Los parásitos de la riqueza

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Por Carlos del Frade

(APe).- Mientras se amontonan en el Congreso de la Nación los proyectos que apuntan a bajar la edad de imputabilidad de los pibes, en diferentes puntos de la geografía argentina se multiplican otras condenas.

 

En la bella provincia de Corrientes, por ejemplo, las cifras existenciales muestran que los más perjudicados son aquellos que alguna vez fueron nombrados como los únicos privilegiados.

Paradojas de un país que ya no es el mismo.

Un país robado que disfraza su cobardía de no querer recuperarse a través de los chicos.

“¡Chau lombriz!”, era el nombre del plan lanzado en el año 2006 por el ex Ministro de Salud, Ginés González García, que tenía el objetivo de desparasitar a la población infantil.

El plan no funcionó.

La información dice que algo sigue sucediendo en contra de las nenas y nenes correntinos.

A poco más de 3 años de aquella iniciativa el plan nacional desapareció.

Mónica Miranda, la titular del Departamento de Bioquímica del Ministerio de Salud Pública de la Provincia, señaló que hace más de un año “se decidió suspenderlo porque fracasó como programa, no se cumplieron con todas las etapas previstas, que eran cuatro; en la mayoría de las provincias se llegó a la segunda, aunque en Corrientes se pudo llegar hasta la tercera”.

Al describir el universo de pibes afectados, la profesional dijo que “son niños que están en permanente contacto con la tierra, descalzos; viven en condiciones higiénico sanitarias deficientes, en viviendas hacinadas”.

Miranda indicó que el 80 por ciento de los niños padece parasitosis, aunque en algunas zonas se logró reducir en un 60 por ciento, en el marco del programa provincial de desparasitación masiva.

De acuerdo a una investigación de la Universidad Nacional del Noreste a través del trabajo de la Facultad de Medicina, se ha comprobado que “la enteroparasitosis, el bajo peso y la anemia siguen siendo patologías frecuentes en niños. Determinaron que los grupos de bajos recursos están más expuestos y hasta consideran que estas patologías pueden derivar en problemas de conductas y bajo rendimiento intelectual”.

Para los estudiosos de la Facultad, “si lo afecta en etapas críticas de su crecimiento, puede resultar en una alteración permanente de las funciones del cerebro y su plasticidad, así como en su inserción social”.

Agregaron que “la posibilidad de que estas patologías puedan acontecer en los niños se relaciona con factores como la abundancia de las formas infectantes en el medio, las condiciones climáticas, la población de animales, la conducta de las personas, la educación, saneamiento ambiental, nivel socioeconómico y accesibilidad a sistemas de salud que hacen posible el desarrollo de las mismas”.

Para los investigadores, “estas patologías pueden derivar en otras innumerables deficiencias que ejercen un efecto devastador en el crecimiento corporal y el sistema nervioso central del niño, impactando en el desarrollo intelectual y conductual”.

En la provincia de Corrientes no retroceden los parásitos porque sigue impune e invicta la concentración de riquezas en pocas manos.

Fuente de datos:
Diario El Litoral - Corrientes 09-06-09

Edición: 1533


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