Absuelto

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Por Sandra Russo

(APE).- En junio de 2004, el ingeniero Manuel Mainardi mató a balazos a dos hombres que habían intentado asaltarlo e hirió de gravedad a un tercero. Mainardi, de 40 años, había retirado ese día 10 mil pesos de la sucursal Cerrito del Banco Nación, ubicada en Carlos Pellegrini y Paraguay. Pero al llegar a la Avenida Córdoba al 800, tres hombres lo interceptaron, lo golpearon y le exigieron el dinero.

 

Inmediatamente, los tres se subieron a una moto para escapar, pero cuando habían recorrido apenas unos metros, Mainardi sacó una pistola calibre 9 mm y comenzó a tirar contra ellos.

El ingeniero disparó trece veces. Uno de los ladrones cayó muerto ahí mismo. Los otros dos, ya heridos de bala, doblaron por Suipacha y una cuadra y media después uno de los dos cayó desvanecido. El tercero siguió a pie pero, herido, fue detenido al llegar a la Avenida 9 de Julio.

El caso reavivó en su momento el debate desatado por el Ingeniero Santos, que unos años atrás persiguió a los ladrones de su auto y los acribilló. La justicia por mano propia era el eje del debate. Eran épocas en las que se robaban los estéreos de los autos. Hubo incluso calcomanías que se tomaban el tema en broma, y rezaban: “Soy ingeniero”, a modo de aviso de lo que podría pasarle a quien se robara el estéreo. Hubo discusiones en la televisión y en la radio. Se debatía si el derecho a la propiedad privada puede pasar por sobre el derecho a la vida.

Esta vez, otro ingeniero, Mainardi, tomó justicia por mano propia, pese a que su vida nunca estuvo en peligro, pese a que los ladrones fueron baleados no cuando lo golpeaban sino cuando ya estaban escapando con el botín. Mainardi, sin embargo, fue absuelto porque un tribunal consideró que actuaba “en legítima defensa”. Ya no hubo ningún debate.

Fuente de datos: Diario El Tribuno - Salta 13-02-06

 


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