traicionaron a Castelli, Belgrano y Güemes. Las nenas y nenes wichi que mueren de hambre en Salta, en Argentina, deberían generar una fenomenal movilización en contra de tanta hipocresía institucionalizada. Pintura: "Nuestra fuerza".  José Luis Soto González (Muralista mexicano) "Mujeres wichí". Victoria Grehan Edición: 3936

Mínimo, Vital y Móvil
Publicado: Viernes, 07 Febrero 2020 12:54
Mínimo, Vital y Móvil

Por Alfredo Grande(APe).- En el primer aforismo con el cual comienzo este texto, estoy parafraseando a John William Cooke. A mi entender, y pienso que en el de muchos, el que más profundamente entendió que el peronismo necesariamente se cruzaba con la revolución socialista. Eva Perón sentenció lo mismo. Quizá justamente por eso. Para Eva Y Cooke seguro que fue deseo, pero como sabemos, cuando los deseos son expropiados de la tierra que los germinó, devienen mandatos. Ya no vienen de adentro, sino de afuera. Ya no suben, sino que bajan. Y así fue exterminada la juventud maravillosa, las organizaciones especiales, y todo aquello que pudiera acercarse a la profecía de la patria socialista. Nunca olvidaré, simplemente porque no quiero olvidarlo, al ministro de trabajo Otero, cuando dijo de la Juventud Trabajadora Peronista. “De jóvenes tienen algo, de trabajadora poco y de peronistas, nada”. Viniendo de un burócrata de la derecha, fue un elogio. Pero fue una de las tantas formas de fabricar el relato de la futura masacre. También tuvimos nuestro holocausto y muchos cómplices, coparticipes, y colaboradores, con la misma ferocidad de los rugbiers asesinos, siguen disfrutando del vellocino de oro de la impunidad. Don Ricardo Balbín, que fue a despedir no a un adversario, sino a un amigo, y luego delató a trabajadores hablando de la “guerrilla fabril”. Décadas de democracia pero la ya no tan nueva y apenas gloriosa nación ha condenado a muerte a millones de sus habitantes. Décadas de robar para la corona lograron el siniestro milagro. Los 4 últimos años perfeccionaron las herramientas financieras pero ya se habían usado con prisa y sin pausa. Recordemos la sustentabilidad de la ley de entidades financieras del Hitler de la economía, el hacendado Martínez de Hoz. El presidente se pregunta por qué en un país que produce alimentos para 400 millones de personas no puede alimentar a 15 millones. Esperando la respuesta estamos.El hambre es un crimen y por lo tanto hay criminales de la paz democrática. Jamás serán llevados a juicio por crímenes contra la humanidad. Todas las críticas y reproches al gobierno anterior, agarra a más de uno retrocediendo en chancletas. Desde el que se abstuvo en el balotaje, pasando por los que hicieron una alianza electoral, y siguiendo por los cómplices pusilánimes que ni una huelga general hicieron. Una columna vertebral con grave osteoporosis. Nunca está de más y siempre está de menos, recordar situaciones concretas. Y escribirlas como lo hace Claudia Rafael.- "Son trece las familias de la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra) que perdieron todo. Una treintena de integrantes entre niños y adultos. Trabajadores que salvaron sus vidas mientras las llamas ganaban por entero a las casillas de madera en las que viven. Alquilan las pocas hectáreas en las que buscan producir contra corriente. Con la precariedad en la infraestructura a la que empuja esa vida nómade que implica mudarse cada dos o tres años y empezar de nuevo una y otra y otra vez. Y no es una tragedia azarosa. No es una catástrofe ni un accidente".  Como estamos llenos de malos entendedores, no pidamos más palabras. Son suficientes y son lacerantes. Pero hay una palabra, bueno, tres, que quiero rescatar: “Menem lo hizo”. La autoría de la continuación del arrasamiento que la dictadura hizo por otros medios. Menem con su pacto con Bunge y Born, el inolvidable Rapanelli, al cual la revista Humor® lo caricaturizó como el guasón. Aquel que se operó las nalgas y orgulloso decía que robaba para la corona. El dron Dromi que confesó sin marearse que la Argentina estaba de rodillas. El salariazo y la revolución productiva que como la revolución de la alegría, nunca llegaron. La convertibilidad, delirio monetario por el cual un peso era igual a un dólar, pero sólo en territorio nacional. En el exterior, dólar. Para nosotros, cuasi monedas. Ya lo dije: sin Menen no hubiera habido Macri. Acepto que no fue todo el peronismo. Pero nunca lo expulsaron, o al menos pudieron declararlo persona no grata, incluso declararlo no persona. Declararlo “comadreja de los llanos” como lo bautizara el “otro” Pino. La venta de las joyas de la abuela, al decir de Horacio Verbistky, o sea, las empresas del estado. Patrimonio de toda la gran masa del pueblo que cantaba su decisión de combatir al capital. Incluyendo Yacimientos Petrolíferos Fiscales, con el apoyo entusiasta del que era gobernador de Santa Cruz. Se podrá decir que Menem es mínimo, pero desde su lugar permanente en el senado, al modo de un senador vitalicio, su voto sigue siendo codiciado. Y entró en la foto con la actual presidenta del Senado. Se podrá decir que Menen ya no es vital. Pero la vitalidad se la dio Macri, cual vampiro que siguió succionando poder y dineros populares. Se podrá decir que es inmóvil. Pero tiene la movilidad que el capitalismo les da a sus mejores sicarios. Estamos en el primer mundo y llegaremos en una hora a Tokio. Eso sí: a Mar del Plata son 9 hs. La movilidad de los pactos perversos que algunos llaman consenso y gobernabilidad. Y estén seguros que muerto Menem no se acabó el Senado. Su sombra infame seguirá visitando la cámara que tanto deshonró, que aunque no fuera el único, sí fue el mejor. Y si alguien les pregunta: ¿Cómo fue posible que Macri llegara a presidente? Me permito sugerir una respuesta: Menem lo hizo. Edición: 3935  

El fuego no podrá
Publicado: Martes, 04 Febrero 2020 15:15
El fuego no podrá

Por Claudia Rafael (APe).- Son trece las familias de la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra) que perdieron todo. Una treintena de integrantes entre niños y adultos. Trabajadores que salvaron sus vidas mientras las llamas ganaban por entero a las casillas de madera en las que viven. Alquilan las pocas hectáreas en las que buscan producir contra corriente. Con la precariedad en la infraestructura a la que empuja esa vida nómade que implica mudarse cada dos o tres años y empezar de nuevo una y otra y otra vez. Y no es una tragedia azaroza. No es una catástrofe ni un accidente. Las trece familias son una fotografía de una realidad que se repite y se propaga como una epidemia. “El incendio empezó a eso de la 1.30 de la mañana y no pudimos salvar nada. Como nuestras casas son de madera el fuego se expandió muy rápido", contó Mario Delgado a la revista Cítrica el último día de enero. Sólo cenizas y negritud perduró en esa tierra en la que producen tomates, lechugas y un abanico de verduras de hoja. Pero hay un modelo extractivo que no perdona. Que castiga de uno u otro modo. En ocasiones, con una espada de Damocles que pende sobre sus humanidades mientras juntan, peso sobre peso, los 10, 11 ó 12.000 pesos de alquiler por hectárea. En otras, porque por la misma decisión sistémica que los hace ir, como eternos peregrinos, de una tierra a otra cada dos años, las construcciones son endebles, inseguras, vulnerables. Y un chasquido de dedos, una chispa que fulgura, un rayo que nunca falta, un fueguito que empuja el viento se encargan de destruir. Como un karma. Como una plaga que repta. Como un tsunami que en pocos minutos se torna imparable. En el siglo XX –suele decir Carlos Vicente- la humanidad perdió el 75 por ciento de la biodiversidad agrícola que el campesinado fue creando a lo largo de los últimos 10.000 años. ¿La responsable? “La violencia de la agricultura industrial”. Como diminutas briznas en el medio de plantaciones millonarias, los trabajadores de la tierra parecen quijotes dispuestos a trabajar, día tras día, hora tras hora, contra las prácticas que seis décadas atrás instaló el modelo extractivo como hegemónico. “Si entendemos que lo que producimos va a llegar a la mesa de otra persona, ahí está la clave”, dice convencido un productor agroecológico del cinturón La Plata. Las trece familias, como tantas otras que padecen la misma suerte con una sistematicidad férrea, son las víctimas de la lógica del mercado. “Tenemos una enorme precariedad y prohibiciones para la construcción de viviendas de material. Por lo tanto, las casillas son de madera. La mayoría de los compañeros lo toman como parte de la batalla diaria pero implica arrancar de cero cada tanto”, asegura Rubén desde la UTT. Y no pueden edificar por la sencilla razón de que los poderosos temen que una construcción de material, firme y sólida, pueda atentar –expropiación o usucapión mediante- contra los dueños de los territorios y de las leyes. Hoy esas familias que se quedaron sin nada necesitan heladeras, cocinas, garrafas, muebles, ropa, camas (*) Mientras se sigue amasando el sueño para el acceso a la tierra. Y que vuelva a manos de quienes la trabajan. Las y los que son parte de la historia que busca romper con la lógica bélica y binaria que violenta el suelo para redoblar ganancias. Fotos: Revista Cítrica Para acercar donaciones: - Monte Grande, Zona Sur, Arana 293, Lunes a Viernes de 9 a 20hs, Sábados de 9 a 19hs;- Almagro, Caba, Av. Diaz Velez 3761 y Bulnes, Lunes a viernes de 9 a 20hs, Sabados de 9 a 19hs;- La Plata, Calle 1, altura 612, entre 44 y 45, Lunes a Sábados de 9 a 20hs;- Villa Devoto, Caba, Calle Habana 3277, Miércoles a Sábados de 9.30 a 20hs;- Mayorista Agroecológico, Calle 12 de octubre 761, Avellaneda. Lunes, miércoles y viernes de 7am a 12hs. Edición: 3933

────────────────────

Galería fotográfica

 

────────────────

────────────────────

────────────────────

────────────────────

Hechos en imágenes

────────────────────

Hambre

 Son siete los niños wichí que no llegaron a vivir dos años y que se murieron de hambre y de sed en este enero. 


Natalia Melmann

A 19 años de su secuestro, violación y asesinato, la familia de Natalia Melmann sigue reclamando justicia.


Colombia

Enero de 2020 es, hasta el momento, el mes más violento en contra de líderes sociales, políticos y comunales en los últimos cinco años en Colombia.


Lago Escondido

Comenzó la 5º Marcha por la soberanía del lugar que cercó Joe Lewis.Reclaman la apertura de los caminos que conectan la Ruta Nacional Nº40 con el lago.


Luciano

Se cumplieron 11 años desde el secuestro, desaparición y homicidio de Luciano Arruga. El pibe que le dijo que no a la policía.


────────────────────

────────────────────

Libros de APE

Revistas de APE