La Santa Fe de la desigualdad

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Por Carlos del Frade

(APE).- Las maestras no saben en donde están los pibes que ya no van a las escuelas santafesinas. Los años noventa duplicaron la deserción pero esas verdades no surgen en las conferencias de prensa del gobierno santafesino. Ellos, los funcionarios provinciales, hacen otro tipo de anuncios.

 

Dicen que las empresas invierten allí para mejorar la vida de todos.

Porque, según dicen y hacen pensar esos funcionarios, esas empresas son como casi todos los santafesinos.

En los últimos días, por ejemplo, el Ministerio de Gobierno acaba de anunciar la compra de decenas de vehículos a una de las empresas asentadas en su territorio desde la década del noventa, la General Motors.

Las ganancias de las empresas se multiplican gracias a su gran asistente crediticio y principal cliente, el estado santafesino.

Y no son números chiquitos, ni mucho menos.

En junio de 2005, la General Motors exportó por 280 millones de dólares, a razón de 540 dólares por minuto.

Una empresa ubicada en Santa Fe que vive como casi todos los santafesinos, hace ver el gobierno de la provincia...

Otra empresa, Vicentín, acaba de presentar junto al municipio de San Lorenzo y a la ya mencionada administración santafesina, un vídeo sobre el combate que los granaderos de San Martín libraron en aquella ciudad bañada por las aguas marrones del Paraná.

Una devolución de gentilezas. Vicentín exportó un total de 730 millones de dólares en 2005, cifra que significa 1.408 dólares cada sesenta segundos.

El gobierno de Santa Fe, aliado subordinado de las grandes empresas, celebra las ganancias de las mismas y compra patrulleros policiales y financia películas históricas.

Decisiones públicas sobre números privados.

El gobierno y las empresas marchan juntos a la hora de privatizar las riquezas en el segundo estado argentino.

Sin embargo hay cifras y personas que no son tenidas en cuenta de la misma manera por esa administración.

De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en el aglomerado urbano de la capital provincial, denominado Santa Fe - Santo Tomé, siete de cada diez personas son pobres, están por debajo de la llamada canasta básica.

Mientras que 83 mil habitantes de ese núcleo humano viven con menos de dos pesos por día.

En la misma provincia que General Motors factura 540 dólares por minuto y Vicentín, 1.408 dólares cada sesenta segundos, hay 83 mil mujeres, hombres y chicos que no juntan un billete con la cara de Bartolomé Mitre cada veinticuatro horas.

¿Quién filmará la historia cotidiana de estas familias?

¿El gobierno provincial y Vicentín mostrarán las imágenes de la existencia de los que gambetean la miseria en los alrededores del poder?

¿Qué flamante patrullero policial meterá preso a los que les roban todos los días a cada uno de estos 83 mil santafesinos?

¿O esos vehículos de la General Motors serán usados contra ellos, contra los que intentarán vivir a pesar de semejante saqueo cotidiano, en medio de tan obscena diferencia social contemplada, estimulada y santificada desde el poder político?

En la provincia se impone la santa fe de los que consagran la desigualdad.

Fuente de datos: Diario Rosario Net y El Consultor Web - Santa Fe 01-03-06


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