Si el refugio donde nacía hubiera estado en Palestina, difícil que sobreviviera a las bombas del estado de Israel. Los tres reyes no hubieran podido ingresar ni con la Cruz Roja. Si se le ocurriera nacer en algún suburbio de la Argentina del tercer milenio, es posible que le toque al borde de un basural. Hoy los Herodes crecen y se multiplican.
