Hoy Milei iniciará su vuelo 36 al exterior. Esta vez, a Hungría a un evento de la ultra derecha. Hoteles de lujo y encuentros con poderosos, mientras el país es un cementerio laboral, atravesado por una fiesta de importaciones, incendios, inundaciones y desempleo. Escándalos de corrupción y viajes que no tienen objetivos oficiales pero cuestan cientos de miles de dólares de las arcas públicas.
