Hay causas judiciales, como la de Laguna Paiva, que funcionan como una fotografía de las políticas represivas del país que arrancaron mucho antes de marzo del 76. Allí se da cuenta de los secuestros, el abandono y los abusos sexuales contra las niñas, niños y adolescentes. Y que el golpe se concretó para favorecer al capital y las empresas privadas.
