Niño crucificado, estaqueado y clavado con mil puñales por una sociedad loba, famélica, que se alimentó de sus vísceras en estos dos días de muerto. Y lo culpó de todas sus desgracias al niño de doce años con cara de niño que no llegó a vivir más que doce años y miles festejaron en la fiesta de las redes su muerte infame. Pero no preguntó qué pasó hasta sus doce años de niño crucificado.
