Chicos violentos y Los Piamtaditos

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Por Carlos del Frade

(APE).- La guerra contra los pibes continúa. La violencia no es una consecuencia social de un sistema que concentra casi todo en pocas manos, sino los efectos que produce en los pibes. Eso enseña el sistema que se perpetúa a través de la guerra contra los chicos.

 

Por eso nenas y nenes serán acusados desde muy temprana edad de ser los portadores de los males sociales.

El chico tiene ocho años y va una escuela pública del barrio de Floresta, en Capital Federal. Está acusado de violento y de abusador sexual. Ocho años y abusador sexual. Así dicen sobre él.

Por eso varios padres de otros compañeritos pidieron que lo expulsen.

Tuvo que salir el propio Ministerio de Educación a decir que el pibe no es ningún terrorista ni que representa peligrosidad alguna.

Los padres que apuntan contra el chico repiten que "tiene denuncias por abuso sexual", "les toca la cola a las chicas" y que "les pega a sus compañeros".

Para Carlos Prado, director de Escuelas Primarias de la Ciudad de Buenos Aires, esta acusación no tiene sustento. "Un informe de la dirección de la escuela desmiente categóricamente la gravedad planteada por ese grupo de padres. Sí, el chico puede ser agresivo, puede golpear o pelearse, pero de ahí a plantear una falta de seguridad para los demás chicos hay una distancia enorme. El 3 de mayo la coordinadora de maestras de apoyo psicológico tuvo una reunión con estos padres para dialogar sobre la situación y solicitar su colaboración. Y hay que aclarar que el chico no fue expulsado nunca de ninguna escuela", remarcó el funcionario desbordado por la situación.

Prado dijo que se reunirá "con el padre y la madre del niño, y luego con los otros padres, para que comprendan que la escuela pública es un lugar de integración e inclusión, y no es admisible que se excluya de este modo a un chico que, seguramente, es chivo expiatorio de otros problemas".

Es que la guerra contra los pibes se sostiene en esta falsificación histórica, en la inversión de la realidad. La víctima es el culpable. Los chicos son la causa de los males de la sociedad adulta. Ahí está el germen de la perversión contra ellos, contra las pibas y los pibes.

En Floresta debería primar el criterio utilizado en Piamonte, centro oeste de la provincia de Santa Fe. Hace más de cinco años que funciona una murga integrada por los “chicos violentos” del pueblo, aquellos que también eran raleados de las escuelas porque, supuestamente, eran violentos contra sus compañeritos.

Hasta que llegaron artistas y promovieron integración y no exclusión y remando contra corriente construyeron canales de participación artísticas, como talleres de murgas, baile y canto.

Y hacia allí fueron los “chicos violentos” de Piamonte y algo pasó.

Desde hace más de cinco años, esas nenas y nenes acusados de lo peor del mundo, son ovacionados todos los meses de diciembre cuando bailan, cantan y celebran vivir en esa comunidad que alguna vez les propuso el arte y la alegría, antes que la exclusión y la represión.

La murga se llama “Los Piamtaditos” y su larga marcha revela que se puede pelear contra los voceros de la guerra contra los pibes. Ojalá que en Floresta tomen nota de “Los Piamtaditos”.

Fuente de datos: Diario Página/12 30-05-06

 

 

 


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