El capitalismo no solamente dejó de estar interesado en la democracia sino que también prepara la fuga de una élite a otro planeta. Ochenta años después de que, en 1946, Ray Bradbury imaginara sus crónicas marcianas, Donald Trump instruyó a la NASA para explorar vías comerciales con la misión de enviar viajes tripulados al planeta Marte y traerlos de vuelta a la Tierra.
