Detrás de las multitudinarias marchas de trabajadores estatales en Chubut, se esconden infinitos reclamos. Desde los salarios magros a la deficiencia estructural en escuelas a la desocupación creciente en el rubro petrolero y las secuelas ambientales. Entre medio, el hartazgo por una dirigencia gremial y el surgimiento de docentes autoconvocados en diferentes zonas.
