La Rioja peregrinó a 50 años del martirio de monseñor Angelelli. Que siempre es incómodo para el poder. “Con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio" evidenció la explotación de los sectores dominantes. Se decía en las ceremonias: “el compromiso con la verdad desestabiliza los privilegios de los poderosos. Transforma la fe en un acto peligroso”.
