Nadie está por encima de la ley, dijo la Ministra de Seguridad ayer, después de la feroz represión durante la marcha universitaria. Tal vez se refería a las leyes votadas varias veces por el Congreso y que el presidente suspendió. O al DNU 70, abiertamente inconstitucional. O a la represión disciplinadora sin ningún fundamento, propia de un estado autoritario. Todo fuera de la ley, como dijo la ministra.
