Por Carlos Del Frade

   (APe).- “El crimen de Enzo Ledesma, el chico de 13 años baleado en un tiroteo entre narcos, no sólo motivó el ataque de sus vecinos a la comisaría 4ª de José León Suárez y el incendio de más de 90 motos, 10 coches, un patrullero, un camión y un motorhome. En aquel estallido de bronca, sustentado por la creencia de que la Policía protege a los traficantes locales, también aparecieron familiares de otros chicos que fueron asesinados en la zona al quedar en medio de disputas motivadas en la droga”, dicen los medios de comunicación.

Las crónicas sostienen que el barrio está dominado por el narcotráfico y las guerras entre vendedores son a toda hora.
-Antes los chicos jugaban en la calle y salíamos a la puerta a tomar mate. Los problemas eran sólo de noche. Desde hace unos años todo cambió: de un momento al otro te puede aparecer un auto o una moto y con ametralladoras se empiezan a tirar con otras bandas. Si quedás en el medio, perdiste – dijo una vecina.
“Los vendedores y los ‘soldaditos’ tienen entre 13 y 16 años. Los dueños de la droga son mayores. Uno de los capos se llama Ceferino y le dicen “Cefe”. Tiene 45 años. Junto con su mujer y sus hijos maneja una planta de reciclado y ahí guardan la droga”, contó otro vecino de La Cárcova. Su rival en esta guerra sería “El Rengo Omar”. La última víctima de los enfrentamientos fue Enzo. El chico fue asesinado de dos tiros cerca de la medianoche del lunes 28 de octubre en La Cárcova, en la calle 2 de Abril. Juan Ledesma, su papá, dijo que lo mató un “soldado”, “Bebote”, empleado de un narco con supuesta protección policial.
Ahora la geografía es Capilla del Monte, histórica postal del turismo cordobés.
-Destapamos a mi hijo del cajón y vimos que no tenía marcas en el cuello. Sí tenía golpes y mo­retones, por las patadas que
le dieron los policías cuando lo detuvieron. Le pegaron y lo mataron como a un perro. Hay testigos que vieron cómo lo agarraron de los pelos y le pegaban con los borceguíes. Mi hijo no estaba depresivo. Nunca se pudo haber suicidado – dijo María Olga Tallapietra, la madre de Jorge Daniel Reyna, el joven de 17 años que apareció el pasado sábado 26 de octubre muerto y ahorcado en un calabozo de la comisaría de Capilla del Monte.
“La familia del muchacho fue más allá: acusó que la Policía ‘lo mandaba a robar y que después se hacían los allanamientos para que 
el comisario quedara ‘bien’”. La Policía dijo que se trató 
de un suicidio. La Justicia investiga el caso y hay por ahora tres policías licenciados en situación pasiva. No hay detenidos ni imputados”, indicaron las crónicas periodísticas.

Y una vez más, Rosario.
“En el marco de la marcha contra la baja de edad de imputabilidad realizada el miércoles 23 de octubre, un comando radioeléctrico detuvo ilegalmente a dos compañeros de la CUBa-MTR, quienes estaban esperando el colectivo para participar de la movilización. Ya en la comisaría N° 15, los compañeros se encuentran con una causa armada por la misma policía, de robo de automotor. Desde el jueves hasta el martes realizamos varios cortes de calle delante de los Tribunales Provinciales, para pedir la inmediata excarcelación de los compañeros, que no contaban con antecedentes. Todos los hechos sucedidos y la discrecionalidad con la que se maneja la policía en la Provincia visualizan que fue una causa armada para encubrir los negocios que la misma tiene con los narcotraficantes de nuestros barrios. Tras 4 días de piquetes y acampe logramos la libertad de los pibes, denunciando la complicidad que existe entre la policía, la justicia, los narcos y el poder político. A esta injusta situación se agregan nuevos hechos de vulneración de derechos y violencia policial sobre los jóvenes de nuestra ciudad. La semana pasada, en la Comisaria 20 de Empalme Graneros, 2 menores fueron detenidos ilegalmente, torturados con picana eléctrica y sometidos a todo tipo de apremios ilegales. Por otro lado, este martes a la noche un comando le propina una golpiza a otro compañero de la CUBa-MTR, produciéndole lesiones en la cara, rodillas y muñecas, a raíz de los golpes dados contra el cordón de la vereda, y el arrastre por el piso, por parte de los policías. Desde la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud entendemos que estos no son hechos aislados, ni casuales, sino que forman parte estructural del modo en que el Estado ejerce su faz represiva sobre los jóvenes de los barrios populares de nuestra ciudad”, dice el excelente comunicado de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud.

Postales de la era del narcotráfico, la actual etapa del capitalismo y del imperialismo. Alguna vez deberá entenderse. Mientras tanto, nuestros pibes resisten como pueden.

Edición: 2565

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