Habían soñado que la selección ganara el mundial, que otros cinco millones coparan las calles y que Messi y el resto salieran al balcón de la Rosada. Que esa foto fuera campaña para 2027. Fueron torpes, incompetentes. Messi dijo que jugaron para la gente que no llegaba a fin de mes. Un funcionario voló desesperado para ver la final. Pagó miles de dólares.
