Por Carlos Del Frade

(APe).- -Me voy a convertir en una madre de Plaza de Mayo… el problema es que estamos en democracia– dice Alberto Perassi, el papá de Paula, desaparecida el 18 de septiembre de 2011 en algún punto de la geografía del departamento San Lorenzo, al sur de la provincia de Santa Fe, de donde salen cientos y cientos de millones de dólares.

Leer más...

Por Silvana Melo

(APe).- Mal viento viene del mar. Más si se calza uniforme y viene envalentonado por el oleaje de violencias legitimadas. No habrá imaginado  Matías, a los 9, Matías, que madura un poquito más lento que los otros y que juega como los otros y que apunta con el revolver de plástico sintiéndose un proveedor de  justicia justa para el mundo. No habrá imaginado Matías que el policía iba a bajar del patrullero con toda la violencia legitimada por el  que gobierna el pueblo, por la que gobierna el  territorio, por el que gobierna el país, por los ministerios y las ministerias de este tiempo. El policía, pertrechado con la violencia y el brazo fuerte y toda la carga de poder violentar y/o matar sin que eso  implique cuestionamiento oficial ni justicia amenazante ni condena social. El policía -no habrá imaginado Matías- que se bajó del patrullero, lo golpeó brutalmente, lo tomó del cuello y lo ahorcó con una remera.

Leer más...

Por Alfredo Grande

(APe.-) En una comunicado de los profesionales del Hospital Posadas, leo que se convoca a una marcha por causas totalmente legítimas y necesarias. Sin embargo, un párrafo me alertó. Dice “sin banderas políticas”. Supongo que a pesar de tantas luchas, tantas tristezas, tantas amarguras, la confusión entre “lo político” y “lo partidario” se mantiene. Pero ese desliz del comunicado, puede encubrir una situación aún más grave. Porque garantiza otro éxito de la cultura represora. Despolitizar la política.

Leer más...

Por Claudia Rafael

(APe).- Mientras más de 70.000 chicas y chicos no tienen clases en las escuelas de Moreno por la inseguridad edilicia, la docente Corina De Bonis, del Centro de Educación Complementaria 801 de Moreno, fue secuestrada, torturada con el viejo método del submarino seco y le escribieron “no a las ollas” con un punzón sobre su cuerpo.

Leer más...

Por Claudia Rafael

(APe).- “Cuando volvamos a las escuelas –y ojalá que sea pronto- el hambre va a seguir. Y ustedes, las madres, van a tener que organizarse. Las vamos a ayudar. Pero van a tener que caminar”. Desde el CEC 801 de Moreno, la docente habla mientras sostienen la olla popular. No es la única. Hay decenas de miles chicos sin clases en el distrito de Moreno. Muchos de ellos siguen almorzando en la olla, en una iglesia evangélica con las viandas del servicio que envía el consejo escolar o con las donaciones que se fueron organizando. A un mes y diez días de la explosión de la escuela 49 que devoró las vidas de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, las aulas están cerradas por determinación de los directivos que plantean que la inseguridad estructural los acosa. Es una amenaza latente, como lo fue para la 49 aquel 2 de agosto en que por un rato, por escasos días, la noticia copó primeras planas. Y luego se diluyó entre el Gloriagate, el subibaja del dólar o las movidas ajedrecísticas judiciales de Bonadío. Ya nadie habla de las escuelas cerradas. Aunque más de 70.000 pibes de barrios golpeados por la marginación y miles de auxiliares y docentes sigan atravesados por aquella tragedia evitable y a muchos le reaparezca en las pesadillas, en las angustias, en la vida cotidiana, en los delantales que tienen definitivamente tatuada una cinta negra.

Leer más...

Libros de APE