La niñez es la Patria es una idea. Pero no cualquier niñez, escribe Alfredo Grande. Solo si la niñez es comunitaria, solidaria, alegre y compartida. Esa niñez tiene su catedral: la Plaza. Pero no cualquier plaza. La plaza sin herrajes, sin horarios, sin restricciones. Y el jugar es la marca de la niñez comunitaria.
