Hasta los poco creíbles números del INDEC desmienten a la fiesta el gobierno. La pobreza en los últimos seis meses golpeó duramente a la niñez y a la vejez. Los más castigados por un sistema que decidió quiénes comerán y quiénes serán devorados. Los jubilados fueron los pobres que más crecieron. Hay un 10,8 % más de niños indigentes.
