El crimen de Hind Rajav

Después de casi dos años, el estado de Israel se reconoció culpable del asesinato de la pequeña Hind Rajav, de su familia y de los paramédicos que a bordo de una ambulancia llegaban a rescatarla. Un crimen que simboliza el genocidio palestino y los asesinatos de decenas de miles de niñas y niños como ella. Desgarradoramente recreados en la película La voz de Hind Rajav.
|

Por Claudia Rafael

(APe).- Y ya no pudieron sostener más la mentira. Casi dos años después de decir que el ejército israelí no estaba ahí, se reconocieron como los culpables de la muerte de una nena de 5 años, su tía, su tío, varios primos y los rescatistas que llegaban en ambulancia a salvar a la niña, que era la única con vida hasta ese momento. El Kia Picanto negro había salido con la familia de la zona de Tel al-Hawa, en Gaza, para escapar de las tropas israelíes y llegar al Hospital Ahli, al este de la ciudad. Después de las primeras ráfagas, las únicas con vida eran Hind Rajav -la nena de 5- y su prima Layan, de 15. Protegidas por los cuerpos de sus familiares ya muertos lograron llamar a la Media Luna Roja de Palestina y durante media hora eran las dos, una con la otra. Después ya no, sólo la pequeña. Durante tres horas más. En una conversación imposible para tratar de imponer la vida contra tanta muerte. De aportar ternura ante tanto terror. De intentar salvarla de los que después negarían lo evidente hasta ahora.

Ya está oscuro. Tengo miedo. Decía Hind Rajav con su vocecita de 5 años aquel 29 de enero de 2024. Hanood, cariño. Le respondía la voluntaria de la Media Luna Roja de Palestina con una fortaleza que sólo podían provenir de la convicción y la decisión de salvarla. Horas de intercambio de un diálogo doloroso desde las entrañas, sabiéndose a 8 minutos de distancia. 8 minutos. Nada más que 8 minutos. Unos pocos metros. Un recorrido simple, fácil, común. Que se entremezcló con las voces de los actores en la película La voz de Hind Rajav, de la directora franco-tunecina Kaouther Ben Hania.

Estoy aquí contigo. No tengas miedo. ¿Puedes decirme dónde estás exactamente? ¿Ves algo alrededor?. Preguntaba Rana Faqih, la voluntaria. A lo que Hind contestaba el tanque está muy cerca. Se está moviendo... Está al lado del carro.

Ver el video de reconstrucción del grupo de investigación Forensic Architecture, en colaboración con periodistas de Al Jazeera y el colectivo Earshot.

Tres horas de esa conversación. Que se volvía llanto. Que la película reconstruye desgarradoramente. Que golpea las entrañas. Porque se escuchan las voces reales entre las de ficción. Y fue la mamá de Hind, de Hanood –como ella se presentó al inicio- la que autorizó a Kaouther Ben Hania a incluir en la película los audios verdaderos. Porque era la mamá la que había mandado a su pequeña con los tíos en el auto (ella y su hijo mayor irían caminando) en el intento de salvarla de las garras asesinas de Netanyahu y se quedó en su casa en una triangulación de los diálogos telefónicos en la esperanza de que la salvaran. Y finalmente fue la muerte. Provocada por algunos de los 335 orificios de disparos en el Kia Picanto encontrado recién 12 días después de la masacre.

Esa muerte que el gobierno y el ejército israelí negaron hasta ahora. En ese intento de borrar de sus pergaminos el horror del que son portadores. Y del que se tuvieron que hacer cargo porque las evidencias –película galardonada incluida- eran contundentes.

Tan contundentes como la voz de la directora rechazando el premio a la cinta más valiosa en el Festival Internacional de Cine de Berlín de febrero pasado por la complicidad de los organizadores con el genocidio de Israel en Palestina. En el que la voz de la pequeña Hind Rajav es el símbolo de las decenas de miles de niñas y niños asesinados en el holocausto palestino.

Trailer de La voz de Hind Rajav


Suscribite

Suscribite al boletín semanal de la Agencia.

Sobre la fundación

Fundación Pelota de Trapo nació hace décadas para abrigar de las múltiples intemperies a niñas y niños atravesados por diferentes historias de vulnerabilidad social.

Sobre la agencia

Agencia Pelota de Trapo instala su palabra en una sociedad asimétrica, inequitativa, que dejó atrás a la mayoría de nuestros niños y donde los derechos inalienables de la persona humana solo se cumplen para unos pocos elegidos por la suerte