Fue una de las primeras viviendas apropiadas en ser recuperadas: “La casita de los ciegos”, símbolo de la memoria en Rosario. Pertenecía a Emilio Etelvino Vega y María Esther Ravelo, los dos ciegos y secuestrados en 1977 junto a su hijo Iván, quien fue entregado a familiares días después. El recuerdo de Osvaldo Bayer sobre aquella historia.
