Hay que admitir que las cosas cambiaron, plantea Raúl Zibechi. Que ahora el imperio está haciendo de nuestra región su plataforma para no hundirse. La clave para resistir radica en los movimientos, en los pueblos, en los diversos abajos. No será fácil porque la asimetría de poder es demasiada. Habrá que hacerlo en colectivo, sabiendo que estamos caminando sendas que nadie ha pisado antes.
