Más resultados

Por Silvana Melo
(APe).- El gobernador de la gran provincia de Buenos Aires, ésa que acumula al 38 por ciento de la población del país, ésa que decide cualquier elección nacional, determinó un severo ajuste en la ayuda alimentaria para los alumnos bonaerenses y sus familias. El, que se empeña en aparecer como la némesis política de Javier Milei, el que imposta sensibilidad para imponerse a la brutal motosierra del topo que vino a destruir el estado desde adentro, él deja por tres meses –lo más crudo del invierno- a 2.100.000 hogares sin la caja MESA que se distribuía en las escuelas una vez al mes.
La provincia menos viable, la que tiene más de 17 millones y medio de habitantes –en el conurbano, el 1% del territorio nacional, vive el 25 % de la población- sostiene a siete de cada diez niños en la pobreza, la desocupación trepó al 9,5% el cuarto trimestre de 2025 (2 puntos más que en el total del país) y se perdieron 96.243 puestos de trabajo registrados; los trabajadores privados en blanco del GBA son los que más poder adquisitivo perdieron, después de Tucumán y Tierra del Fuego.
En ese contexto, donde la política brutalmente destructiva de la Nación está desmantelándolo todo, Kicillof ajusta en el alimento de los niños y sus familias. En un tropiezo fatal en su diferenciación del trío Milei-Milei-Pettovello. Convencido de que el único camino es aplicar un castigo a quienes ya están condenados y vulnerados desde el origen, desde arriba, como casta, como descarte. Expuesto a sabiendas al fusilamiento mediático y político a doble vía: el insulto soez del mileísmo y el fuego amigo de La Cámpora que lo espera en un mínimo paso en falso para profundizar el camino de su destrucción.
El programa había nacido durante la pandemia con un 60 % de financiamiento provincial y un 40% nacional. Milei cortó lo que correspondía a la Nación y obligó a la provincia a hacerse cargo del total: cerca de 12 mil millones de pesos mensuales.
La caja MESA fue languideciendo. Comenzó en 2020 con 15 productos y su última distribución se redujo a nueve: una docena de huevos, una botella de aceite, un paquete de arroz, un paquete de leche, levadura, un paquete de harina, tomate triturado, lentejas y arvejas.
Junto con la suspensión del plan el gobernador decidió un aumento del 30% del Servicio Alimentario Escolar (SAE), que implica la alimentación de dos millones de niños y niñas que almuerzan y meriendan en 11.500 escuelas bonaerenses diariamente. Este programa también fue desfinanciado por la Nación. Pero a la hora de enfocar los reflectores led, toda la luz se dirigirá al ajuste en el plan MESA.
¿Por qué Kicillof decide recortar en los alimentos de la infancia y la pobreza? ¿Por qué si necesita ser el antagonista absoluto del presidente? ¿Por qué en lo más sensible, en lo más delicado? ¿Tenía que cortar el hilo más delgado para ahorrar 12 mil millones de pesos? ¿No es ése el comportamiento de la caterva gobernante? ¿Está de acuerdo el gobernador con que los evasores son héroes? ¿Con que la justicia social es un robo y una aberración? ¿Por qué ataca su déficit fiscal quitando el alimento a los más lastimados y no decretando el aporte de los industriales, de los ruralistas, de los propietarios de los unicornios que han sido beneficiados con holgura por su adversario – enemigo?
¿Qué teme el gobernador? ¿A quiénes les teme que decide ese castigo y no toca a los otros?
¿Qué compromisos tiene con los poderosos que no asume con la infancia?
¿No sería una demostración de coraje decidir tocar el bolsillo de los ricos y no la mesa de los más sufridos?
Suscribite al boletín semanal de la Agencia.
Fundación Pelota de Trapo nació hace décadas para abrigar de las múltiples intemperies a niñas y niños atravesados por diferentes historias de vulnerabilidad social.
Agencia Pelota de Trapo instala su palabra en una sociedad asimétrica, inequitativa, que dejó atrás a la mayoría de nuestros niños y donde los derechos inalienables de la persona humana solo se cumplen para unos pocos elegidos por la suerte