El pensamiento híbrido -dice Alfredo Grande- surge de los autos híbridos. Eléctrico y naftero según circunstancias. El pensamiento híbrido analiza la realidad desde “corea del centro”. Considera que los extremos son peligrosos. Y pretende lo mejor de cada opción. Finalmente, no opta por ninguna, hace corto circuito y se queda sin nafta.
