Más resultados

Por Mauricio Cornaglia
(APe).- Trampa-Malmenorista podría ser un apellido compuesto. Posibilismo, Conformismo, Resignación, los integrantes de esa unidad familiar.
Pongamos que es una familia que supo dejar para otros momentos (nunca llegaron) los debates serios, los cuestionamientos necesarios, los repudios urgentes sobre las muchísimas políticas impulsadas y sostenidas por cierta dirigencia, durante las primeras décadas del siglo XXI en aquel hermoso terruño (casi desaparecido) llamado Argentina.
Con la idea fuerte de recuperar ese país del sur global (actualmente gobernado por las lacras más lacras), la familia Trampa Malmenorista, estaría dispuesta (una vez más) a hacer lo necesario para lograr el objetivo que los libre de tanto mal.
Todo hace suponer que la receta será la misma. La lección está aprendida de memoria.
Los seres que gobernaron durante largo tiempo el octavo país más extenso del planeta, uno de los más biodiversos, con variedad de climas y geografías, rico, riquísimo, lograron convencer a millones, que debían conformarse con lo establecido. Por supuesto, en silencio y sin cuestionamientos.
Que lo propuesto, mostrado y ejecutado era lo posible, y que quienes exigían más, eran unos irresponsables, “anti” esto o aquello.
La entrega voluntaria, sostenida y férrea de quienes sólo se dedicaron a aplaudir lo bueno, defender lo indefendible y pelearse hasta con sus seres más amados, derivó en cabezas y cuerpos resignados.
Y es por demás de sabido que cuando eso ocurre, cuando se está convencido/a de que nada puede ser cambiado o mejorado. Cuando se interpreta que de nada sirve luchar, encontrarse con otras/os, organizarse, debatir y tratar de parir alternativas superadoras, se termina aceptando lo menos malo, que no es lo mismo que el “bien mayor”, lo cual celebraríamos.
Para su sostenimiento, los mismos argumentos de siempre: no decir, no señalar, no cuestionar. Para no allanarle el camino a males mayores (queda claro).
Una flagrante extorsión, que obliga a la postergación de debates importantes. Porque nunca es tan importante lo importante. Nunca será tan importante como lo urgente.
Derrota cultural, dirían en mi barrio.
Entonces, hasta el capitalismo deja de ser la “peste”. A tal punto que se renueva la idea de diversos capitalismos. Y por supuesto, hay que pregonar el “serio” o el “más humano”.
Derrota cultural, dirían en otro barrio.
Aunque, entre otras muchas cuestiones, millones se hayan convencido que la batalla se estaba ganando por desenmascarar un poco más a Clarín, por un lado, y Paka-Paka más Conectar Igualdad, por otro.
Entonces, todo pero todo vale. Poco importa la corrupción propia, porque otros son o seguramente serán más corruptos. Poco importa que algunos elegidos (por nadie), decidan quienes le darán continuidad al ¿proyecto?. Y entonces, millones aceptando la imposición de nombres que días atrás señalaban como empleados de la embajada o de la “corpo”, o por ser asesores de fondos buitres o de la petrolera “de bandera” en manos privadas. O racistas anti-mapuches, principales operadores/armadores (oficialistas) durante una década y luego candidato a vice del mismísimo “diablo”. Detalles menores que no deben ser tenidos en cuenta cuando la Patria está en riesgo.
Cuando la Patria está en riesgo, la sagrada “grieta” ordena. Se está de un lado o del otro, no hay más. Solo sirve, solo suma, posicionarse en la supuesta vereda de enfrente.
Cuando la Patria está en riesgo, cualquier patotero, fraguador de números, socio de milico desaparecedor y reconocedor de virtudes en alguna “vice” apologista de la dictadura, puede ser el mejor “compañero” con posibilidades a candidato.
Cuando la Patria está en riesgo, uno de los “mejores”, se auto-candidatea a presidente, y a nadie le importa que haya expresado que le daría un beso en la boca -al Rey de la Soja, a uno de los dueños del modelo de muerte impuesto en el país- si pone la guita para viviendas para familias pobres.
Cuando la Patria está en riesgo, no hace falta estar en las calles, solo hay que saber esperar la próxima elección. Y aprovechar el tiempo peleando lugares en internas que millones observan expectantes, esperanzadas/os e ilusionados/as.
Estos elementos y muchos más (en la misma sintonía), podrían explicar este presente tan cruel como dramático. Pero no, muchos/as sostienen tozuda y sesgadamente que sólo tiene que ver con votantes idiotas y una “ola” derechosa y fascista a nivel global, que llegó hasta estas tierras.
Derrota cultural, dirían en todos los barrios.
Suscribite al boletín semanal de la Agencia.
Fundación Pelota de Trapo nació hace décadas para abrigar de las múltiples intemperies a niñas y niños atravesados por diferentes historias de vulnerabilidad social.
Agencia Pelota de Trapo instala su palabra en una sociedad asimétrica, inequitativa, que dejó atrás a la mayoría de nuestros niños y donde los derechos inalienables de la persona humana solo se cumplen para unos pocos elegidos por la suerte