Por Alfredo Grande
  (APe).- “Buen fin y mejor principio”. Eso lo escuché con frecuencia como salutación ritual. Supongo que el fundante es la idea de progreso. Algo similar al catequismo laico de que el ahorro es la base de la fortuna. Quizá podría tener una enmienda que diga: “si el ahorro es en bit coin”. Pero la cultura represora no sabe de enmiendas ni aclaraciones. La cultura represora inventó la letra chica, la letra microscópica, la letra mentirosa. Ahora algunos y algunas descubrieron las fake news. Por supuesto que no incluyen a la Revolución Productiva y el Salariazo en esa categoría. Pero no es menor.

Leer más...

Por Claudia Rafael

(APe).- “¿Por qué no lo llamás al perro y le decís que venga a emprolijar esta cagada si quiere?”, se escucha en el audio de la charla entre dos comisarios tras el crimen de Lucas González. Emprolijar una escena que dejaba expuesta a la policía y plantar un arma de juguete en el auto para justificar lo injustificable. En otra charla, más amplia y ya no sólo de audio, se escucha al ex ministro provincial de Trabajo diciendo en 2017 –palabras más, palabras menos- que como no cuenta con una gestapo contra las organizaciones gremiales debe arreglar con la Procuración, las fiscalías y los jueces.

Leer más...

Por Silvana Melo
   (APe).- Hoy se marcha otra vez en Gaona y Bahía Blanca. Donde el 29 de diciembre de 2001 la furia de un policía detuvo la vida de tres jóvenes que asistían a la represión policial a través del televisor de una estación de servicio. A las 4,10 de ese día Silvia Irigaray, madre de Maximiliano Tasca, de 25 años, supo de un dolor que quema el corazón y paraliza la vida. Gobernaba fugazmente Adolfo Rodríguez Saa. En la pantalla la violencia institucional sumaba muertes y ellos tres se paraban a mirar. Un policía recibió una pedrada y el comentario “alguna vez les tiene que tocar a ellos”desató la ira del suboficial de la policía Federal, Juan de Dios Velaztiqui, quien descargó tres balazos de 9 milímetros sobre los tres. Maximiliano terminaba de festejar, a esa hora, un año bravo que se escurría y el título de Licenciado en Relaciones Internacionales que acababa de recibir. La vida estaba empezando.

Leer más...

Por Carlos del Frade

Foto: Subcoop-Cooperativa de Fotógrafos

(APe).- La pibada argentina del tercer milenio exhibe el resultado de la historia de los últimos ciento cincuenta años. La historia en carne viva en los números que luego son expresados en caritas y cuerpos que suelen verse en calles de grandes ciudades y plazas de pueblos pequeños. Lejos todavía de concretar el sueño colectivo inconcluso sintetizado en los versos del himno nacional que promete vivir con gloria cuando en el trono de la realidad esté la noble igualdad, las niñas, los niños y la adolescencia argentina son testigos de la concentración y extranjerización de riquezas y las continuas metamorfosis del saqueo a los bienes comunes.

Leer más...

Por Claudia Rafael

Fotos: Sub Coop
  (APe).- Hay dos o tres de todos ellos que conservan los rasgos niños en la foto. Eloísa tenía 12 y estaba por cumplir los 13. David ya los había cumplido y Romina rondaba los 15. Un par de décadas más tarde el barrio Maccarone, de Paraná, tiene el nombre de la calle en la que la niña de 12 vivía. No mucho más. David prometía carpeta escolar más prolija para el año siguiente y a Romina se la sigue viendo ataviada para sus 15. Son los nombres que no se dimensionan. Los de las pibas y pibes que cayeron bajo las balas policiales o los disparos desquiciados en aquel diciembre en el que el país se prendió fuego.

Leer más...

Descargá el libro gratis