Por Carlos del Frade

(APe).- “…como a los nazis les va a pasar, donde vayan los iremos a buscar…”, cantan las pibas y los pibes que compusieron el principal sujeto social de la quinta marcha nacional contra el gatillo fácil por las calles de Rosario, la ex ciudad obrera.

Los versos y la música ya tienen casi cuarenta años.

Hacen mención a los nazis made in Argentina que supieron conseguir las inversiones en asesores franceses, primero y estadounidenses después. Desde el Batallón 601 de inteligencia del Ejército a los pliegues corruptos y asesinos de las fuerzas de seguridad del presente. Cantar lo mismo que hace cuarenta años genera sentimientos encontrados. La persistencia de la impunidad, por un lado y, por otro, el reciclaje de la lucha y la esperanza.

Un grupo de chicas y chicos simulan fusilamientos en cada esquina y sus compañeras y compañeros reparten poesía: “Más poesía, menos policía. Cada uno tiene su pedazo de tiempo y su pedazo de espacio, su fragmento de vida y su fragmento de muerte. Pero a veces los pedazos se cambian y alguien vive con la vida de otro, o alguien muere con la muerte de otro. Casi nadie está hecho tan sólo con lo propio. Pero hay muchos que son nada más que un error: están hechos con los trozos totalmente cambiados”, dice el papelito.

Al frente de la marcha están los familiares de las víctimas de la brutalidad policial, el anverso de la moneda de la secta de las manos en la lata de la que hablaba Rodolfo Walsh.

Entre esos cuerpos y esas miradas cosidos y cosidas por el dolor, están las y los parientes de Juan Cruz Vitalli, un chico de solamente 23 años, fusilado el 12 de mayo de 2019 por integrantes de La Santafesina SA, entre ellos el comisario Sergio Di Franco, en la ciudad de Capitán Bermúdez, donde todavía trabaja la empresa Celulosa Argentina.

A las pocas horas de la marcha, la impunidad demuestra que es capaz de imaginar nuevos senderos.

Di Franco, el comisario detenido y acusado por el crimen de Juan fue beneficiado con prisión domiciliaria.

Así se resolvió en un acuerdo entre la defensa del ex jefe de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional XVII y la Fiscalía. El policía está acusado por haber disparado contra el joven cuando éste evadió un control de rutina, en mayo pasado.

Según se indicó desde el Ministerio Público de la Acusación, la morigeración de la prisión preventiva acordada será por el término de 90 días, tiempo en el que estarán en proceso pericias solicitadas por ambas partes a la espera de resultados". Al mismo tiempo, se indicó que la decisión se tomó con conocimiento de la familia del chico, quien tenía 23 años en el momento de su muerte.

Hay que repetir que Vitali murió tras el disparo de Di Franco, la madrugada del domingo 12 de mayo de 2019, en Capitán Bermúdez. Fue luego de que el muchacho evadiera un control vehicular y fuera perseguido por varios uniformados. Cuando Juan Cruz estaba por entrar a un domicilio de la zona de Montevideo al 400, de la localidad, recibió un impacto de bala.

El gatillo fácil tiene el privilegio de la prisión domiciliaria.

En diciembre, en medio de un saqueo que no se detiene, la llamada democracia argentina cumplirá 36 años.

Desde entonces al presente, las canciones que buscan terminar con los nazis criollos se repiten, generación tras generación, tal cual se multiplican las astucias de la impunidad.

Casi cuatro décadas después, las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales protegen a sus nichos asesinos y corruptos.

Es hora de profundizar el control democrático de estas fuerzas de seguridad. Que las legislaturas de las principales provincias argentinas, como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán y Mendoza tomen el compromiso de enfrentar esas sociedades en las que conviven las peores mafias. Ya está demostrado hasta el hartazgo la imposibilidad de controlar a las fuerzas policiales provinciales solamente desde los ejecutivos.

La pibada seguirá cantando y protagonizando su búsqueda de justicia con los viejos versos de principios de los años ochenta pero si la política no enfrenta a esas mafias uniformadas es posible que no solamente se multipliquen los chicos ausentes del cosmos muy antes de tiempo como Juan Cruz Vitalli sino también que comisarios como Di Franco gocen de los privilegios de una justicia tan miedosa como cómplice.

Edición: 3936

Recién editado

Libros de APE