En cajas de zapatos, que son los archivos de la gente sencilla, se guardan fotos, cartas, dibujos de niños amados y partecitas de existencias de gran valor afectivo. El, portador de aquellas cajas que llevan el nombre de su madre, peregrino de miles de palabras de cientos de personas sobrevivientes y obstinadas, está a punto de saber si habrá una alegría en sitios desconocidos del Universo.
