Por Carlos del Frade

 (APe).- El cielo pareció derrumbarse sobre Rosario y la zona sur de la provincia el miércoles por la tarde: 250 milímetros de agua que hicieron colapsar los desagües de la región sumados al líquido que ya no retienen los campos arrasados por el dios de la soja. La peor tormenta de los últimos cien años, se dijo por estas horas. Casi un millar de evacuados.

Pero fue la tormenta del día después de la que dan cuenta las crónicas de estas últimas horas sobre la que hablan los medios de comunicación nacionales, es decir, aquellos que le cuentan los sucesos del país desde la siempre lejana Buenos Aires.

Entre la noche del jueves y las primeras horas del viernes, casi treinta comercios fueron saqueados entre Villa Gobernador Gálvez, la zona sur y el oeste de Rosario.

Los portales regionales dicen que “la seguidilla de saqueos y escaramuzas frente a supermercados de la ciudad ya tiene su dato trágico. Dos personas murieron en dos hechos diferentes ocurridos en la zona sur de Rosario. En uno de los casos, la víctima fue una mujer que murió como consecuencia de una puñalada y fue atendida en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). El otro se trató de un joven que fue baleado también en la zona sur y que llegó sin vida al Hospital Roque Sáenz Peña”, sostienen las noticias por estas horas.

Desde el hospital la lista parecía ser el resumen de alguna batalla: el total de heridos que ingresaron esta madrugada, entre la 1 y las dos, fueron 23. Hubo nueve heridas de armas de fuego, de los cuales dos están graves con asistencia mecánica respiratoria. Una chica herida de arma blanca que falleció. Hubo otros diez con lesiones más leves, que fueron dados de alta.

Quedan trece internados. Cuatro de los heridos eran de nacionalidad china y entre los lesionados también había tres policías que tuvieron contusiones y heridas leves. Ocho personas más heridas de arma blanca.

Un parte precario y que puede aumentar en otros dramas individuales con el correr de las horas.

Porque la tormenta del miércoles ya se había tragado la vida de dos personas, la otra tormenta, la generada desde abajo, ya lleva devorada otras dos existencias.

"Veo instigadores, hubo una utilización de un hecho climático para generar hechos vandálicos", dijo en la mañana del fin del mundo, Raúl Lamberto, el ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe.

-Han habido hechos vandálicos y los autores y actores no tienen nada que ver con problemas sociales o con las inundaciones. Hubo una utilización de un hecho climático para generar hechos vandálicos. Hay organizaciones detrás de estos episodios – agregó el funcionario.

Los funcionarios confirmaron que fueron detenidas entre la noche del jueves y las primeras horas del viernes, 137 personas, de las cuales 29 son menores.

"Queremos reivindicar el papel de las fuerzas policiales que han garantizado la seguridad en toda la provincia, y en particular en Rosario con las inundaciones inéditas en décadas. Fuimos solucionando situaciones junto con los municipios aldeaños y con el de Rosario. Teníamos una región con dos mil evacuados que hoy están retornando a sus hogares. Solucionamos los temas conflictivos vinculados a las inundaciones. Ayer en horas de la tarde todo comenzó a normalizarse", sostuvo el ministro.

Por su parte, la intendenta rosarina, Mónica Fein, sostuvo: “En 24 horas pudimos normalizar la ciudad, estuvimos acompañando a las familias que fueron 300 anoche, muchas menos que durante el día, además de seguir trabajando en todos los barrios anegados con gente que se quedó en la casa aún con agua”. Está convencida que los intentos de saqueos a casi una treintena de negocios en la zona sur y en el oeste de la cuna de la bandera fueron llevados adelante “por grupos delictivos que no tienen que ver con la emergencia social y aprovecharon la situación”.

-Claro que la situación social siempre es una base objetiva. Pero estuvimos trabajando todo el día con la gente y la situación fue abordada, incluso en los piquetes se pudieron contener y desarmar con una intensa actividad conjunta de la policía y el municipio – agregó Fein.

Pidió más efectivos de Gendarmería: “Creemos que es necesario reforzar, hoy al ciudad está normalizada en las cuestiones urbanas y sociales, pero desde ayer también sucede esta actividad de grupos delictivos en distintas zonas de la ciudad que aprovechan la circunstancia. Es una actividad delictiva la que se desató, no tuvo un contenido social…No hubo problemas pero encontramos una situación con un grado de violencia diferente, estuvimos toda la noche coordinando con la policía. Hay muchos detenidos y estamos trabajando en conjunto con el Ministerio de Seguridad de la provincia”, remarcó la intendenta rosarina.

En el Gran Rosario, en la profundidad de lo cotidiano están las urgencias todavía no saldadas. No es 2001. Pero es una realidad que requiere una respuesta mucho más rápida de parte de los distintos gobiernos. Mientras pasa el tiempo, esas necesidades pueden ser manipuladas por diferentes sectores. Sin embargo, allí, debajo de las dos tormentas, están las consecuencias de las deudas internas. Esas mismas que pueden mezclarse con negocios ilegales y con búsquedas desesperadas. La primera tormenta parece haber terminado. La otra continúa.

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