Nos recuperamos de la dictadura, pero no nos hemos recuperado del menemismo, dice Alfredo Grande. Y la prueba es la situación actual. Por eso la patria no se vende, porque ya se vendió. Sólo queda su recuperación. La tragedia es que hemos recuperado al menemismo, pero no a la Patria. El origen no es necesariamente el destino, pero no hay forma de entender el destino si desconocemos el origen.