En el mes de la niñez, la repetición de la guerra contra las niñas y los niños exhibe el tamaño de la cobardía que democratiza el capitalismo digital del siglo veintiuno. Desde aquel 16 de agosto de 1869, cuando en Acosta Ñu el Paraguay saqueado mandó a los niños a la guerra, a este tiempo donde se los penaliza. No habrá presente mejor si sólo se busca castigar a la infancia.
