Para el juez Daniel Morbiducci, insistir con la baja de la edad de punibilidad no es sólo un error: es una decisión conscientemente injusta. Es castigar a niños y adolescentes por aquello que el propio Estado no supo, no pudo o no quiso garantizarles a tiempo. Es violencia institucional con ropaje legislativo. Lo dice en su carta abierta a los legisladores.
