El gobierno dio la última estocada y habilitó la anunciada privatización de AySA y el corte del suministro en caso de adeudar facturas. En un país con 7 millones sin acceso al agua y otros 20, sin acceso a cloacas. La candidata favorita es Mekorot, empresa estatal de agua de Israel, denunciada por limpieza étnica y apartheid de agua en Palestina.
