La voz de los trabajadores de la Algodonera Avellaneda, parte del célebre Grupo Vicentin, que buscan solamente cobrar un seguro de desempleo o algo parecido a una indemnización resume, en su tono, la resignación que democratiza la impunidad de los delincuentes de guante blanco. Mientras tanto, la causa judicial es “es la nada misma”, según el juez Lorenzini.
