El endeudamiento en los barrios populares es una tragedia. Mientras las billeteras virtuales cobran el 1.400 %, los prestamistas barriales más del 5.500 % anual. Sin que nadie se horrorizara el ministro de Seguridad bonaerense dijo que por esos préstamos impagables, se duplicaron los tiros en las piernas. Pero es la gente de las villas. Donde no entra nadie ni sale nadie. Gobernada por la ley narco. En desamparo.
