La captura de un sacerdote

En un análisis detallado y profundo, Cora Gamarnik describe la fotografía con la que el argentino Tadeo Bourbon fue premiado por la World Press Photo. Se trata del prestigioso concurso internacional en el que participaron 57.376 fotografías enviadas por 3.747 fotógrafos de 141 países. La de Bourbon retrata, en una imagen, el presente argentino: la represión de cada miércoles a las marchas de los jubilados.
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Por Cora Gamarnik (*)

(APe).- Esta fotografía de @bourbontadeo titulada “La Argentina de Milei” fue una de las fotos premiadas este año por la World Press Photo.

Lo que vemos en la imagen sucedió a metros del Congreso Nacional el 14 de mayo de 2024. Dos curas, el Padre Francisco “Paco” Oiveira y el padre Jorge ‘Chueco’ Romero se acercaron a expresar su solidaridad con los jubilados. En el momento de la foto el padre Romero intentaba socorrer al padre Paco que había sido detenido minutos antes por la policía. Ambos sacerdotes integran el grupo de curas católicos Opción por los Pobres.

Lo que vemos es una hilera de prefectos armados con cascos, escudos, rodilleras, chalecos antibalas, protectores de plástico duro y bastones que aprisionan al cura vestido con una túnica blanca, vieja, ajada, suelta, cómoda, de manga corta. Los prefectos lo aferran violentamente. Son muchos contra uno y ese uno, además, es un cura.

Detalle del sacerdote y de su bolso entre los prefectos que lo aferran.

El blanco de su sotana contrasta con los colores negros y caquis de los uniformes. El bolso que lleva el cura es de una tela de colores típica del norte argentino. Se adivina en la imagen una chalina que está caída y tiene los colores de la Wiphala, un emblema ancestral de los pueblos originarios andinos. La soga de su bolso le rodea la cintura. El padre Jorge se puso zapatillas cómodas para ir a la manifestación. Son negras con cordones rojos. En el momento de la toma sus cordones están desatados. Con su pie izquierdo pisa la bota de uno de los prefectos. Se sostiene fuerte para no caerse. Su brazo tenso deja ver dos pulseras en su muñeca derecha.

Detalle de las zapatillas negras con cordones rojos entre las botas de los prefectos.

La foto tuvo en el momento de su publicación una deriva en memes y en dípticos comparativos. Se la comparó con cuadros del barroco como “La captura de Cristo” (1602) de Caravaggio. Es sorprendente la similitud con la escena del arresto de Jesús. En ambas imágenes múltiples cuerpos armados intentan someter a un hombre indefenso. La proximidad física y la tensión de los gestos le otorgan dramatismo a la imagen. La alegoría religiosa habla del sufrimiento físico, de la dimensión sacrificial de un cuerpo violentado como fue el de Jesús.

Icónica pintura de Caravaggio. "La captura de Cristo", 1602.

Pero en la fotografía hay un plus de sentido. El cuerpo del cura resiste. No está derrotado, no se rinde. Se agarra con fuerza de una parte de la pechera de uno de los prefectos. Un efectivo lo sujeta desde atrás, otro lo empuja con un escudo de acrílico. El contraste es brutal. La imagen se inscribe en una genealogía visual que atraviesa la historia del arte occidental: desde la representación del martirio religioso hasta la denuncia moderna de la violencia estatal.

Tadeo tomó la foto de cerca, el encuadre muestra a los cuerpos amontonados, no hay cielo ni distancia que suavice. La proximidad física es parte del mensaje. Los escudos forman una muralla que envuelve y aplasta la figura del sacerdote. No hay fuga posible dentro del cuadro. La escena sucede en plena calle, atrás se adivina una pizzería sobre la esquina, a la izquierda un kiosco de diarios. Todos están en movimiento, nadie posa, nadie mira al fotógrafo. La nitidez del primer plano contrasta con el fondo ligeramente difuso.

La composición es simétrica: el cura en el centro, los efectivos cerrando desde ambos lados, los escudos con las siglas "PNA" que se reiteran. PNA, PNA. ¿Qué hace la prefectura nacional reprimiendo a un cura? Si eso hacen con él, ¿hasta dónde son capaces de llegar con la represión?

Tadeo Bourbon.

La fotografía se construye sobre ese juego de contrastes: fragilidad y fuerza, claridad y oscuridad, uno contra muchos. Una violencia ejercida a la vista de todos. Una violencia irracional que pretende legitimarse en nombre del orden.

Las marchas de jubilados frente al Congreso se convirtieron desde que asumió Milei en uno de los focos más visibles de la resistencia social al gobierno. Con jubilaciones mínimas que no llegan a cubrir la canasta básica, continúan manifestándose a pesar de ser reprimidos de forma constante todos los miércoles.

La foto de Tadeo Bourbon expone con claridad alegórica la desproporción de la maquinaria institucional desplegada para someter a hombres y mujeres que pelean por derechos básicos.

La foto de Tadeo habla de la Argentina de Milei.

(*) Cora Gamarnik es doctora en Ciencias Sociales por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Profesora de la UBA. Co-directora del Grupo de Estudio sobre arte, cultura y política en la Argentina reciente, Instituto de Investigaciones Gino Germani. Co-coordinadora del Área de Estudios sobre Fotografía de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA.


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