El Manifiesto de la Reforma de 1918 resolvía llamar “llamar a las cosas por su nombre”. La Guerra Cognitiva y las ultraderechas han modificado ese rumbo. En "1984" las torturas las llevaba adelante el Ministerio del Amor. La Triple A surgió del Ministerio de Bienestar Social. La Libertad Avanza sobre las libertades, es decir que retrocede. La cultura represora no llama a las cosas por su nombre.
